Isabel II, por Vicente López

Síntesis 7.2:

El reinado de Isabel II: moderados y progresistas.


    Podemos seguir los siguientes pasos para sintetizar este largo y complejo periodo histórico:

    En primer lugar, destacaremos el contexto en que se inicia el reinado: conflicto carlista, minoría de edad, regencia de Mª Cristina; resaltaremos la búsqueda de apoyo entre los sectores liberales para la causa isabelina. Como contrapartida se ofrece el Estatuto Real (1834), ampliamente rechazado por los sectores más radicales del liberalismo.

 

    A continuación explicaremos las reformas progresistas llevadas a cabo en el periodo 1835-1837: por una parte, el desmantelamiento de las instituciones del Antiguo Régimen (supresión de señoríos jurisdiccionales y mayorazgos, desamortización eclesiástica, abolición de los privilegios gremiales y de la Mesta, supresión de las aduanas interiores, etc.); por otra, la organización del nuevo régimen liberal con la Constitución de 1837, un texto en el que se recogen aspectos moderados y progresistas.

 

    Brevemente narraremos el final de la regencia de Mª Cristina y la negativa experiencia de Espartero como regente entre 1840 y 1843. Este nuevo fracaso conducirá a las Cortes a otorgar la mayoría de edad a Isabel II (con 13 años) e iniciar, de este modo, su reinado personal. En este punto, conviene detenerse en explicar los rasgos principales del mismo, especialmente la lucha por el poder entre los sectores moderado y progresista del liberalismo. Explicaremos los rasgos comunes, la base social y la ideología dominante en ambos grupos políticos. También haremos referencia a la constante presencia del ejército en la vida política de este periodo, tanto por medio de los principales líderes políticos (militares como Espartero, Narváez u O'Donnell) como por el recurso al pronunciamiento militar para intentar acceder al gobierno. Los progresistas harán uso además de la formación de juntas revolucionarias y milicias para lograrlo.


    Por último, repasaremos de forma muy general las tres etapas en que se divide el reinado de Isabel II: la  "Década Moderada" (1843-1854), el "Bienio progresista" (1854-56) y los últimos años del reinado (1856-1868), resaltando las principales características y logros de cada una. En la primera, destacaremos la aprobación de una nueva Constitución de signo moderado (1845), la organización política de un estado centralizado y el Concordato con la Santa Sede (1851). De la segunda no podemos olvidar la Ley de Desamortización General de Pascual Madoz ni la Ley General de Ferrocarriles (1855), así como el intento de aprobar una nueva constitución "non nata" de signo progresistas (1856). En la última etapa cabe destacar el carácter autoritario de los sucesivos gobiernos, la marginación de la oposición política y el respaldo de Isabel II a los moderados.


    Finalmente, mencionaremos los preparativos (Pacto de Ostende, 1866) de las diferentes fuerzas de oposición (progresistas, demócratas y unionistas) para llevar a cabo un cambio de régimen, materializado en la Revolución de 1868 y la expulsión de Isabel II del trono de España, inicio del denominado Sexenio Democrático (1868-1874).


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15/11/2006