Síntesis 31: La alternancia en el poder (1982-año actual): la evolución política. La política exterior. La integración en la Unión Europea. |
| En
1982 se inició una nueva etapa política con la
victoria electoral del PSOE por mayoría absoluta y el
hundimiento de la UCD. Al mismo tiempo descendía el PCE,
aumentaba AP y se consolidaban los partidos nacionalistas, PNV y CIU.
Las razones del triunfo socialista habría que buscarlas en
las aspiraciones sociales de cambio, la cohesión del PSOE en
torno a su líder, Felipe González, así
como su programa moderado. Sus objetivos se pueden resumir en dos:
liquidar definitivamente el franquismo y avanzar en el
“Estado del bienestar”. Su dominio
Felipe González y sus ministros Los factores que explican el declive del PSOE son múltiples: las críticas desde sectores sindicales hacia la política económica de los gobiernos socialistas (huelga general de 1988), el fortalecimiento de la oposición en torno al Partido Popular (PP) liderado por J. Mª Aznar, los escándalos de corrupción económica ligados al PSOE (casos Juan Guerra, Mariano Rubio, Luis Roldán, Filesa…), el escándalo de los GAL (guerra sucia contra ETA), la división interna entre “renovadores” y “guerristas”, la desaceleración del crecimiento económico… El Partido Popular obtuvo una victoria ajustada en las elecciones de marzo de 1996, viéndose también obligado a pactar con los nacionalistas catalanes y vascos para poder formar gobierno. En un contexto de recuperación económica se lograron cumplir los criterios para adoptar la moneda única europea, el “euro”, se privatizaron empresas públicas, se inició la liberalización del mercado energético, se redujeron los impuestos y se produjo una fuerte creación de empleo. En política antiterrorista, se endureció la lucha contra ETA mediante el refuerzo de los acuerdos antiterroristas y la cooperación internacional. Posteriormente se llevaron a cabo reformas legales que permitieron la ilegalización de Herri Batasuna, formación política que respalda a ETA. En un contexto de crisis internacional, se mantuvo el crecimiento económico y la creación de empleo por encima de la media europea. Sin embargo, el alineamiento de Aznar con la política belicista del presidente de EE.UU., George Bush, que condujo a la invasión de Irak provocó una fuerte contestación social. En vísperas de las elecciones de marzo de 2004, las encuestas pronosticaban una nueva victoria del PP, liderado entonces por Mariano Rajoy. Pero los atentados cometidos en Madrid unos días antes (11-M) provocaron un fuerte impacto social que se reflejó en una alta participación electoral que otorgó la victoria al PSOE, liderado por J. L. Rodríguez Zapatero. Una de las primeras medidas que llevó a cabo fue la retirada de las tropas españolas enviadas a Irak tras la invasión norteamericana. En lo referente a la política exterior, los dos hechos más destacados de este periodo fueron el ingreso de España en la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), alianza militar liderada por EE.UU. y en la CEE (Comunidad Económica Europea, actual Unión Europea). En el primer caso, fue el gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo quien promovió el ingreso en 1981, siendo ratificado con condiciones mediante referéndum en 1985, ya bajo gobierno de Felipe González. Por otra parte, la adhesión a la CEE, apoyada por todas las fuerzas políticas, se materializó también bajo gobierno socialista en 1985. |