Síntesis 28: La oposición al Régimen. |
| En
primer lugar, existe una oposición al régimen
franquista protagonizada por los exiliados tras la guerra civil. El
Gobierno republicano en el exilio seguirá existiendo, aunque
con carácter testimonial, desde 1945 hasta 1977. Los
diferentes grupos que integraban el Frente Popular
desarrollarán su propia actividad en el exilio,
establecerán alianzas, intentarán reorganizarse y
buscar apoyos para derribar la dictadura. La oposición interior resulta más difícil, especialmente en la posguerra. La Ley de Responsabilidades Políticas (1939) y la Ley de Represión del Comunismo y la Masonería (1940) fueron los instrumentos del Régimen para perseguir a la oposición política. Juicios civiles y militares dictaban penas de muerte, de prisión, destierros, etc. Entre 1944 y 1948, coincidiendo con el final de la IIª GM y el aislamiento internacional, se produce la intervención de los "maquis" (guerrilleros), impulsada por el PCE. El objetivo era crear las condiciones para una intervención extranjera que pusiera fin a la dictadura. En los años 50 empiezan a producirse las primeras protestas sociales y políticas, así como huelgas laborales. La práctica desaparición de UGT y CNT permite el nacimiento de un nuevo sindicalismo a partir de 1964: Comisiones Obreras (CCOO), que combinará la acción legal (participando en la estructura sindical del franquismo) e ilegal (convocatoria de huelgas). Además del movimiento obrero, surgen diversas organizaciones estudiantiles y movimientos sociales. Los años 60 ven el surgimiento de grupos políticos en la clandestinidad y un aumento de la conflictividad laboral y las manifestaciones callejeras contra el Régimen. Este reaccionará creando el Tribunal de Orden Público en 1963. Uno de los episodios más destacados de estos años fue la resolución adoptada en Munich por representantes de la oposición moderada al franquismo, tanto del exilio como del interior, que provocó una dura reacción por parte de Franco.
Los "grises" en acción |