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Elaborado a partir del
libro "Biología y Geología" 1º Bachillerato CNyS, de Blanca Cabrerizo,
Miguel Sanz, Pedro Tavira. Ed. Oxford 1998.
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| La
península Ibérica está encuadrada actualmente en la placa euroasiática,
pero limita con la placa africana, de la que está separada por una falla
transformante que se extiende desde las islas Azores hasta Gibraltar y el
norte de África.
En épocas
anteriores al Cretácico, la península Ibérica formaba una placa pequeña
que, por una parte, se encontraba adosada a las costas francesas de
Bretaña y, por otra, estaba unida a América del Norte. En ambos casos
existían dos rifts: el primero de ellos daría origen al mar Cantábrico, y
el otro, al primitivo océano Atlántico.
La separación de la zona bretona se
produjo mientras la placa ibérica rotaba unos 35° respecto a la costa
francesa y terminaba por chocar con el sur de Francia, lo que dio origen
al sistema pirenaico.
Durante los períodos Oligoceno y Mioceno
del Terciario, la placa africana chocó contra la placa ibérica, con lo que
se formaron las cordilleras Béticas, las islas Baleares (excepto Menorca,
de origen incierto) y los montes Atlas de Marruecos. La intensidad de esta
colisión fue tal que las cordilleras Boticas sufrieron un intenso
metamorfismo y se generaron mantos de corrimiento.
La península Ibérica presenta una gran
variedad geológica, hasta el punto de que muchos geólogos consideran que
constituye un pequeño continente. Las rocas que la integran son igualmente
muy variadas y las edades en que se formaron abarcan la mayoría de los
períodos, desde el Precámbrico hasta el Cuaternario.
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| El macizo Hespérico o
Ibérico |
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Situado en
la parte occidental y central de la Península y formado por las rocas
más antiguas de la misma; rocas precámbricas y paleozoicas que se
plegaron durante la orogénesis Hercínica, que tuvo lugar en el período
Carbonífero.
El macizo Ibérico
se puede dividir en cinco zonas paralelas: la cantábrica, la asturoccidental-leonesa,
la centroibérica, la de Sierra Morena y la surportuguesa. En la zona
cantábrica se encuentra representada la mejor serie de rocas
paleozoicas que se puede estudiar en la Península, con una gran
abundancia de fósiles, y en la que cabe destacar la «caliza de
montaña» que forma las mayores alturas de los Picos de Europa y las
«pizarras carbonosas» de los yacimientos que se encuentran en
explotación en la cuenca minera astur-leonesa.
Dada su antigüedad, las rocas que
afloran son, en general, meta-mórfícas e intrusivas, como granitos,
gneises, pizarras, esquistos, etc. Es de destacar en su límite sur la
existencia de la denominada «faja pirítica ibérica», la cual presenta
vulcanismo de tipo ácido con depósitos hidrotermales de sulfures de
hierro y cobre que se explotan en los yacimientos de Riotinto yTharsis.
El sistema Central es un pilar
tectónico elevado por compresión durante la orogenia Alpina, que tuvo
lugar entre finales del Oligoceno y principios del Mioceno.
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| Los pirineos. |
| Se
desarrollan desde el cabo Creus hasta los materiales hercínicos de la
zona cantábrica.
En ellos se
puede observar una zona axial, en la que afloran materiales
precámbricos y paleozoicos, y dos bandas paralelas al norte y al sur,
los llamados prepirineos, formadas por materiales mesozoicos y
terciarios, que limitan con la cuenca de Aquitania y el valle del Ebro,
respectivamente.
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| Cordilleras Béticas. |
Ocupan una
extensa área que comprende desde la provincia de Cádiz hasta el sur de
la de Valencia; las islas Baleares constituyen su prolongación
estructural y sedimentaria. Están separadas del macizo Ibérico por la
cuenca' del Guadalquivir y, al este, se entrecruzan con la cordillera
Ibérica. Se distinguen en ellas tres grandes zonas:
- Zona prebética: desde el
oeste de Jaén hasta Alicante, con sedimentos postriásicos de
carácter marino y continental.
- Zona subbética: desde el
golfo de Cádiz hasta las costas alicantinas, al sur de la anterior,
cuya sedimentación presenta características similares.
- Zona bética: desde Almería
hasta la provincia de Cádiz. En ella afloran los terrenos
paleozoicos y son muy frecuentes las grandes extensiones de rocas
metamórficas e incluso afloramientos de rocas plutónicas.
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Al final de la orogenia Alpina y como
consecuencia de esfuerzos distensivos, se formaron unas depresiones
alargadas (Guadix, Granada y bajo Segura) que durante el Neógeno se
rellenaron de sedimentos, tanto continentales como marinos. |
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| Cordillera Costero
Catalana. |
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Constituye un sistema montañoso de
mediana altitud, situado en el litoral catalán entre el mar y la
depresión del Ebro, formando dos cadenas y una depresión intermedia (Penedés-Vallés)
paralelas entre sí y a la línea de costa.
En ella afloran rocas afectadas por las
orogenias Hercínica y Alpina. La depresión aparece rellena de
sedimentos posteriores a dichas orogenias.
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| Cordillera Ibérica. |
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Se extiende de noroeste a sureste y está
limitada por las cuencas del Ebro, el Duero y el Tajo, y por el mar
Mediterráneo.
Al final del
Paleozoico se encontraba emergida, dividida por fallas, y sobre ella
se produjo una importante sedimentación. Sobre estos materiales
paleozoicos se depositaron los sedimentos mesozoicos de carácter
marino y continental, y mucho más abundantes.
En el Paleógeno continuó la
sedimentación continental y tuvo lugar una fase de compresión que
llegó hasta el comienzo del Mioceno, dando lugar a pliegues suaves que
se adaptaron a la tectónica de bloques del sustrato paleozoico.
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| Cuencas terciarias
continentales. |
Cuenca del Ebro: se
encuentra limitada por los Pirineos, la cordillera Costero Catalana y la
cordillera Ibérica. Se comunica con la depresión del Duero a través del
corredor de la Bureba, al noroeste de la provincia de Burgos.
Su sustrato es paleozoico y, en algunos casos, mesozoico, aunque escaso.
Sobre estos sustratos se depositaron materiales terciarios que fueron
marinos en su primera
fase y continentales después.
A finales del Mioceno se abrió la actual comunicación con el Mediterráneo.
Cuenca del Tajo: está limitada al
norte y oeste por el macizo Ibérico, y al este, por la cordillera Ibérica.
Las características generales son similares a las descritas para las
cuencas del Duero y, del Ebro, encontrándose espesores de sedimentos de
hasta 4000 m en el margen del sistema Central.
Cuenca del Duero: está limitada al
norte por la cordillera Cantábrica; al oeste y sur, por el macizo Ibérico,
y al este, por la cordillera Ibérica.
A semejanza de la cuenca del Tajo, se trata de una zona limitada, en
general, por fallas que originan estructuras de tipo fosa, rellenadas por
sedimentos horizontales detríticos y químicos (conglomerados, arenas,
arcillas, calizas y yesos) que a veces alcanzan gran espesor.
Al igual que la del Tajo, esta cubeta sedimentaria fue erosionada después
de su relleno por las redes fluviales modernas, que se han encajado
originando a veces valles con sistemas de terrazas, dejando relieves tipo
mesetas y cerros testigo.
Depresión del Guadalquivir: está
limitada al norte por el macizo Ibérico, y al sur y oeste, por el
Atlántico y las cordilleras Boticas. Siempre estuvo conectada con el mar.
Su sustrato lo forman las rocas paleozoicas del macizo Ibérico. Los
sedimentos que la rellenan son casi todos neógenos, aunque en su base se
encuentran sedimentos mesozoicos poco potentes.
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| Islas Canarias. |
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Pertenecientes a la placa africana,
están formadas por rocas mayoritaria-mente volcánicas, aunque también
existen rocas sedimentarias. Los volcanes más modernos de las islas
emiten lavas básicas. |

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