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Aquí
puedes leer algunas de las poesías más conocidas que han
escrito diferentes autores sobr enuestra Madre.
Pedro
López de Ayala
Ferrán
Manuel de Lando
Juan Ramón
Jiménez
José
Zorrilla
Manuel Machado
Pedro López de Ayala (1332-1407)
Señora,
estrella luciente
que a todo el mundo guía
guía a éste, tu sirviente,
que su alma en ti confía
A
canela bien oliente
eres, Señora, comparada,
de la tierra del Oriente
es olor muy apreciada.
A
ti hace clamor la gente
en sus cuitas todavía,
quien por pecador se siente
llamando Santa María.
Señora,
estrella luciente
que a todo el mundo guía,
guía a éste, tu sirviente,
que su alma en ti confia.
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Ferran Manuel de Lando (siglos XIV-XV)
Preciosa
margarita,
lirio de virginidad,
corona de humildad,
sin error santa, bendita;
la de tu limpieza infinita
no podrá ser cantada
por mi lengua menguada,
ni por mi mano escrita.
Pero,
Virgen coronada
en tu merced esperando
siempre viviré loando
tu bondad muy acabada.
Singular eres llamada,
que pariste sin dolor
mi Dios e mi Salvador
que me hizo de non nada
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Juan Ramón Jiménez (1881-1958)
¡Trasunto
de cristal,
bello como un esmalte de ataujía!
Desde la galería
esbelta, se veía
el jardín. Y María
virgen, tímida, plena
de gracia, igual que una azucena,
se doblaba al anuncio celestial.
Un vivo pajarillo
volaba en una rosa.
El alba era primorosa.
Y, cual la luna matinal,
se perdía en el sol nuevo y sencillo,
el ala de Gabriel, blanco y triunfal.
¡Memoria de Cristal!
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José Zorrilla (1817-1893)
Aparta
de tus ojos la nube perfumada
que el resplandor nos vela que tu semblante da,
y tiéndenos, María, tu maternal mirada,
donde la paz, la vida y el páramo está.
Tú,
bálsamo de mirra; Tú, cáliz de pureza;
Tú, flor de paraíso y de los astros luz,
escudo sé y amparo de la mortal flaqueza
por la Divina Sangre del que murió en la Cr.
Tú
eres, oh María!, un faro de esperanza
que brilla de la vida junto al revuelto mar,
y hacia tu luz bendita desfallecido avanza
el náufrago que anhela en el Edén tocar.
Impela,
oh Madre augusta!, tu soplo soberano
la destrozada vela de mi infeliz batel;
enséñale su rumbo con compasiva mano,
no dejes que se pierda mi corazón en él.
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Manuel Machado (1874-1947)
Poesía dedicada a Nuestra Señora de la Esperanza
(La Macarena)
¡Virgen
de la Esperanza! ¡Macarena!
Y una explosión de sol y de armonía,
y un fluir generoso de alegría ...
¡Y un sentir que está el alma toda llena!
¡Virgen
de la Esperanza! En tu morena
cara divina el sevillano día
toma toda la luz de su poesía...
Mañana de cristal, tarde serena.
¡Ay,
de no amar, de no creer, no hay modo
cuando tu imagen célica aparece
mecida entre el incienso, en lontananza!
¡Ay
de mi Sevilla, que lo tiene todo;
cuando el Señor del Gran Poder le ofrece
la Fe y la Caridad ... Tu, la Esperanza!
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Apreciado/a
amigo/a: en nuestra web hay una sección titulada el libro de María donde insertamos poesías y oraciones breves hechas por ti. No
hace falta que seas un rey o una reina escribiendo; recuerda aquella frase
"Los santos, muchas veces tartamudeaban. Este Tartamudeo es más agradable
a Dios que las frases retóricas, por más bellas y brillantes que puedan
ser".
¿Por qué no participas y nos envías
tu pequeña poesía o oración?
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