Gráfica 13.2: Duración de las constituciones españolas (1812-2007)



Orientaciones para describir e interpretar la gráfica:

1) Descripción de la gráfica. Es una gráfica de barras que permite comparar la duración de las diferentes constituciones a lo largo de la historia contemporánea española. Su naturaleza es política. La secuencia cronológica se inicia en 1812 y finaliza en 2007, por lo que podemos apreciar dos siglos de historia constitucional. En el eje horizontal, aparecen en orden cronológico las constituciones o textos legales asimilados. En el eje vertical encontramos una escala con los años de duración en intervalos de 5. Sobre cada columna o barra, proporcional a la duración de las constituciones, se indica el número exacto de años que cada texto estuvo en vigor. Destacan por su duración la de 1876, las leyes franquistas y, en tercer lugar, la constitución de 1978.

 

2) Interpretación de la gráfica. Las constituciones eran consideradas por el liberalismo como la ley suprema que debía recoger los derechos de los ciudadanos y el funcionamiento de las instituciones del Estado. Por eso, la aparición de las constituciones coincide con el acceso al poder de esta corriente política, a comienzos del siglo XIX. La gráfica compara los años de vigencia de las diferentes constituciones y leyes similares a lo largo de los siglos XIX y XX.

    La primera constitución es la de 1812, aprobada en Cádiz durante la guerra de Independencia, pero que fue derogada por Fernando VII tras su regreso en 1814. Sin embargo volvería a ser restablecida durante el Trienio Liberal (1820-1823) y brevemente también en 1836 durante la regencia de Mª Cristina, tras el levantamiento progresista de La Granja.

    En segundo lugar aparece el Estatuto Real de 1834, una carta otorgada elaborada por el gobierno del “doceañista” Martínez de la Rosa, también durante la regencia de Mª Cristina, que pretendía reconocer algunos derechos y libertades políticas, pero sin aceptar todavía el principio de soberanía nacional ni de separación de poderes. Se hizo con el fin de compensar el apoyo liberal a la causa isabelina durante la Primera Guerra Carlista, aunque fue rechazado mayoritariamente por los liberales, por considerarla insuficiente.

    La constitución de 1837 se elaboró bajo un gobierno progresista y después de un año de discusiones en las cortes constituyentes. Significaba aceptar las tesis del liberalismo doctrinario o conservador que confería a la Corona un papel moderador.

    Con el inicio del reinado directo de Isabel  II, el gobierno moderado aprobó la constitución de 1845 que recogía las ideas básicas del moderantismo. Tuvo una larga duración, 24 años, hasta el final de su reinado, pero nunca fue aceptada por los liberales progresistas que la intentarían cambiar durante el bienio progresista.

    Tras la revolución de 1868 y la expulsión de Isabel II, se elaboró la constitución monárquica de 1869 que obligó a buscar un nuevo rey: Amadeo de Saboya. Tendría poca duración por las dificultades e inestabilidad política del periodo (renuncia de Amadeo y proclamación de la Iª República).

    Con la Restauración, Cánovas del Castillo promovió la elaboración de una constitución, la de 1876 que permitiera la alternancia política, el bipartidismo, otorgando un papel moderador al monarca. A pesar de las prácticas caciquiles, esto dotó de estabilidad al régimen durante 47 años, hasta que en 1923 Primo de Rivera la anuló.

    Durante la IIª República se aprobó la constitución de 1931, que estuvo en vigor hasta el final de la guerra civil en el bando republicano. Sus rasgos más destacados son el régimen republicano que establece, el reconocimiento del derecho de autonomía de las regiones y el sufragio femenino.

    Franco nunca llegó a elaborar una constitución sino que se limitó a ir aprobando una serie de leyes fundamentales entre 1938 (Fuero del Trabajo) y 1967 (Ley Orgánica del Estado), siete en total, que, en conjunto sirvieron de marco jurídico para el régimen franquista.

    Por último, la constitución de 1978, actualmente en vigor, ha permitido el periodo más largo de plenitud democrática así como la alternancia pacífica en el poder y la organización del “Estado de las autonomías”. Fue aprobada tras el final de la dictadura franquista y supuso la culminación de la llamada "Transición política".

 


Volver a Textos y Gráficas

16/06/2008