Fernando VII. Goya.

Síntesis 6.2:

 

Fernando VII: Absolutismo y liberalismo


 

Esta síntesis la podemos organizar en cuatro apartados:

 

    La restauración absolutista (1814-1820): tras la firma del Tratado de Valençay y el final de la guerra, habrá que explicar los apoyos que recibe el rey por parte de los sectores absolutistas ("Manifiesto de los persas") y las decisiones que adoptará con el Decreto de 4 de mayo: supresión de la legislación de Cádiz, disolución de las cortes ordinarias e inicio de la represión contra los liberales. Habrá que mencionar también las dificultades económicas, los problemas con las colonias americanas y el descontento social generalizado. Además, la creación de la "Santa Alianza"  tras la derrota de Napoleón en 1815 respaldará la posición de los monarcas absolutistas.

 

    El trienio liberal (1820-1823): el triunfo del pronunciamiento de Riego obliga al rey a jurar la Constitución de Cádiz y a convocar elecciones, que permiten el acceso de los liberales al poder. Tendremos que mencionar las principales reformas que llevan a cabo: liquidación del feudalismo en el campo, liberalización de la industria y el comercio, modernización de la administración. La oposición entre el campesinado, la nobleza y el clero a estas reformas irá en aumento. El propio rey intentará frenarlas haciendo uso de su derecho de veto y preparando la intervención de las potencias absolutistas. Los propios liberales se dividirán en dos sectores: moderados y exaltados. Termina la etapa con la intervención de los "Cien mil hijos de San Luis", el ejército enviado por la "Santa Alianza" para restablecer el poder absolutista del rey.

 

    La década "ominosa" (1823-1833): de nuevo, la restauración absolutista y la represión contra los liberales. Esta etapa está marcada por la pérdida definitiva de las colonias de la América continental y por las dificultades económicas. La persecución contra los liberales se lleva al ejército y la administración del Estado. Sin embargo, Fernando VII se verá obligado a buscar el apoyo financiero de sectores de la burguesía liberal moderada, lo cual dará lugar a la formación de un partido de carácter conservador y tradicionalista en torno a la figura de su hermano Carlos Mª Isidro.

 

    Por último, destacaremos la crisis dinástica que se produce en los últimos años del reinado: el nacimiento de su hija Isabel en 1830 y la derogación de la "Ley sálica" que daba prioridad a la línea masculina en la sucesión al trono, desplazaron al hasta entonces heredero, D. Carlos Mª Isidro. Este no aceptará la situación tras la muerte de Fernando, en 1833, iniciándose entonces la "Primera guerra carlista". Además de un conflicto sucesorio, se convertirá en una lucha abierta entre los partidarios del absolutismo (carlistas) y del liberalismo (isabelinos).
 


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19/10/2006