Gráfica 1: Longitud de la red ferroviaria (en Kms) |
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Orientaciones para describir e interpretar la gráfica: |
| 1)
Descripción de la
gráfica. Tipo de gráfica (lineal simple);
naturaleza
(económica); secuencia cronológica (de 1850 a
1935, desde
el reinado de Isabel II hasta la IIª República,
pasando por
el Sexenio, la Restauración y la Dictadura de Primo de
Rivera;
en total, 85 años). En el eje horizontal aparecen los
años en intervalos de cinco. En el eje vertical se refleja
el
número de kms. de vías férreas, en
intervalos de
2.000. Por último resaltamos los datos más
importantes de
la gráfica: la tendencia general es ascendente de forma
ininterrumpida, ya que es un proceso acumulativo; se inicia el periodo
en 1850 con una red prácticamente inexistente (parte de
cero) y
termina en 1935 con algo más de 12.000 kms. de
vías
construidos. Sin embargo, la gráfica muestra diferentes
ritmos
de crecimiento que analizaremos más detalladamente en las
siguientes líneas. 2) Interpretación de la gráfica. Aunque la gráfica parte de 0, la realidad es que en 1850 ya se había construido la primea línea ferroviaria española: el trayecto Barcelona-Mataró, de apenas 28 kms, por iniciativa de empresarios textiles catalanes (1848). Entre 1850 y 1855, se construyeron unos 400 kms de vías, destacando trayectos como Madrid-Aranjuez, Barcelona-Granollers o Játiva-Valencia. La lentitud en la construcción del ferrocarril se explica por varios factores: la falta de tecnología, la complejidad orográfica, la falta de capitales y el atraso económico general. Además, una Real Orden de 1844 había establecido un ancho de vía superior al europeo por motivos técnicos. El ferrocarril experimentó un fuerte impulso entre 1855 y 1865: unos 4.500 kms aproximadamente. La causa habría que buscarla en la Ley General de Ferrocarriles aprobada en 1855 durante el Bienio Progresista; con ella, el Estado incentivaba la construcción ferroviaria otorgando cuantiosas subvenciones y libertad arancelaria para importar el material necesario. Esto atrajo el interés de compañías extranjeras, especialmente francesas. Se construyeron líneas radiales que partían de Madrid hacia Irún, Zaragoza o Alicante. Entre 1865 y 1875 se ralentiza el ritmo de construcción, ya que apenas se crean otros 1000 km. El motivo principal es la crisis financiera de 1866 que provocó el hundimiento de las acciones ferroviarias en Bolsa; el escaso desarrollo económico hizo que las expectativas de explotación que se habían fijado las compañías no se cumplieran. Entre 1875 y 1895 se reactiva la construcción ferroviaria, llegándose a duplicar la red existente a lo largo de estos 20 años, superándose ya los 10.000 kms. El protagonismo corrió a cargo de pequeñas compañías, sobre todo en la cornisa cantábrica y en la costa levantina. En 1877 se había promulgado una nueva Ley General de Ferrocarriles que confirmaba la legislación de 1855 y daba garantías a los antiguos inversores. Se pretendía compensar la red radial con ejes transversales y periféricos de vía estrecha. Desde 1895 en adelante, el ritmo de construcción se reduce notablemente, permaneciendo casi estancada entre 1905 y 1925. Esto se explica en gran medida porque la red ferroviaria enlazaba ya las principales ciudades del país y por la competencia que empieza a ejercer el transporte por carretera. También influyeron las dificultades económicas y el encarecimiento del carbón durante la Iª Guerra Mundial. En 1924, el Estatuto ferroviario de Primo de Rivera supone un último impulso al tren ya que concede ayudas financieras para la renovación de infraestructuras y materiales (por ejemplo, la electrificación de líneas). La crisis económica de los años 30 y la Guerra Civil conducirían a la ruina a todas las compañías ferroviarias, siendo absorbidas finalmente en 1941 por una empresa estatal, RENFE, que sigue teniendo actualmente la titularidad de este sistema de transporte. |