Crónica de un viaje a Japón

 

 

 

Templos

 

 

Cuando hablamos de monasterios, aquí en occidentes nos imaginamos un edificio, como por ejemplo El Escorial.

Allí, un monasterio es todo un conjunto de edificaciones, algunas de ellas templos.

Aquí a la izquierda  podéis ver el plano de un monasterio con carteles indicando qué es cada cosa.

Monasterios como estos hay decenas en Kyoto (que es donde está éste).

Muchos de ellos son famosos por sus jardines (algunos de los cuales ya habéis visto fotografiados)

 

 

 

 

En los Monasterios viven monjes (este de la izda era especialmente guapo pero no hubo forma de fotografiarle de frente) y actualmente viven de lo que pagamos los turistas por entrar en su monasterio.

 

 

 

 

 

 

 

Hay varios tipos de templos dependiendo del culto (pero no os puedo contar qué estilo arquitectónico pertenece a cada culto pues no encuentro las guías y las notas que tomé. Si alguien tiene mucho interés que me lo diga y lo busco….)

 

 

 

 

Detalle del interior de un templo

Tokio

 

 

 

 

Los que hayáis visto la película “Lost in Traslation” de Sofía Cópola, recordaréis que la vista es más o menos la misma que sale allí tantas veces.

Es lo que se llama “un paisaje urbano”, todo lo que se ve en urbanización.  Impresionante.

 

 

 

Todo Tokio está lleno de edificios así. Crece tanto a lo alto como a lo ancho.

 

 

 

Hay un cruce de caminos muy curioso en Tokio. Se ponen todos los semáforos en rojo para peatones la vez, y luego todos en verde a la vez.

Así que se van juntando más y más personas en las aceras y cuando se pone verde para ellas, es como cuando ruge la marabunta. La pregunta lógica es: ¿también se ponen todos los semáforos de los coches en rojo a la vez? Pues SI. Se ponen todos a la vez, lo que pasa es que no se cruzan las direcciones.

Observar la foto de abajo a la izda. Casualmente, ¡la chica lleva una bolsa de Zara! Donde no haya un gallego….

 

 

 

 

 

 

Esta es la foto típica de todo guiri en Tokio. Una foto de noche, en la calle llena de anuncios verticales de neón.

El cuñado de Chi-ho, tiene una tienda de kimonos. Es preciosa. Los suele alquilar para bodas. Allí las novias se hacen dos trajes de novia. Primero se ponen un kimono para la ceremonia y luego, para el banquete y el baile se ponen otro al estilo occidental, blanco como aquí (esto es muy reciente, las chicas quieren vestirse como ven en las películas pero sin renunciar a su tradición, así, que dos trajes)

Yo creo que es una buena idea, Lu, deberías ir primero de fallera y luego de novia….

 

Aquí veis una chicha vestida con el Kimono de la derecha

 

 

 

A Ramón le vistieron con el traje de gala de las ceremonias. Más o menos nuestro frac. El señor que le viste es el cuñado de Chi-ho. ¿A qué parece japonés?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A mi también me vistieron, y además, ¡me regalaron el kimono!

Lo tengo en casa, es de seda, bordado y pintado a mano.

Lo vamos a colocar en una percha especial en nuestra habitación de Manzanares (me falta encontrar la percha)

Al fondo, en el suelo, hay varios kimonos de la tienda. El de la izda rojo, está bordado en oro.

¡La tienda era un espectáculo!

JARDINES. 3- Jardines de té

 

 

 

 

En los jardines de te, hay una pequeña casita cuya función es recibir amigos e invitarles a té.

 

 

 

 

 

Para llegar a esas casitas, suele haber caminos señalados con piedras.

 

 

 

 

 

O bien senderos perfectamente construidos.

Algunas casas de te, muy antiguas, tienen unas puertas de entrada que solo miden 60 o 70 cm. de altura.

Las hacían así para que los invitados tuvieran que inclinarse ante el dueño de la casa (aunque solo fuera para entrar)

 

 

 

 

Por supuesto, como en casi todas partes en Japón, hay que entrar descalzo.

(mis zapatos son estos granates)

 

 

 

 

 

Después de visitar el monasterio, te ofrecen una taza de té.

(este salón de té es moderno, nada que ver con las casitas del jardín que son mucho más pequeñas y coquetas)

JARDINES.2- Jardines de paseo

 

 

 

 

 

 

 

No es que en Japón se pasee sobre las aguas, no.

Es que cuando hay lagos (¡la mayor parte de las veces son lagos artificiales!) hacen paseos muy bonitos alrededor y con puentecitos sobre ellos.

 

 

 

 

 

 

Esos son setos de azaleas.

En invierno florecen y los jardines se ponen preciosos. Los que sabéis cómo es una azalea, os podréis hacer una idea de la cantidad de años que se tarda en cubrir estas piedrecitas

 

 

 

 

 

 

Este encantador monje nos explicaba que la piedrecita que se ve ahí, semeja una tortuga que pasa lenta y sabiamente por la vida.

 

 

 

 

 

 

 

En este otro jardín, precioso por otra parte, podéis ver más seto de azalea.

 

 

 

Aquí un puentecito….

 

 

 

 

 

 

Este trozo de jardín de contemplación a la orilla de uno de paseo…¡para contemplarlo, digo yo!

JARDINES.1- Jardines de contemplación.

 

 

 

 

En los jardines japoneses, los muros tienen mucha importancia, fijaros que en este caso, es un muro a cuatro niveles:

a)   al fondo árboles

b)   el siguiente plano es un seto

c)    el siguiente tu muro propiamente dicho

d)   por último otro seto que en primavera florece.

 

 

 

 

 

 

Hay que rastrillar todos los días…..

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y hacerlo meditando….

 

 

 

 

 

 

Y luego también meditan los que los contemplan, pero solo los pisa el que los rastrilla. Los demás, a contemplar meditando.

 

Arces

 

 

 

 

Arces japoneses

 

 

 

 

 

La caída de la hoja

 

 

 

 

Desde abajo…

 

 

 

 

 

 

Con la chaqueta a juego…

 

Monasterio

Nuestros amigos nos invitaron a pasar dos días en un monasterio del siglo XVI. Allí se vivía como en otro mundo. Según llegamos nos tuvimos que cambiar de ropa y zapatos y nos pasamos los dos días en kimonos y descalzos o con chanclas

 

 

 

 

Aquí, en nuestra habitación, muy natural como que no me entero de que Ramón me está sacando una foto.

Lo que llevo puesto es un Kimono con una chaquetilla

 

 

 

 

Aquí estoy con nuestros amigos, Angel y Chiho. Vamos a desyunar

 

 

 

 

 

En esta estamos cenando.

Un menú de degustación japonés.

La camarera nos explica todo lo que vamos a comer, por supuesto en japonés.

 

 

 

 

 

Un pescado local.

Lo del cestillo son larvas de abeja.

Me lo dijeron cuando ya me las había comido.

Sabian como a cerales de miel…

 

 

 

 

Chi-ho nos explica todo lo que íbamos a comer.

Todo exquisito, la verdad.

 

 

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