| MISION: Mars Reconnaissance Orbiter | STATUS: | WEB DE JOSE OLIVER | |
| EN CURSO |
2 de marzo de 2008, parece que la MRO (Mars Reconnaissance Orbiter) a podido poner los puntos sobre la ies. Nuevas revelaciones de imágenes de 1999 han demostrado que donde se creía que aparecía agua, solo era un aluvión de gravilla fina o granos muy secos que ruedan por las laderas de una cráter.
Basándose en las fotografías de la Mars Global Surveyor, diversos científicos teorizaron de la presencia de agua liquida sobre la superficie de Marte, hoy teniendo en cuenta imágenes del HiRISE (High Resolution Imaging Science Experiment) de la MRO, y analizando la consistencia de ese material se descarta esta molécula en fase acuosa sobre el planeta rojo.

4 de marzo de 2008, la MRO va de sorpresa en sorpresa, nadie podía sospechar que en unas imágenes tomadas de forma rutinaria, esta nave pudiera fotografiar una terrible avalancha de material ocurrida el pasado 19 de febrero. Después de más de 2400 imágenes, el HiRISE (High Resolution Imaging Science Experiment) ha tenido una gran alegría, cuando los científicos analizando una exposición han podido comprobar un desprendimiento de material localizado a 83.7º latitud norte y 235.8º longitud este, una zona de acantilados de 700 metros y pendientes de 60º, que seguramente por acción de evaporaciones de CO2 y de H2O han provocado el colapso de capas de arena y roca que han caído varios cientos de metros. La imagen muestra la nube de polvo originada de 180 metros de Discovery y una altura de 190 metros.
También se ha hecho publica una fotografía de la Tierra y la Luna juntas obtenidas por el mismo instrumento pero desde su órbita marciana.


Para los más osados, pongo el vínculo de la imagen original, donde podréis intentar localizar varias de las avalanchas que sucedían en el momento de que la MRO estaba tomando la exposición. Es una franja que en Marte mide 6 por 60 kilómetros y que en un programa de ordenador de imágenes podréis observarla en gran formato.
20
de marzo de 2008, con la ayuda de ma MRO (Mars Reconnaissance Orbiter) y de la
2001 Mars Odyssey, los científicos han tenido una grata sorpresa al estudiar la
superficie de Marte mediante el instrumento Themis de la segunda. Se han
localizado más de 200 lugares sobre la superficie con presencia de cloruros, y
ninguno de ellos esta interconectado entre sí. Esto significa que ha existido
agua y durante prolongados periodos de tiempo. El rango de estos puntos oscila
entre 1 Km2 y llega hasta los 25 Km2. gracias a
este nuevo descubrimiento, los responsables de la nave Mars Science Laboratory,
que debe ser lanzada en otoño de 2009, están estudiando esos lugares para que
sea el objetivo de este laboratorio con ruedas.
9 de abril de 2008, la MRO, y más en concreto su instrumento HiRISE (High Resolution Imaging Science Experiment) no solo esta estudiando la superficie de Marte, sino que cuando las condiciones lo permiten es capaz de tomar imágenes jamás antes vistas de una se las lunas del planeta rojo, estamos hablando de Phobos. Desde una distancia de 6.800 kilómetros y con una capacidad de resolución de 6.8 metros por píxel, la MRO ha logrado unas fotografías entre ellas una en 3-D de esta roca de 22 kilómetros de diámetro, donde se puede apreciar de forma espectacular el enorme cráter de 9 kilómetros de diámetro que muestra su superficie. Gracias a la gran resolución se pueden observar detalles de 20 metros de ancho.


6 de mayo de 2008, está claro que pendientes de la
llegada a Marte de la nueva nave Phoenix, las que actualmente está
n
en órbita trabajan para conocer detalles del lugar elegido para el descenso. De
todas ellas la MRO (Mars Reconnaissance Orbiter) es la encargada de analizar los
detalles situados a 68º de latitud norte y 127º de longitud oeste, precisamente
la zona donde el próximo 25 de mayo tendrá que descender la Phoenix.
En unas imágenes de su instrumento CTX (Context Camera), la MRO ha podido observar la presencia de los famosos polvos del diablo, es decir estos pequeños ciclones muy localizados y que tanto han podido sufrir en su propia estructura los dos rover del programa MER(Mars Exploration Rover). En los próximos días el CTX analizará profundamente ese lugar para intentar conocer los que puede encontrarse la Phoenix en el momento de su contando con la superficie del planeta rojo.
15 de mayo de 2008, el
instrumento SHARAD (Shallow Subsurface Radar) de la MRO ha sido concluyente, la
capa de hielo de Marte es mucho más gruesa de lo que se pensaba, por lo
tanto si queremos encontrar agua liquida, hay que perforar muchos más metros de
los calculados. Recientes estudios realizados por ese sensor de la nave, ha
podido medir hasta donde llega el grueso de hielo sólido de los polos, y la
respuesta es mucho menos alentadora de la que se pensaba hace meses y años. En
zonas del casquete polar, hay espesores de hielo que sobrepasan los 2
kilómetros, por lo tanto en latitudes menores, donde se pensaba que a pocos
centímetros se podía localizar agua liquida, no es así, pueden ser hasta decenas
de metros, para localizar temperaturas suaves que hagan del hielo agua.
9 de junio de 2008, la MRO nos ha dado una clase muy clara de las dos clases de hielo que aparecen en Marte, una la proveniente del dióxido de carbono ( CO2 ) y la segunda y la más esperada por los científicos la que se origina por la presencia de agua ( H2O ). Pues bien, gracias a los instrumentos de esta nave se distinguen los dos tipos de hielo cerca del polo norte, es decir donde se encuentra en estos momentos la nave de análisis Phoenix. En una misma localización se puede observar la presencia de los dos tipo de hielo, el fluorescente verde, de CO2 y el azul de la anhelada H2O. Los puntos dispersos es el CO2 presente en la atmósfera del planeta y que se puede encontrar en forma de cristales flotantes.


25
de junio de 2008, desde hace muchos años los científicos tenían una cierta duda
o enigma que estaba relacionado con los dos hemisferios de Marte. No se conocía
la razón del porqué, el hemisferio sur esta plagado de cráteres, valles,
montañas, etc., en cambio el norte es totalmente liso y muy por debajo de la
altura madia de todo el planeta. Gracias a los experimentos de la desaparecida
Mars Global Surveyor y sobre todo del mapa gravimétrico de la MRO (Mars
Reconnaissance Orbiter) se ha podido desvelar este enigma. En un principio se
pensaba que esta dicotomía entre el norte y el sur estaba relacionada por los
movimientos de las capas internas de Marte, procesos tectónicos que habían
cambiado su aspecto, hoy sabemos que no, el hemisferio norte recibió el mayor
impacto desde el exterior que provocó el mayor cráter de todo el Sistema Solar.
Se ha calculado que en el origen de la formación del planeta Marte recibió un
tremendo meteorito de unos 2000 kilómetros de diámetro, lo cual generó un cráter
de más de 8500 kilómetros de diámetro y modificó para siempre el aspecto de este
hemisferio norte.
16 de julio de 2008, la MRO (Mars Reconnaissance Orbiter) ha demostrado palpablemente lo que desde hacía varios años se sospechaba. Marte ha tenido grandes extensiones de agua, que ha configurado la superficie con arcillas de las llamadas filosilicatos. Dos estudios avalan los resultados mediante su instrumento CRISM (Compact Reconnaissance Imaging Spectrometer), en dos lugares distintos de la orografía marciana, en el interior del cráter Jerezo y en la conocida área de Kasei Valles.


26
de septiembre de 2008, el instrumento HiRISE (High Resolution Imaging Science
Experiment) ha vuelto a demostrar la pasada existencia de agua circulando por el
suelo de Marte. En una imagen tomada hace meses de tan solo 150 metros de este a
oeste, se aprecian surcos en la superficie por donde sin lugar a dudas ha
circulado corrientes de agua. Ha dejado grietas en la roca porosa y fracturas
que con el tiempo fue modificando la química y las temperaturas de la zona. Este
lugar está situado en la llamada Arabia Terra a 6.6º de latitud norte y 14.1º de
longitud este.
16
de octubre de 2008, tanto el instrumento HiRISE (High Resolution Imaging Science
Experiment) como el MARCI (Mars Color Imager) han revelado grandes
descubrimientos de la superficie y de la atmósfera de Marte. El primero ha
conseguido unas impresionantes imágenes de hechos extraños en el polo norte del
planeta, en medio de los hielos aparece un pico de 40 metros, que los
científicos creen que es el montículo central de un cráter que está oculto bajo
el manto de las nieves de invierno. En el mismo hemisferio un cráter de 115
metros aparece solo rodeado también de llanuras de hielo sin ningún tipo de
impacto más. El HiRISE (High Resolution Imaging Science Experiment) ha enviado a
la Tierra un total de 8200 giga bits de fotografías y más de 27 tera bits de
datos, todo esto desde noviembre de 2006, cuando comenzó su labor fotográfica.
Por su parte el MARCI ha conseguido desvelar la presencia de tormentas de polvo
también sobre el polo norte, cerca del lugar de descenso de la nave Phoenix. Por
muy pocos kilómetros, la Phoenix no se ha visto perjudicada por la presencia de
grandes masas de polvo en suspensión que hubieran puesto en peligro su trabajo.
También la MRO ha suministrado un
completo mapa de la atmósfera
de
Marte a una altura de 80 kilómetros, en el se aprecia el cambio de temperaturas
en función si existe polvo en suspensión o no. Por otro lado se ha hecho publico
el mapa térmico de la atmósfera y la presencia de nubes de agua en ausencia
total de polvo, lo cual produce un descenso de las temperaturas.
En otro orden de cosas, y de proyectos, otra de las naves orbitales de la NASA en Marte, la 2001 Mars Odyssey ha recibido presupuesto para otra extensión de su misión, está vez la 2001 Mars Odyssey podrá seguir analizando el suelo marciano hasta septiembre de 2010. para aprovechar estos dos años más, los técnicos han decidido modificar la trayectoria orbital para observar ciertos detalles bajo otra inclinación solar y aumentar por lo tanto la sensibilidad de todos sus instrumentos.
28 de octubre de 2008, sabíamos de la presencia de minerales hidratados como los sulfatos y filosilicatos, pero el instrumento CRISM (Compact Reconnaissance Imaging Spectrometer) de la MRO (Mars Reconnaissance Orbiter) ha dado otra vuelta de turca a sus descubrimientos. Sobre Marte hay opal, sílice hidratado, muestra inequívoca de la pasada presencia de agua. Ha sido un descubrimiento pero con reservas, pues hay que recordar que el rover Spirit de la familia MER(Mars Exploration Rover) ya lo detectó en el interior del cráter Gusev. En está ocasión la MRO lo ha podido identificar en las cercanías del famoso Valles Marineris y los científicos son de la opinión que muy posiblemente también esté en el interior de está gran grieta del planeta rojo. Lo más importante de este hallazgo, es que si en los sulfatos el origen del agua se remontaba a más de 3000 millones de años, en el opal lo es solo de 1000 millones de años, es decir la presencia de agua en Marte, es cada vez más cercana a la época actual.

20 de noviembre de 2008, en apenas una semana han llegado dos grandes noticias sobre la posibilidad de océanos en el pasado de Marte. Está teoría tan controvertida está ganando adeptos sobre la existencia de grandes, inmensas, masas de agua hace millones de años en el planeta rojo.
Por un lado científicos han analizado datos enviados durante años por la 2001 Mars Odyssey y han postulado la presencia de potasio, torio y hierro en las líneas costeras de lo que se cree un anciano lecho de mar en Marte. Gracias al instrumento GRS que ha analizado hasta una profundidad de 30 centímetros bajo la superficie ha demostrado la existencia de esos elementos y por calculo se ha extrapolado que Marte pudo tener hasta un tercio de su superficie cubierta por agua.
Si lo anterior era poco, la MRO (Mars Reconnaissance Orbiter) ha presentado un estudio de lechos de grandes glaciares en las zonas montañosas de Marte, es decir no en los polos. Docenas de kilómetros cuadrados en lugares comprendidos entre los 30 y 60 grados de latitud de los dos hemisferios en lugares que han sido deformados por la pasada presencia de glaciares similares a los de la antártica. Uno de los puntos estudiados en la llamada Hellas Basin, donde se aprecia el lugar por donde los hielos fueron moviéndose dejando la huella de su paso y con un espesor de 2 kilómetros.

