Síntesis 9.5:
Evolución económica y social en España y Navarra durante el periodo de la Restauración (1875-1930)
En esta síntesis abordaremos los siguientes apartados:
El crecimiento demográfico está causado por el proceso de transición demográfica, que supone la reducción de la tasa de mortalidad y, posteriormente, la de natalidad. El aumento de población y la escasez de empleos, especialmente en las regiones minifundistas, obliga a muchos españoles a emigrar a Latinoamérica. En el caso de Navarra, la población se mantiene en torno a 300.000 habitantes. Este crecimiento moderado se debe a la emigración de la Montaña, por la práctica del mayorazgo familiar.
Paralelamente, se asistió al crecimiento de las ciudades, especialmente Madrid y Barcelona. La industrialización y el desarrollo minero estimularon el crecimiento de algunas de ellas. No obstante, la mayoría de la población sigue siendo rural. Pamplona es una pequeña capital de provincia, que apenas supera los 30.000 habitantes a comienzos del siglo XX.
Los cambios sociales experimentados a lo largo del siglo XIX se consolidaron definitivamente durante la Restauración. Los factores más decisivos fueron el proceso de urbanización y la modernización económica. A pesar de todo, las estructuras agrarias tradicionales permanecieron vigentes en el medio rural. Destacaremos el crecimiento de las clases medias urbanas, el asociacionismo y la participación creciente de las masas urbanas en la actividad política. La importancia creciente de los intelectuales, las nuevas formas de ocio y el tímido acceso de la mujer a la educación superior son otros aspectos reseñables.
Respecto a la agricultura, aumentan las importaciones de trigo provocando una grave crisis en las regiones productoras. También se vive la crisis de la viticultura por la propagación de la filoxera. Por el contrario, se asiste a un auge exportador de aceite y cítricos. La agricultura navarra conoció algunas mejoras técnicas a la par que se desarrollaba el cooperativismo agrario y nacían las primeras cajas rurales.
Entre 1874 y 1914 tuvo lugar la explotación masiva de los yacimientos mineros, especialmente carbón y hierro. Corrió a cargo de empresas extranjeras por el aumento de la demanda de materias primas en los países europeos más industrializados. Tuvo un escaso efecto de arrastre sobre otros sectores industriales. El carbón se explotó gracias a las medidas proteccionistas dictadas por el gobierno.
La industrialización de Vizcaya estuvo vinculada a los beneficios obtenidos por la exportación de mineral de hierro, la posibilidad de obtener carbón de calidad a bajo precio y la repatriación de capitales de Cuba. Esto desembocó en la creación de una potente empresa siderúrgica (Altos Hornos de Vizcaya, 1902) así como otras empresas de bienes de equipo y navales. Además de Madrid, surgen también nuevos focos y sectores industriales. En Navarra, las industrias son de carácter tradicional y están vinculadas al sector primario y la construcción.
El título de la síntesis nos lleva al año 1930 (a pesar de que el régimen de la Restauración lo consideramos liquidado en 1923), por lo que podemos completarla con una referencia a la política económica de la Dictadura de Primo de Rivera: se aprovecha de una coyuntura internacional muy favorable, practica una política proteccionista hacia la industria nacional y promueve las obras públicas y la creación de monopolios estatales. Todo ello conllevará un grave endeudamiento del Estado.
28/02/2007