
Síntesis 11.3:
Las consecuencias de la Guerra.
Nos centraremos en primer lugar en las consecuencias demográficas. Los datos más fiables sobre víctimas mortales producidas por los combates y la represión se sitúan en torno a 300.000 personas. Otras 170.000 pudieron morir por penalidades de la retaguardia (hambre, enfermedades, bombardeos...) directamente relacionadas con la guerra. El aumento de la mortalidad se vio acompañado por una disminución de la natalidad. En el capítulo de las víctimas, una parte muy considerable se debe a la represión ejercida por ambos bandos en su respectivo territorio, dirigida contra los resistentes o partidarios del enemigo. La represión tras la guerra civil todavía causaría unas 40.000 víctimas. También se produjo, especialmente al terminar la guerra, una salida masiva de refugiados por la frontera francesa catalana (aproximadamente 500.000) aunque muchos de ellos optaron por regresar posteriormente. Otros optaron por un exilio más lejano (América, URSS).
También debemos añadir las consecuencias económicas del conflicto. La Hacienda pública vio perder sus reservas de oro del Banco de España (utilizadas para pagar las armas a la URSS); además, tuvo que asumir la deuda contraída por los sublevados con Alemania e Italia por los mismos motivos. Esto, unido a una fuerte caída del PNB, provocó una depreciación de la moneda de un 50% respecto a su valor en 1936. El aumento de los precios, debido también a la escasez de productos, contribuyó a empobrecer a la población durante la posguerra. El sector primario se vio gravemente afectado por la guerra: la cabaña ganadera se redujo a una tercera parte; los rendimientos agrarios disminuyeron más de un 20%; se abandonaron mercados exteriores tradicionales (vino, cítricos). El sector secundario, aunque afectado, experimentó una rápida recuperación en el sector textil catalán y la industria pesada. En el terciario, el transporte naval también se recuperó, aunque los destrozos más significativos de la guerra se sitúan en los transportes terrestres y las comunicaciones.
Las consecuencias políticas del conflicto se verán con más profundidad (igual que las económicas) en el tema siguiente (El franquismo). Podemos apuntar ya la configuración de un Estado de carácter totalitario que, aliado de las potencias que perderán la IIª Guerra Mundial (Alemania e Italia), sufrirá un proceso de aislamiento internacional. Internamente, se consolida un régimen dictatorial controlado personalmente por Franco, sostenido por el Ejército, con una fuerte influencia de la Iglesia católica y una dura represión contra las fuerzas políticas y sindicales que habían combatido en favor del Frente Popular.
23/04/2007