Gráfica 11.3: Fuerzas sublevadas y leales a la República al estallar la guerra civil (1936)

Orientaciones para describir e interpretar la gráfica:
1) Descripción de la gráfica. Es una gráfica de barras simple cuya naturaleza es militar ya que compara los efectivos disponibles por los dos bandos: republicanos y sublevados. No existe una secuencia cronológica sino que refleja la situación al comenzar la Guerra Civil (julio, 1936). En el eje horizontal los combatientes aparecen clasificados en diferentes categorías (oficiales, tropa, Ejército en África, Milicias) y la suma total. En cada caso nos proporciona una columna para las fuerzas leales y otra para las sublevadas y además se añaden las cifras absolutas. En el eje vertical tenemos el número de efectivos en intervalos de 20.000. Respecto a los datos más significativos podemos apreciar un cierto equilibrio de fuerzas entre ambos bandos, aunque con importantes matices: entre los oficiales, el 58% se suma a la sublevación; entre la tropa el equilibrio es casi perfecto: 49,6% para los leales y 50,4% para los sublevados; las milicias presentan un saldo ligeramente favorable a la República: 53%; en cambio, el Ejército en África se muestra en un 100% de parte de los sublevados, lo cual contribuye a desequilibrar finalmente las cifras totales.
2) Interpretación de la gráfica. Según la información que nos proporciona la gráfica, el Ejército se dividió prácticamente en dos. Aunque los principales dirigentes del Alzamiento fueron generales no faltaron oficiales en la zona controlada por el gobierno republicano. Aunque un 42% de los oficiales permanece leal a la República, este dato puede resultar engañoso ya que el Ejército Popular no hizo uso de todos ellos por desconfianza respecto de sus intenciones. Cabe destacar también el predominio de la oficialidad más joven en el apoyo a la sublevación. La presencia o ausencia de oficiales profesionales contribuirá a la eficacia del resto de fuerzas militares.
Entre la tropa se aprecia un gran equilibrio, a pesar de que, en líneas generales, su actuación estuvo condicionada por la actitud que tomaron los mandos de sus respectivas unidades. En ocasiones, especialmente en la marina, la tropa logra reducir a sus propios mandos sublevados, pero sin su presencia, los barcos republicanos resultan ineficaces por falta de una dirección profesional. En un intento de liberar a la tropa de acatar las órdenes de sus superiores, el gobierno de José Giral decretará la disolución del ejército regular.
El Ejército colonial de África se sumó de forma casi unánime a la sublevación. Los pocos mandos que intentaron impedirlo fueron inmediatamente fusilados por los rebeldes. Constituía la parte del ejército más habituada al combate y mejor dotada de medios. A su cabeza se colocó Franco quien, tras lograr cruzar el Estrecho, dirigió un avance imparable hasta las puertas de Madrid. El apoyo de los "africanistas" a la sublevación se explica fundamentalmente por el rechazo que entre ellos provocó la Ley de Reforma Militar de Manuel Azaña.
Tras la sublevación, Casares Quiroga fue sustituido por José Giral, quien, además de disolver el Ejército regular, distribuyó armas entre los partidos y sindicatos dispuestos a defender la República frente a los golpistas. De este modo, adquirieron protagonismo las milicias de las organizaciones obreras (socialistas, anarquistas, comunistas) así como nacionalistas y republicanas. Sin embargo, su actuación estuvo orientada por sus respectivas direcciones políticas, careciendo en los primeros momentos de una coordinación eficaz para la lucha. En cambio, las milicias falangistas y carlistas son militarizadas desde el comienzo, convirtiéndose de hecho en unidades que actúan bajo la disciplina militar.
En definitiva, a pesar del aparente equilibrio de fuerzas, la presencia de más oficiales, la participación del Ejército de África y la militarización de las milicias de voluntarios permitirá a los sublevados tomar la iniciativa durante toda la guerra. En la gráfica no aparecen reflejadas las tropas internacionales que apoyarán a ambos bandos a partir de 1936.
20/04/2007