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San Atilano

Nombre resultante de la latinización de "Atilanus" (Atila). 

La mayoría lo celebran por San Atilano de Zamora (5 octubre). Es el patrón de Zamora y de Tarazona (Aragón), ciudad esta última en donde nació en el 850. Provenía de una familia noble y cuando tenía tan sólo 15 años ya hizo vida religiosa en un monasterio benedictino cercano a Tarazona. Posiblemente también pasó un tiempo en el pueblo de Sahagún. 

San Atilano, que era un gran amante de las ciencias, fue ordenado de sacerdote al cabo de pocos años y después de una etapa dedicada a la predicación, deseó retirarse a un lugar solitario, lejos del bullicio, para hacer oración y penitencia. Para compartir estos instantes de su vida ofrecida a Cristo, buscó la compañía de un homólogo suyo, e hizo amistad con San Froilán que se retiraba a lugares inaccesibles para que nadie le molestara, aunque a menudo bajaba a las ciudades a predicar. Froilán, que había nacido en Lugo y no era sacerdote, dejó que Atilano se pusiera bajo su dirección y cuidado, viviendo con él en la montaña de Curueño, cerca del pueblo de Valdoria (León). 

Aunque querían estar solos para destinar su tiempo a la plegaria, a la contemplación y a la penitencia, muchos hombres y mujeres de todas clases sociales subían al monte para pedirles consejos y escuchar la palabra divina. Aquellas gentes insistieron en que levantaran un monasterio cerca de aquella zona y lo hicieron posiblemente en Veseo, situada al norte de la población de La Vecilla. Llegaron a vivir en el 300 monjes y la fama de estos dos santos llegó a toda España. Al cabo de unos años fundaron otro monasterio en Tábara, cerca de Zamora, donde llegaron a vivir hasta 600 religiosos, hombres y mujeres, que, en separación completa, estaban sometidos a una severa disciplina. Después de un tiempo fundaron otro cenobio en Moreruela, un gran monasterio en la ciudad de Zamora que fue la gloria de Atilano, que hacía de prior y de Froilán, que era el abad. En el año 900 fueron consagrados obispos. Froilán lo fue de León y nuestro amigo Atilano de Zamora. San Atilano falleció el 5 de octubre del año 919.

Leyenda de San Atilano: Una vieja tradición dice que nuestro santo se dirigió a Jerusalén en peregrinación para que fueran perdonados sus pecados realizados en sus épocas "guays" de juventud. Se comenta que cuando empezó el camino en Zamora, pasó por el puente y arrojó su anillo episcopal al río Duero, con la esperanza de recuperarlo alguna vez como señal del perdón obtenido. Después de estar dos años en Tierra Santa, tomó el camino de vuelta, y cuando estaba muy cerca de Zamora, se paró en la ermita de San Vicente de Cornu. Preparando su comida, abrió un pez que recibió de limosna y en el interior del mismo encontró, por sorpresa suya, el mismo anillo que había arrojado. Ante tal prodigio, las campanas de la ciudad repicaron solas. En la parroquia de San Pedro y San Ildefonso de Zamora, se venera un anillo episcopal, el mismo, según la tradición, que llevaba San Atilano. Fue canonizado en el siglo XII por el Papa Urbano II.

También hay: Atilano Cruz (1 de julio). Nació en Ahuetita de Abajo (México) el 5 de octubre de 1901. Se ordenó sacerdote y fue asesinado el 1 de julio de 1928.

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