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Érase una vez un paraguas
de color azul enamorado de la lluvia
de verano, que tenía la empuñadura
de madera y se llamaba Paragüito.
Una vez estuvo a punto de quedarse
para siempre olvidado en una librería,
dentro de la papelera que había
detrás de un estante repleto
de cuentos misteriosos. Como estaba
a gusto, primero se durmió
y después se hizo amigo del
librero. ¡Que emocionante fue
aquello! Durante el tiempo que allí
estuvo escuchó las historias
que contaba el librero, que era un
tipo muy imaginativo, pues su verdadera
pasión era escribir cuentos
fantásticos y tan entretenidos
como trenzar los hilos mansos de la
lluvia de verano, o sembrar palabras
brillantes como estrellas fugaces
en la noche sin luna.
Web de Amparo Carballo Blanco: http://www.amparo.edicioneshontanar.com
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