Texto 5: Bando del General Mola proclamando el estado de guerra. |
| "Una
vez más el Ejército unido a las demás
fuerzas de la Nación se ve obligado a
recoger el anhelo de
la gran mayoría de los españoles. Se trata de
establecer el imperio del ORDEN, no solamente en sus apariencias
externas, sino también en su misma esencia; para ello
precisa obrar con JUSTICIA, que no repara en clases ni
Gral. Emilio Mola Por lo que afecta al elemento obrero, queda garantizada la libertad de trabajo, no admitiéndose coacciones ni de una parte ni de otra. Las aspiraciones de patronos y obreros serán estudiadas y resueltas con la mayor justicia posible en un plan de cooperación, confiando en que la sensatez de los últimos y la caridad de los primeros, hermanándose con la razón, la justicia y el patriotismo sabrán conducir las luchas sociales a un terreno de comprensión con beneficios para todos y para el País. El que voluntariamente se niegue a cooperar (...) será el que primero y principalmente sufrirá las consecuencias. (...). Para llevar a cabo la labor anunciada, ORDENO Y MANDO: Artículo 1º. Queda declarado el ESTADO DE GUERRA en todo el territorio de la provincia de Navarra y como primera providencia militarizadas todas sus fuerzas, sea cualquiera la AUTORIDAD de quien dependían anteriormente, (...).
Diario de Navarra, 19 de julio de 1936 Mercedes Vázquez de Prada: Historia contemporánea de Navarra en sus documentos. Ariel Practicum, Barcelona, 2001 |
Guía para situar el texto en su contexto histórico: |
| 1)
Introducción: fuente
primaria; naturaleza militar; carácter público.
Se trata
de un bando militar cuyo preámbulo tiene un contenido de
carácter político. El autor, Emilio Mola, es el
organizador de la sublevación militar contra el gobierno del
Frente Popular. Se emite en Pamplona, donde ha sido destinado por el
gobierno del Frente Popular. Publicado por el Diario de Navarra el 19
de julio, al día siguiente de producirse el "Alzamiento
nacional", que en Navarra ha triunfado sin apenas oposición.
Respecto a su contenido, justifica la sublevación y destaca
los
principios por los que se movilizan (justicia, orden, autoridad),
advierte a los obreros sobre cuál debe ser su actitud y,
finalmente, declara el estado de guerra en Navarra, militarizando las
fuerzas de voluntarios existentes, fundamentalmente los carlistas. 2) Antecedentes inmediatos. El texto se enmarca en los momentos iniciales de la guerra: inmediatamente después de haberse producido el denominado "Alzamiento Nacional" del 18 de julio, que en Navarra obtuvo un respaldo masivo. Para comprender cómo se ha llegado a este punto, debemos remontarnos a las elecciones de febrero de 1936, en las que se enfrentan dos grandes candidaturas (derecha e izquierda) y en las que triunfó el Frente Popular. Como consecuencia de ello, Alcalá Zamora fue sustituido por Azaña al frente de la República y se forma un gobierno republicano presidido por Casares Quiroga. La política del nuevo gobierno se basa en la concesión de una amnistía para los represaliados por la revolución del 34, el restablecimiento de la autonomía catalana y la Generalitat, la reanudación del proceso reformista del primer bienio y el alejamiento de aquellos militares proclives al golpismo (el propio Mola ha sido destinado a Pamplona, una plaza de segundo orden). El rechazo de los sectores conservadores y la presión de las fuerzas de izquierda provocan una alta conflictividad social, que además se verá agudizada por el clima de enfrentamiento civil: los grupos políticos organizan milicias paramilitares, se producen asesinatos políticos (Calvo Sotelo) y desórdenes públicos. En este contexto, los militares más conservadores, que ya habían intentado que se anulasen los resultados electorales, inician los preparativos de la sublevación militar. Se encarga de ello el general Mola, cuyo plan consiste en provocar un pronunciamiento simultáneo en las principales guarniciones militares, actuar con extrema contundencia contra cualquier oposición y establecer una "Dictadura republicana" de carácter provisional. En muchos aspectos su plan tenía ciertas semejanzas con el de Primo de Rivera en 1923. 3) Antecedentes remotos. Nos podemos referir aquí a la tradición intervencionista del Ejército en la vida política española: pronunciamientos del siglo XIX. Además, tal como hemos señalado anteriormente, hay ciertas similitudes entre el plan de Mola y el golpe de Primo de Rivera. Por otra parte, hay que tener muy presente el descontento de amplios sectores militares durante la IIª República por varios motivos: la Ley de Reforma Militar, la concesión del derecho a la autonomía (interpretado como ruptura de la unidad nacional) y el temor a la revolución social (Asturias 1934). 4) Conclusiones. La sublevación militar tuvo un resultado desigual: triunfó en regiones conservadoras y fracasó en grandes ciudades y áreas industriales. A partir de aquí se desencadena la guerra civil que se prolonga hasta 1939 y se salda con el triunfo de los sublevados y la instauración de un régimen dictatorial encabezado por Franco. |