La teoría de la economía
sexual
Wilhelm Reich
La teoría de la economía
sexual puede desarrollarse de la manera siguiente:
- La salud síquica
depende de la potencia orgástica, o sea,
de lacapacidad de entrega en el "acmé"
de excitación sexualdurante el acto sexual
natural. Su fundamento es la actitud caracterológicano-
neurótica de la capacidad de amar.
- La enfermedad mental
es un resultado de las perturbaciones de lacapacidad
natural de amar y de relacionarse adecuada y satisfactoriamente
con los demás.
- En el caso de la impotencia orgástica,
de la cual sufre una enorme
mayoría de los seres humanos, la energía
biológica está bloqueada y se
convierte así en fuente de las manifestaciones
más diversas de conducta
irracional (bloqueo emocional, exclusión).
- La cura de los trastornos
síquicos requiere en primer término
el
restablecimiento de la capacidad natural de amar.
Ello depende tanto de
las condiciones sociales como de las condiciones
síquicas.
- Las perturbaciones síquicas
son el resultado del caos sexual originado
por la naturaleza de nuestra sociedad; caos que
ha tenido como función el
sometimiento de las personas a las condiciones
existentes. Sirve el
propósito de obtener el anclaje síquico
de una civilización mecanicista y
autoritaria, haciendo perder a los individuos
la confianza en sí mismos.
- Las energías vitales,
en circunstancias naturales, se regulan
espontáneamente, sin ayuda compulsiva medicamentosa,
la cual indica con
seguridad la existencia de tendencias antisociales.
La conducta
antisocial surge de pulsiones secundarias que
deben su existencia a la
supresión de la sexualidad natural.
- El individuo educado
en una atmósfera de negación de
la vida y del sexo contrae angustia de placer
(miedo a la excitación placentera), que
se
manifiesta fisiológicamente en espasmos
musculares crónicos.
- Esa angustia de placer
es el terreno sobre el cual el individuo recrea
las ideologías negadoras de la vida que
son la base de las dictaduras. Es
la base del miedo a una vida libre e independiente.
- Se convierte en una poderosa
fuente de donde extraen su energía
individuos o grupos de individuos a fin de ejercer
toda clase de
actividad represiva.
- Es una angustia biofisiológica
y constituye el problema central de la
investigación sicosomática. La persona
neurótica sólo puede experimentar
esta angustia como algo siniestro y atemorizante.
- La estructura caracterológica
del hombre actual se caracteriza por un
acorazamiento contra la naturaleza dentro de sí
y contra la miseria
social que lo- rodea.
- Este acorazamiento del
carácter es la base de la soledad, del
desamparo, del insaciable deseo de autoridad,
del miedo a la
responsabilidad, de la angustia mística,
de la miseria sexual, de la
rebelión guerrillera impotente así
como de una resignación artificial y
patológica de droga y alcohol.
- Los seres humanos han
adoptado una actitud hostil a lo que está
vivo
dentro de sí mismos, de lo cual se han
alejado. Este enajenamiento no
tiene un origen biológico y económico,
sino social y sicológico.
- Desde hace mucho el deber
y la obligación han sustituido al goce
natural del trabajo y la actividad. La estructura
caracterológica
corriente de los seres humanos se ha modificado
en dirección a la
impotencia y el miedo a vivir en actitudes de
irresponsabilidad y de
infantilismo. La catástrofe internacional
que atravesamos es la última
consecuencia de esa enajenación respecto
de la vida.
- La formación del
carácter en la pauta autoritaria tiene
como punto
central no el amor parental, sino la familia autoritaria.
Su instrumento
principal es la supresión de la sexualidad
en el infante y en el
adolescente.
- Debido a la escisión
de la estructura del carácter humano actual,
se
consideran incompatibles la naturaleza y la cultura,
el instinto y la
moralidad, la sexualidad y la realización.
Esa unidad de la cultura y la
naturaleza del trabajo y del amor, de la moralidad
y la sexualidad, que
eternamente anhela la raza humana, continuará
siendo un sueño mientras el
hombre no permita la satisfacción de la
gratificación sexual natural de
parte de las existencias biológicas.
- Hasta entonces la verdadera
democracia y la libertad responsable
seguirán siendo una ilusión. Hasta
entonces prevalecerá el aniquilamiento
de la vida, sea en forma de una educación
compulsiva, sea en
instituciones compulsivas, .sea en sacrificios
estériles e inútiles de
depresiones económicas inflacionarias con
peticiones impulsivas de
producción o sacrificios, o mediante guerras.
- En el campo de la sicoterapia,
el principio fundamental de la técnica
es la restauración de la motilidad biosíquica
por medio de la disolución
de las rigideces (acorazamientos) del carácter
- y de la musculatura.
- Esta técnica sicoterapéutica
fue experimentalmente confirmada por el
descubrimiento de la naturaleza bioeléctrica
de la sexualidad y la
angustia. La sexualidad y la angustia son las
direcciones opuestas de la
excitación en el organismo biológico:
expansión placentera y contracción
angustiosa.
- La fórmula del
orgasmo que dirige la investigación económico-sexual,
es la siguiente: tensión mecánica
-carga bioeléctrica- descarga bioeléctrica
- relajación mecánica. Esta demostró
ser la fórmula del funcionamiento
vital en general.
- El hecho de que el hombre
sea la única especie que no cumple la ley
natural de la sexualidad es la causa inmediata
de una serie de desastres
terribles. La negación social externa de
la vida conduce a la violencia,
así como a perturbaciones síquicas
y somáticas del funcionamiento vital.
- El proceso sexual, o sea,
el proceso biológico expansivo del placer,
es
el proceso vital productivo per se.
- La tergiversación
social de la vida de amor natural y el empeño
a
negarla a los niños y adolescentes representa
un estado de cosas,
característicamente humano. que se extiende
más allá de los límites de
cualquier Estado o grupo.
- La represión sexual,
la rigidez biológica, la manía moralizadora
y el
puritanismo no están confinados a ciertas
clases o grupos sociales.
Existen por doquier. Aprobación y desaprobación,
según el caso, han sido
justificadas por la misma ideología.
- En realidad, esclarecer
la función de lo viviente sólo amenaza
una
actitud y una clase de orden social y moral: el
régimen autoritario de
cualquier clase, que, mediante una moralidad compulsiva
y una actitud
también compulsiva frente al trabajo, intenta
destruir la decencia
espontánea y la autorregulación
natural de las fuerzas vitales.
- El auténtico anhelo
de democratizar la vida social, tan antiguo como
el
mundo, se basa en la autodeterminación,
en una socialidad y moralidad
naturales, en la alegría en el trabajo
y la felicidad terrenal en el
amor. Quienes sienten ese anhelo consideran toda
ilusión un peligro.
- En el campo de la higiene
mental, trátase de la tarea ímproba
de
reemplazar el caos sexual, la prostitución,
la literatura pornográfica y
el gangsterismo sexual, por la felicidad natural
en el amor garantizada
por la sociedad.
- Eso no implica ninguna
intención de destruir la familia o de minar
la
moral. De hecho, la familia y la moral están
minadas por la familia y la
moralidad compulsivas. Profesionalmente, debemos
acometer la tarea de
reparar el daño causado por el caos sexual
y familiar en forma de
enfermedades mentales.
- La función natural
de la socialización del hombre es garantizar
el
trabajo y la realización natural del amor.
Esas dos actividades
biológicas del hombre siempre han dependido
de la investigación y
pensamientos científicos, no de administraciones
públicas ni de sistemas
filosófico-económicos. El conocimiento,
el trabajo y el amor natural son
las fuentes de la vida. Deberían también
ser las fuerzas que la
gobiernan, y su responsabilidad total recae sobre
todos los que producen
mediante su trabajo.
- El médico o el
maestro sólo tienen una obligación:
practicar su
profesión firmemente, sin transigir con
los poderes que intentan suprimir
la vida y considerar únicamente, el bienestar
de quienes están a su
cuidado. No pueden representar ideologías
que se hallen en conflicto con
la verdadera tarea del médico o maestro.
- La hipocresía
moralizadora es el enemigo más peligroso
de la moralidad natural. La hipocresía
moralizadora no puede combatirse con otro tipo
de moralidad compulsiva, sino con el conocimiento
de la ley natural de los procesos sexuales.
- La conducta moral natural
presupone la libertad de los procesos
sexuales naturales. Recíprocamente, la
moralidad compulsiva y la
sexualidad patológica corren parejas.
- La línea de compulsión
es la línea de menor resistencia. Es más
fácil
exigir disciplina y reforzarla con la autoridad,
que educar a los niños
mediante una iniciación gozosa en el trabajo
creativo y la conducta
sexual natural.
- Es más fácil
insistir en las manifestaciones de respeto y amor
legalmente determinadas que conquistar la amistad
mediante una conducta
auténtica y decente.
- Es más fácil
vender la propia independencia a cambio de una
seguridad económica, que llevar una existencia
independiente responsable, y ser su propio dueño.
- Es más fácil
ordenar a los subordinados o pacientes lo que
deben hacer, que guiarlos respetando al mismo
tiempo su individualidad. Es más fácil
representar lo vulgar y lo mediocre y más
difícil representar la verdad.
- Sea cual sea el resultado,
para las generaciones venideras, de las
luchas sangrientas de nuestro mundo dislocado,
la ciencia de la vida es
más poderosa que todas las fuerzas negativas
y todas las tiranías.
- Fueron Galileo y no Nerón,
Pasteur y no Napoleón, quienes sentaron
las bases de la técnica moderna, combatieron
las epidemias; quienes exploraron la mente; quienes,
en otras palabras, dieron un fundamento sólido
a nuestra existencia. Los otros nunca hicieron
otra cosa que abusar de las realizaciones de los
grandes hombres para destruir la vida.
Artículo publicado en:
“Método Transaccional Guestáltico”,
Mariano Dilz
Editorial Diana 1976, México.
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