| Por
una senda van los hortelanos
Por
una senda van los hortelanos,
que es la sagrada hora del
regreso,
con la sangre injuriada
por el peso
de inviernos, primaveras
y veranos.
Vienen de los esfuerzos
sobrehumanos
y van a la canción,
y van al beso,
y van dejando por el aire
impreso
un olor de herramientas
y de manos.
Por otra senda yo, por otra
senda
que no conduce al beso aunque
es la hora,
sino que merodea sin destino.
Bajo su frente trágica
y tremenda,
un toro solo en la ribera
llora
olvidando que es toro y
masculino.
Miguel Hernández
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