LA NUEVA CONQUISTA DEL ESPACIO un trabajo de José Oliver Sinca

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  MISION: PHOENIX STATUS:   WEB DE JOSE OLIVER
FINALIZADA

 

PHOENIX, ENCUENTRA AGUA EN MARTE

 

1 de agosto de 2008, era cuestión de tiempo, paciencia y suerte, pero se ha conseguido. El instrumento TEGA (Thermal and Evolved Gas Analyzer) de la Phoenix ha conseguido identificar moléculas de agua en una de las muestras. Después de caer uno de los trozos de la superficie, los científicos han logrado evaporar parte del material helado y los espectrómetros del instrumento identificaron la presencia de H2O. Por tal motivo y por la excelente salud de la nave, los responsables del proyecto han decidido extender su misión hasta el 30 de septiembre. Recordemos que la Phoenix llego a Marte el pasado 25 de mayo y su vida inicial era de 90 días, situada en unas coordenadas de 62.22º latitud norte y 234.25º longitud este, la Phoenix podrá repetir los ensayos en varias ocasiones más.

 

 

6 de agosto de 2008, una vez analizado profundamente la muestra en el interior del instrumento MECA (Microscopy, Electrochemistry, and Conductivity Analizer), los científicos se han llevado una gran sorpresa, el suelo de Marte contienen grandes cantidades de percloratos. Está molécula es altamente oxidante y en principio impediría la presencia de vida orgánica en el planeta. No obstante en la Tierra existe un lugar muy similar, es el desierto de Atacama en Chile, y ahí existe la presencia de ciertos organismos vivos. Pero también hay una duda, los científicos quieren asegurar que ese perclorato no ha sido fruto de una contaminación, por lo cual desean repetir el análisis está vez en otro de los instrumentos el TEGA (Thermal and Evolved Gas Analyzer).

 

 

13 de agosto de 2008, mientras la Phoenix sigue analizando una de las muestras caídas dentro de su horno número 5, los técnicos del proyecto han publicado unas imágenes en 3D de las muestras de polvo que se están estudiando mediante el microscopio que lleva el ingenio. Por primera vez se pueden visualizar granos de 2 m de otro mundo con más de 200 aumentos. En cuanto a los resultados de los últimos análisis se espera que en unos pocos días se puedan saber los resultados.

 

 

 

26 de agosto de 2008, hoy se cumplen los 90 días investigación de la Phoenix sobre la superficie de Marte, es decir hoy comienza su extensión de la misión. Para celebrarlo la nave ha conseguido hacer un agujero en la arena de 25 centímetros de largo por 18 de profundo, creando de está forma un cono de material muy interesante para los análisis de sus instrumentos. Hasta el momento la cámara microscópica del brazo robotizado ha logrado enviar a la Tierra más de 20000 imágenes, entre ellas las tan esperadas de moléculas importantes para conocer el pasado de este planeta.

 

 

 

 

2 de septiembre de 2008, mientras la nave Phoenix está analizando la ultima muestra introducida en su horno y los técnicos esperan el resultado, desde la órbita del planeta la MRO (Mars Reconnaissance Orbiter) envió en su momento lo que podíamos llamar la primera previsión meteorológica para asegurar el feliz descenso de su hermana Phoenix. En efecto, para asegurar que no se produciría ningún contratiempo, el 25 de mayo, horas antes de que el módulo de descenso se posara suavemente sobre la superficie de Marte, la MRO pudo comprobar el estado de la atmósfera y el clima del lugar de contacto. Así, confeccionó un completo mapa del estado del polo norte con detalles sobre el polvo en suspensión.

 

 

 

4 de septiembre de 2008, perplejidad es lo que han manifestado los científicos del programa Phoenix cuando han recibido los resultados del análisis de conductividad del suelo marciano. Si bien en el ambiente se demostró la presencia de vapor de agua, más aun, teniendo en cuenta la capa de hielo bajo la superficie, cuando han analizado la conductividad de la arena del suelo han recibido como resultado que no existe ni una molécula de agua que provoque esa conductividad. Es decir el suelo, la superficie de Marte estudiada por la Phoenix, es absolutamente seca. Estos resultados han desconcertado a las técnicos pues como es sabido donde hay humedad, ésta se adhiere a todas las superficies en contacto, pero en Marte no sucede. Para comprobar los resultados esperan repetir este análisis en una zona previamente escavada para asegurar que la capa de hielo esté más cercana al material de la superficie.

 

11 de septiembre de 2008, mientras se está pendiente del resultados de las ultimas muestras tanto en el TEGA (Thermal and Evolved Gas Analyzer) como en el MECA (Microscopy, Electrochemistry, and Conductivity Analizer), los científicos de la NASA han podido observar dos fenómenos nuevos en el entrono de la Phoenix. En primer lugar imágenes envidas desde el brazo robotizado han demostrado la existencia de condensaciones en las barras de sujeción de la plataforma del ingenio. Según las dos teorías que se barajan, estas deposiciones pueden ser debidas a los gases de los motores de descenso o, más plausiblemente, a condensaciones a lo largo de tres meses de los vapores de húmedas existentes en la atmósfera de Marte.

Por otro lado, se ha puesto de manifiesto algo que ya había observado el Spirit, uno de los rover del programa MER(Mars Exploration Rover), en Marte se producen los famosos polvos del diablo, torbellinos pequeños en la superficie. La Phoenix los ha podido fotografiar a una distancia de 400 a 1000 metros. Este efecto provoca pequeños huracanes de 2 a 5 metros de diámetro desplazándose a una velocidad de 5 m/s. Precisamente los que más cercanos a la Phoenix han pasado, han provocado la vibración de sus paneles, puestos de manifiesto en imágenes enviadas a la Tierra, donde estas alas de la nave aparecen como una fotografía movida.

También en otro aspecto, la Phoenix se está pareciendo mucho a los rover de la MER, sus paneles solares están recibiendo menos energía del Sol que cuando llegó a la superficie, si en el pasado 25 de mayo podía almacenar 3500 vatios-hora, hoy se ha reducido a 2500 vatios-hora, no obstante todavía es suficiente para desarrollar todos los análisis científicos.

 

 

17 de septiembre de 2008, mientras se esperan los resultados de los últimos análisis, la Phoenix no está parada, ha conseguido imágenes de su coraza térmica que le sirvió para llegar a la superficie en perfecto estado. Esta parte del ingenio, de 2.5 metros de diámetro, se encuentra a una distancia de 300 metros de la nave de descenso y se aprecia el primer impacto sobre la superficie (mancha negra de la derecha). También ha conseguido una fotografía de material helado en el interior de una de las zanjas que ha estado excavando, y que antes no parecía.

Hablando de la exploración de Marte, la NASA ha comunicado que ha aprobado un nuevo proyecto de vehículo orbital, se llamará MAVEN que con un costo de 485 millones de $, será lanzado al espacio en el año 2013 para llegar al planeta rojo en 2014. su misión principal será el estudio completo de la atmósfera del planeta a diferentes alturas, sobre todo en busca de agua gaseosa en cualquier punto de Marte. Para ello se ha diseñado una órbita de trabajo que en alguno de los momentos no será superior a los 150 kilómetros sobre la superficie.

22 de septiembre de 2008, la idea es buena y se ha podido conseguir. Los técnicos de la JPL (Jet Propulsion Laboratory) habían observado la presencia de una roca frente a la nave Phoenix, tiene unas dimensiones de 19 x 10 x 3 centímetros, si se enviaba al brazo robotizado un programa adecuado, se podía intentar que este dispositivo apartara la roca de la superficie sin modificar lo que hay bajo ella. Hay que tener en cuenta que las rocas suelen ser más oscuras que la arena de la superficie, y por lo tanto captan más luz solar y por ende pueden modificar el estado de los materiales que se encuentran bajo estas. Si se conseguía posteriormente se analizaría la muestra de suelo que ha estado durante muchos años debajo de la roca.

Gracias a la pericia de los técnicos lo anteriormente relatado se ha conseguido, el brazo robotizado ha apartado la roca unos 40 centímetros de su posición original sin afectar la parte de suelo que estaba oculto. Ahora queda esperar para tomar las debidas muestras y analizarlas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

29 de septiembre de 2008, dos grandes descubrimientos de la Phoenix en los últimos días, en primer lugar ha demostrado que en Marte existe la nieve, y la segunda es que por fin se ha podido comprobar que la superficie del planeta rojo tiene carbonato cálcico, es decir que hubo interacción entre los mineras y el agua.

Gracias a los instrumentos de la Phoenix, se ha podido demostrar que a una altura de 4 kilómetros, las nubes de Marte dejan caer nieve, no obstante no llega a la superficie pues se vaporiza antes de tocar suelo. De todas formas, los científicos están investigando si en otras circunstancias está nieve puede llegar a la superficie.

El segundo punto, y más importante, es la caracterización por parte de los instrumentos TEGA (Thermal and Evolved Gas Analyzer) y MECA (Microscopy, Electrochemistry, and Conductivity Analizer), de la presencia de carbonato cálcico. Esto demuestra que en el pasado hubo agua en la superficie y está reaccionó con los minerales para formar esa molécula. La identificación se ha podio conocer por dos vías, la primera el TEGA ha demostrado la presencia de CO2 y por otro lado, el MECA analizando en fase húmeda material de la superficie ha podido identificar la presencia de calcio, y además en la misma proporción que tendría si fuera como carbonato.

La Phoenix que iba para tres meses comenzará pronto su quinto mes, pero es sabido que tiene fecha de caducidad, y no porque fallen sus sistemas, sino porque faltan pocas semanas que ya no reciba luz solar. Hay que tener en cuenta que la Phoenix está a 68.2º de latitud norte, cuando llegó el 25 de mayo el Sol no desaparecía en toda la jornada, pero poco a poco va perdiendo horas de iluminación. Se espera que a finales de octubre los paneles solares de la Phoenix reciban tan poca energía que se anulará el trabajo del brazo robotizado. En ese momento se activará el micrófono para captar los sonidos de Marte, el final llegará a finales de 2008, cuando prácticamente la Phoenix quede en la más absoluta oscuridad, la misión habrá finalizado. Desde febrero a noviembre de 2009, la Phoenix estará bajo un manto de dióxido de carbono, sepultada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

21 de octubre de 2008, la Phoenix ya ha dado finalizada su labor de tomar muestras de la superficie y depositarlas en los hornos. En estos momentos hay que esperar a los resultados de dos hornos que tienen granos de suelo marciano. A partir de este momento y hasta que la nave muera por falta de Sol los técnicos cambiarán los objetivos científicos, efectuando diversos análisis de la atmósfera de los vientos y por ultimo de un experimento de sonido. En estos momentos la Phoenix lleva sobre suelo marciano 142 jornadas, y se espera que comience a morir a partir de principios del próximo mes de diciembre.

 

 

 

 

28 de octubre de 2008, el 4 de agosto de 2007 se producía una perfecta cuenta atrás, la Phoenix era lanzada al espacio, hoy ha comenzado otra muy distinta, la Phoenix comienza a morirse, cada jornada recibe menos rayos de Sol que la anterior. El proyecto que iba al planeta rojo por 90 días lleva 5 meses, pero por desgracia tiene su fin anunciado. No obstante los técnicos de la Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory (APL) se guardan una carta bajo la manga, intentarán alargar al máximo la vida útil del ingenio. El problema de la falta de Sol es que las baterías cada día se recargan menos, por lo tanto llegará un momento que los sistemas Irán parándose de forma paulatina, la estrategia es ir desactivando de forma inteligente la Phoenix, para dejar toda la energía que puede recoger destinada a los últimos experimentos. Es decir el programa de los técnicos es:

 

1.      Parar los calentadores de la cámara del brazo robotizado y del TEGA (Thermal and Evolved Gas Analyzer). Esto equivale a 250 vatios-hora más cada día.

2.      Parar los calentadores del iniciador pirotécnico, que no se ha utilizado desde el día del descenso a Marte. Supondría 4 o 5 días más de vida para el vehículo.

3.      Parar los calentadores de la cámara principal

4.      y por ultimo, dejar que se vayan agotando las baterías hasta que no puedan calentar a los sistemas informáticos de la Phoenix y sus propias baterías dejen de suministrar energía. A partir de ese instante lo que la providencia quiera, minutos, horas pero no más.

 

 

 

29 de octubre de 2008, lo peor que podía pasar ha sucedido, la Phoenix ha entrado en safe-mode, todo apunta a que el origen de está circunstancia es debido al empeoramiento de las condiciones meteorológicas de la zona del polo norte de Marte. En los días pasados se habían registrado las temperaturas más bajas desde que el vehículo se posó sobre el planeta, en el momento de máximo calor el termómetro no superaba los 45º C bajo cero y en las horas nocturnas se podían llegar hasta los -96º C. Por todo ello, por primera vez se activó de forma automática los calentadores de las dos baterías, y acto seguido la nave tuvo que anular el dispositivo electrónico “A” y trabajar a través del “B”. Después de todos estos pasos la Phoenix anuló todos los sistemas no vitales y entró en el conocido safe-mode, esperando ordenes desde la Tierra.

Se están estudiando líneas de trabajo antes de comunicarse con la Phoenix, pues lo primero es saber que hay que decirle, para recuperar un mínimo de actividad operativa.

31 de octubre de 2008, la situación es dramática, los técnicos terrestres no pueden comunicarse con la Phoenix debido al muy bajo nivel de sus baterías. Según los últimos cálculos, la energía que puede almacenar el ingenio le sirve solo para unas dos horas al día, y si en ese momento no se produce la comunicación se pierde hasta la jornada siguiente. Por ese motivo se están estudiando posibilidades para que entre la MRO (Mars Reconnaissance Orbiter) y la 2001 Mars Odyssey se pueda completar un mínimo de conversación con la Phoenix para ordenarle que desactive alguno de sus calentadores y poder alargar el tiempo de comunicación.

La situación ha llegado a este extremo por la presencia de mucho polvo en suspensión y las 7 horas sin luz solar que tiene cada día marciano en la zona donde se encuentra. Recordemos que cuando la Phoenix llegó el 25 de mayo, siempre podía ver el Sol, ahora cada sol marciano recibe menos la presencia de nuestra estrella, por lo tanto el futuro de la Phoenix está muy, muy negro.

3 de noviembre de 2008, los técnicos estaban en lo cierto, la Phoenix tiene unas horas al día que puede trabajar o comunicarse con la Tierra. Esto ha sucedido desde el 1 de noviembre, cuando después de cálculos se enviaron ordenes para que la nave contestara, eran las primeras horas de la mañana en Marte, y así fue. La Phoenix respondió y se ha podido conocer que a partir del mediodía y durante la tarde el robot no puede hacer nada, pues de una parte el Sol está muy bajo y de la otra el polvo se eleva hacia la atmósfera y provoca un descenso de la insolación aun mucho más acentuado. Según han manifestado los responsables, “hay que trabajar cada día como si fuera el último”, pues no se sabe el momento que la Phoenix callará para siempre.

De momento se va a enviar una serie de ordenes para que el ordenador de la Phoenix despierte a los sistemas solo en los momentos de máxima energía, posteriormente se espera que puede enviar los datos almacenados sobre la conductividad del suelo marciano y la sublimación de los componentes de la superficie.

10 de noviembre de 2008, se acabó todo, ha llegado el final de la Phoenix, los técnicos ya han dado el proyecto por finalizado. Después de cinco meses analizando el suelo de Marte, la Phoenix es incapaz de ponerse en contacto con la Tierra, el pasado día 2 de este mes fue su ultima charla con los responsables de la misión, el frío, el polvo, la falta de Sol, todo junto ha hecho que los sistemas de la nave no puedan funcionar. A partir de este momento los técnicos intentaran oír si su nave tiene algo de aliento para decir; “aquí estoy, aun viva”, pero las esperanzas son muy pequeñas por no decir que nulas. Gracias a la Phoenix hoy podemos saber que Marte tiene minerales hidratados, se ha corroborado la hipótesis de un pasado acuoso del planeta y también ha logrado enviar más de 25.000 imágenes de alta definición.

En abril de 2009 el Sol volverá a surgir del horizonte, y en octubre de 2009 la insolación será perfecta para la Phoenix, pero lo que no sabemos es cual será su estado. A partir de hoy hasta ese mes de abril, los hielos cubrirán el ingenio a una temperatura de –180ºC, sus paneles solares podrán romperse y los dispositivos electrónicos quedarán inservibles. No obstante, los más optimistas intentarán el año próximo ponerse en contacto con la Phoenix, pero sería un milagro.

1 de diciembre de 2008, después de un mes de intentos para restablecer las comunicaciones con la Phoenix, la NASA ha dado por finalizada la misión, le proyecto Phoenix ha concluido. Se han suspendido todos los intentos desde las naves orbitales como la 2001 Mars Odyssey de la MRO (Mars Reconnaissance Orbiter) y de la Mars Express, de poder recibir algo desde la nave que descansa cerca del polo norte de Marte. La última esperanza desapareció el pasado 29 de noviembre cuando la 2001 Mars Odyssey envió una serie de comandos a la Phoenix, pero las condiciones de luz hacen prácticamente imposible que pueda recargar las baterías, por lo tanto está misión que comenzó el 25 de mayo se da ya por finiquitada.