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El Santo Rosario

Como ya sabes, amigo cibernauta, el Rosario es una plegaria fácil y popular. Su forma tradicional consiste en alabar básciamente a la Virgen repitiendo el saludo del ángel (Ave María) y la Santa Maria 200 veces.
El saludo del ángel a María lo encontramos en Lc 1,28 al que se le añade la de su prima Isabel cuándo María acude a visitarla Lc 1,42. La Santa María es una plegaria corta de súplica donde se pide la intercesión de la Virgen.
Antes de la reforma del Rosario hecha por el papa Juan Pablo II en el año 2002, (que añadió unos nuevos misterios, los de luz), eran 150 avemarías, el mismo número de salmos que hay en la Biblia.
Para no hacer tan largo el Rosario (200 veces la plegaria mariana) se divide en cuatro partes de 20 misterios con 5 misterios en cada una de las partes: misterios de gozo, misterios de dolor, misterios de gloria y misterios de luz. Cada misterio contiene una narración evangélica, al final de los cual, se reza un Padrenuestro, 10 avemarías y un gloria.
De esta manera, el lunes y jueves son para los de gozo, los martes y viernes para los de dolor y los miércoles, sábados y domingos para los de gloria.


Se calcula que el origen del Rosario está en los siglos IX-X. Pero su máxima difusión esá en el siglo XII cuando se vuelve a difundir en occidente la recitación del Ave María. La gente del pueblo o algún monje que no sabía latín, la rezaban diferentes veces en sustitución del salterio. Uno de los grandes propagadores fue Santo Domingo de Guzmán, y a lo largo de los siglos se fue estructurando tal y como lo conocemos ahora gracias a Alano de Rupe y Alberto de Castello.

Forma de rezarlo: el Rosario se divide en tres grupos de misterios que se rezan según el día de la semana. Empezarás por la oración de entrada y luego con el misterio correspondiente que te llevará a la letanías y a la oración final.

Oración de entrada

Oh Dios!, tu único Hijo nos ha conseguido con su vida, muerte y resurrección los bienes de la salvación eterna; concédenos que, venerando estos misterios en el santo Rosario de la Virgen María, imitemos aquello que contienen y obtengamos aquello que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor.

 

Misterios de Gozo (lunes y sábado)

Misterios de Dolor (martes y viernes)

Misterios de Gloria (miércoles y domingos)

Misterios de la Luz (jueves)

 

 

 

Misterios de Gozo

Querido/a cibernauta, los misterios del Rosario que hoy vamos a recordar y contemplar son los gozosos. Todos ellos se refieren a los comienzos de la vida terrenal del Hijo de Dios hecho hombre, a la infancia de Jesús. Contemplar estos misterios significa que hacemos nuestra una actitud de la Virgen María cuando vivió estos acontecimientos. María, nos dice el evangelista San Lucas, guardaba todas estas cosas meditándolas en su corazón. Por eso ella va a ser nuestro modelo, como Virgen oyente y Virgen orante. Ella acogió la Palabra de Dios con fe y, creyendo, concibió en el seno a Jesús. Que ella nos ayude a escuchar también con fe la divina palabra, a meditarla, a hacerla nuestra en la oración y en la vida diaria.

Primer Misterio: El ángel anuncia a María que será Madre del Salvador.

El ángel le dijo: "No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús" (Lc 1,30-31)

Como la Virgen María recibió con gozo el anuncio del ángel, haz, oh Dios, que nosotros recibamos de buen grado a nuestro Salvador.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Segundo Misterio: María visita a su prima Isabel.

Cuando Isabel oyó el saludo de María, exclamó: "Bendita tú entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!" (Lc 1,41-42)

Oh Sol de justicia, a quien la Virgen inmaculada precedía cual aurora luciente; haz que vivamos siempre iluminados por la claridad de tu presencia.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Tercer Misterio: María da a luz al Salvador del Mundo

"Mientras estaban allí le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada" .
(Lc 2,6-7)

Cristo, Palabra eterna, que al venir al mundo anunciaste la alegría a la tierra; alegra nuestros corazones con la gracia de tu visita.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Cuarto Misterio: María presenta a Jesús en el templo.

"Pasados los días de la purificación prescrita por la ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén para presentárselo al Señor en el templo". (Lc 2,22)

Dios todopoderoso y eterno, te rogamos humildemente que, así como tu Hijo unigénito, revestido de nuestra humanidad, ha sido presentado en el templo, nos concedas de igual modo a nosotros la gracia de ser presentados delante de ti con el alma limpia. Ayúdanos Dios todopoderoso a ser presentados delante de todos como personas honestas y limpios de corazón.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Quinto Misterio: María encuentra a Jesús en el templo.

"Al cabo de tres días encontraron a Jesús en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles. Jesús dijo a sus padres: Porqué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?" (Lc 2, 46-49)

Tú que quisiste que tus padres te buscaran durante tres días, enséñanos a buscar siempre primero el Reino de Dios y su justicia con los más necesitados, con los que tenemos más cerca, con nuestros compañeros de trabajo ... que tu mensaje de amor esté siempre en mí, en cualquier momento de mi vida.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

Letanías y Oración Final

 

Misterios de Dolor

Hola cibernauta! Los misterios que hoy vamos a meditar son los del dolor de Cristo y de su Madre. Procuremos ponernos en la piel de aquel, que para redimirnos, se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz, e imitemos la disponibilidad de María para cooperar positiva y activamente en esta obra salvadora. María, la Virgen fiel que se llama a sí misma la "sierva del Señor", estará firme junto a la cruz para recibir maternalmente la herencia de Jesús: sus discípulos, la Iglesia. Que ella nos ayude a hacer nuestros los sentimientos de Cristo en la pasión y a imitarlo en su mensaje de amor y disponibilidad hacia los demás.

 

Primer Misterio: la oración de Jesús en el huerto

Jesús, puesto de rodillas oraba diciendo: "Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya" (Lc 22, 41-42)

Te rogamos, Señor Dios nuestro, que tu gracia nos ayude, para que vivamos siempre de aquel mismo amor que movió a tu Hijo a entregarse a la muerte por la salvación del mundo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Segundo Misterio: la flagelación

Ellos volvieron a gritar diciendo: "A ése, no; a Barrabás!". Barrabás era un salteador. Pilatos entonces tomó a Jesús y mando azotarle. (Jn 18,50-19,1)

Oh Dios, que has redimido a todos los hombres con la sangre preciosa de tu Hijo unigénito; conserva en nosotros la acción de tu misericordia para que, celebrando siempre el misterio de nuestra salvación, podamos conseguir sus frutos eternos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Tercer Misterio: la coronación de espinas

Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le vistieron un manto de púrpura; y, acercándose a él, le decían: "Salve, Rey de los judíos". Y le daban bofetadas. (Jn 19,2-3)

Dios todopoderoso, mira la fragilidad de nuestra naturaleza, y levanta nuestra débil esperanza con la fuerza de la pasión de tu hijo. Concede que la paz de Jesucristo reine en el mundo y que nosotros trabajemos sin cesar para conseguirla.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Cuarto Misterio: Jesús con la cruz a cuestas

"Tomaron, pues, a Jesús, y él cargando con su cruz salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota, y allí le crucificaron" (Jn 19, 17-18)

Dios todopoderoso y eterno, tú que quisiste que nuestro Salvador se hiciese hombre y muriese en la cruz, concédenos que las enseñanzas de su pasión nos sirvan de testimonio, y que un día participemos en su gloriosa resurrección. Amén.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Quinto Misterio: Jesús es crucificado

"Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: "Está cumplido". E inclinando la cabeza, entregó el espíritu" (Jn 19,30)

Señor, tú has querido que María compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz; haz que la Iglesia formada por todos nosotros, asociándose con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

Letanías y Oración Final

 

 

Misterios de Gloria

Amigos cibernautas: los misterios objeto de nuestra oración van a ser los gloriosos. Dispongámonos a recibir la alegría pascual que brota de la Resurrección de Jesús y que es un signo de su presencia en medio de nosotros. Perseveremos unánimes en la oración con María, la Madre del Señor Jesucristo, que, como entonces, reúne a los discípulos en la espera expectante de los dones del Espíritu. Pidamos, por intercesión de la Virgen Madre que todos gocemos de la gracia del Señor y nos haga cada vez más humanos y solidarios, sin engaños ni egoísmos.

 

Primer Misterio: la gloriosa Resurrección de Jesús

El ángel habló a las mujeres: "Vosotras no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí. Ha resucitado, como había dicho". (Mt 28, 5-6)

Señor Dios, que nos has abierto las puertas de la vida por medio de tu Hijo, vencedor de la muerte; concédenos, al celebrar su resurrección, que, renovados por el Espíritu, vivamos la esperanza de nuestra resurrección futura. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Segundo Misterio: la admirable Ascensión de Jesús al Cielo

"Los apóstoles lo vieron subir hasta que una nube lo ocultó a su vista. Mientras miraban fijos al cielo, viéndolo irse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: "Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo, volverá como le habéis visto marcharse" (Hech 1, 9-11)

Concédenos, Dios todopoderoso, exultar de gozo y darte gracias en este liturgia de alabanza, porque la ascensión de Jesucristo, tu Hijo, es ya nuestra victoria, y él, que es la cabeza de la Iglesia formada por todos nosotros, nos ha precedido en la gloria a los que somos miembros de su cuerpo.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Tercer Misterio: la venida del Espíritu Santo

"Todos los discípulos estaban juntos el día de Pentecostés. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer una lenguas como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos del Espíritu Santo" (Hech 2, 1-4).

Oh Dios, que por la glorificación de Jesucristo y la venida del Espíritu Santo nos has abierto las puertas de tu Reino; haz que la recepción de dones tan grandes nos mueva a dedicarnos con mayor empeño a tu servicio y a vivir con mayor plenitud las riquezas de nuestra fe.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Cuarto Misterio: la Asunción de la Santísima Virgen a los Cielos

María dijo: "Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitaran todas las generaciones, porque el poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación" (Lc 1, 46-50)

Oh Virgen María, Madre de todos nosotros!, te ofrezco humildemente estas diez Avemarías y un Padrenuestro en reverencia de tu alegre tránsito después del cual, resucitaste gloriosa para entrar triunfante en el cielo y alegrar con tu presencia a tu querido Hijo Jesús. Te ruego me ayudes en esta vida a llevar siempre el mensaje de paz al mundo entero en cada uno de mis actos.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Quinto Misterio: la coronación de Nuestra Señora

"Se abrieron las puertas del templo celeste de Dios y dentro de él se vio el Arca de la Alianza. Después apareció una figura portentosa en el cielo: un mujer vestida de sol, la luna por pedestal, coronada con doce estrellas " (Ap 11,19; 12,1)

Dios todopoderoso del cielo y de la tierra, que has colocado en el Reino de los cielos a Maria, danos un día el gozo de tener parte en la gloria. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

Letanías y Oración Final

 

 

Misterios de la Luz

¡Hola cibernauta! Los misterios que hoy vamos a meditar son los de la luz. Él, Cristo, es la Luz del mundo. En estos misterios contemplaremos como Cristo, el Hijo de Dios, ha venido a iluminar con su palabra a los que yacen en la tiniebla del pecado, llamámdolos a la conversión y a ser iluminados por el Bautismo y los demás sacramentos de la Iglesia. María, presente en las bodas de Caná nos recuerda "Haced todo lo que él os diga". Ella, presente en la vida de la iglesia naciente, también fue testigo de la predicación del Divino Maestro y así llegó a ser la primera Discípula. Que ella con su presencia maternal nos ayude a dejar que la Luz de Cristo ilumine nuestra vida.

Primer Misterio: el Bautismo de Jesús en el Jordán

"Apenas se bautizó el Señor se abrió el cielo, y el Espíritu se posó sobre él. Y se oyó la voz del Padre, que decía: Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadle" (Cfr. Mt 3,16-17)

Dios todopoderoso y eterno, que en el bautismo de Cristo en el Jordán quisiste revelar solemnemente que él era tu Hijo amado enviándole tu Espíritu Santo: concede a tus hijos de adopción, renacidos del agua y del Espíritu Santo, la perseverancia contínua en el cumplimiento de tu voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Segundo Misterio: Jesús y María presentes en las bodas de Caná

"En aquel tiempo había una boda en Caná de Galilea y la madre de Jesús estaba allí; Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino... y la madre de Jesús les dijo: Haced lo que él diga" (Cfr. Jn 2,1-2)

Dios todopoderoso y eterno, ayúdanos a llevar una vida según tu voluntad, para que podamos dar en abundancia frutos de buenas obras en nombre de tu Hijo predilecto. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Tercer Misterio: El anuncio del Reino de Dios y la llamada a la conversión

"En aquel tiempo, Jesús decía: Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios: Convertíos y creed en la Buena Noticia" (Cfr. Mc 1,14)Dios todopoderoso, te pedimos que la oración y la penitencia nos lleven a la verdadera conversión; así conoceremos y viviremos con mayor plenitud el misterio de Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Cuarto Misterio: La transfiguración del Señor

"En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos y su rostro resplandecía como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz" (Cfr. Mt 17,1-2)¡Oh Dios!, que en la gloriosa Transfiguración de tu Unigénito confirmaste los misterios de la fe con el testimonio de los profetas, y prefiguraste maravillosamente nuestra perfecta adopción como hijos tuyos: concédenos, te rogamos, que escuchando siempre la palabra de tu Hijo, el predilecto, seamos un día coherederos de su gloria. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

 

Quinto Misterio: La institución de la Eucaristía

"Mientras comían, Jesús tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio, diciendo: Tomad, esto es mi cuerpo. Cogiendo una copa, pronució la acción de gracias, se la dio y todos bebieron. Y les dijo: Esta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por vosotros" (Cfr. Mc 14,22-24)¡Oh Dios!, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu pasión; te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

(Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria)

Letanías y Oración Final

 

 

Letanías y Oración final

Letanías

Señor, ten piedad ... Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad ... Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad ... Señor, ten piedad
Cristo, óyenos ... Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos ... Cristo, escúchanos
Dios, Padre Celestial ... ten piedad de nosotros
Dios Hijo, Redentor del mundo ... ten piedad de nosotros
Dios, Espíritu Santo ... ten piedad de nosotros
Trinidad santa, un sólo Dios ... ten piedad de nosotros

Santa María, ... ruega por nosotros
Santa Madre de Dios ... ruega por nosotros
Santa Virgen de las Vírgenes ... ruega por nosotros
Madre de Cristo ... ruega por nosotros
Madre de la Iglesia ... ruega por nosotros
Madre de la divina gracia ... ruega por nosotros
Madre Purísima ... ruega por nosotros
Madre Castísima ... ruega por nosotros
Madre inviolada ... ruega por nosotros
Madre virgen ... ruega por nosotros
Madre inmaculada ... ruega por nosotros
Madre amable ... ruega por nosotros
Madre admirable ... ruega por nosotros
Madre del buen consejo ... ruega por nosotros
Madre del Creador ... ruega por nosotros
Madre del Salvador ... ruega por nosotros
Virgen prudentísima ... ruega por nosotros
Virgen digna de respeto ... ruega por nosotros
Virgen digna de alabanza ... ruega por nosotros
Virgen poderosa ... ruega por nosotros
Virgen acogedora ... ruega por nosotros
Virgen fiel ... ruega por nosotros
Ideal de santidad ... ruega por nosotros
Morada de la sabiduría ... ruega por nosotros
Causa de nuestra alegría ... ruega por nosotros
Templo del Espíritu Santo ... ruega por nosotros
Honor de la humanidad ... ruega por nosotros
Modelo de entrega a Dios ... ruega por nosotros
Rosa escogida ... ruega por nosotros
Fuerte como la torre de David ... ruega por nosotros
Hermosa como torre de marfil ... ruega por nosotros
Casa de oro ... ruega por nosotros
Arca de la nueva alianza ... ruega por nosotros
Puerta del cielo ... ruega por nosotros
Estrella de la mañana ... ruega por nosotros
Salud de los enfermos ... ruega por nosotros
Refugio de los pecadores ... ruega por nosotros
Consoladora de los afligidos ... ruega por nosotros
Auxilio de los cristianos ... ruega por nosotros
Reina de los ángeles ... ruega por nosotros
Reina de los patriarcas ... ruega por nosotros
Reina de los profetas ... ruega por nosotros
Reina de los apóstoles ... ruega por nosotros
Reina de los mártires ... ruega por nosotros
Reina de los confesores ... ruega por nosotros
Reina de las Vírgenes ... ruega por nosotros
Reina de todos los santos ... ruega por nosotros
Reina concebida sin pecado original ... ruega por nosotros
Reina asunta a los cielos ... ruega por nosotros
Reina del santísimo Rosario ... ruega por nosotros
Reina de la paz ... ruega por nosotros

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo ... perdónanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo ... escúchanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo ... ten piedad de nosotros

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios ... Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

 

Oración Final

Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo; y por la intercesión de Santa María, la Virgen, líbranos de caer en el odio y la hipocresía. Haznos un vínculo de amor al prójimo e imitar tus enseñanzas para llegar a las alegrías del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

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