ALEC EMPIRE - Intelligence and Sacrifice (reseña aparecida originalmente en Fuck You, We Are The Best!, nš 7, de septiembre de 2002)

 

Atari Teenage Riot será llorado. Quizá ahora no importe que ya no exista, pero su impacto perdurará (Digital Hardcore no deja de editar clones suyos). Desaparecieron por culpa de la muerte de uno de sus músicos: Carl Crack. No importa si murió por drogas, tristemente el grupo se disolvió y es poco probable que vuelvan a plasmar su verdadera actitud anti-sistema en discos que se oían como si fueran caramelos. Caramelos envenenados.

Cuando ya muchos teníamos mono de escuchar la continuación de su alabado "60 Seconds Wipe Out" y sabíamos que era imposible, llega Empire con su nuevo (y doble) disco. En teoría, Alec Empire no debe nada a nadie, pero cuando se escucha el CD 1 del doble disco no se pueden evitar las comparaciones con los Riot. Los ritmos, el trabajo de percusión e incluso las guitarras sampleadas nos recuerdan las mismas armas utilizadas con su ex-grupo.

Empire ha vuelto y está cabreado. Como siempre... pues sí, como siempre. NO es pose, sino verdadera actitud. La actitud que tiene un señor que, protegido por la millonada que gana con su música, no se ha reblandecido. Muchos santos del punk pierden fuelle con el paso de los años, miren si no a Johnny Rotten, dando con cada una de sus declaraciones más y más vergüenza ajena. Alec Empire sigue gritando a los cuatro vientos que los políticos son mierda, la mayoría de las vidas mediocres y demuestra con su música que no hace falta innovar para interesar (aviso que sólo estoy hablando del CD 1, que en realidad es el verdadero disco).

El disco es una obra maestra de alienación. Es imposible escucharse el disco de seguido, ya que es como tragarse un engrudo que apabulla los sentidos, no te hace gritar "más", sino "menos". Es demasiado el ruido que suena durante todas y cada una de las canciones, con la voz megadistorsionada expulsando hate-messages de ultra-izquierda. Terrorismo sonoro, qué te voy a contar. Me río yo del neo-metal, o del edulcorado rock industrial de la MTV. Alec entronca más con las técnicas de los fabulosos Throbbing Gristle que con Ministry. Y eso, a pesar de (o gracias a) utilizar unas guitarras brutalmente heavies que, cubiertas con las espídicas capas electrónicas, quedan diluidas, listas para dejar de lado su icónico y épico sonido de quien no tiene nada que decir, y pasar a enganchar tu cerebro y hacer que prestes atención.

Por supuesto, Intelligence and Sacrifice, que es el nombre del disco, tiene algún hit potencial que desde luego no sonará en las radios FMs de esta tierra, pero ahí está el giro hacia el pop destructor de "Addicted to Love". Un tema más sinister-oriented que toda la discografía de Rammsteim junta.

El complementario CD 2 es una de esas pajas mentales a las que tan habituados están los que juegan con samplers. Algún tema tiene su miga, pero el resto son desvaríos sin sentido (por lo menos para mí), aunque quizá sea un homenaje a uno de esos músicos electrónicos innovadores de los 60. Aun así, prescindible.

De todas formas, vamos a poder comprobar cómo se las gasta Empire en directo, ya que tocará en Madrid el 23 de septiembre. Sobre las tablas es donde el músico demuestra todo su potencial (y se dice que los directos del alemán son mitológicos).

Hasta entonces... compraos el disco, poned el CD 1, Alec Empire está llamándonos, la revolución ha empezado.

Frog2000

 

Volver a la página de música

Volver a la página principal

Correo: deepfb2002@yahoo.es