Sabino Arana, fundador del PNV

 

Síntesis 8.2:

La oposición al sistema: fuerzas políticas emergentes.


    En esta síntesis daremos un repaso a las diferentes fuerzas políticas y sociales ya existentes con anterioridad o que surgen y se desarrollan durante esta primera etapa de la Restauración.:

    En primer lugar, conviene destacar la estrategia utilizada por los partidos dinásticos frente al resto de fuerzas políticas: por un lado, integrar en el juego político a los sectores más moderados otorgándoles una cierta representación parlamentaria y, por otro, marginando a los más radicales.

    El carlismo había sido derrotado militarmente en 1876; su dirección acabó en el exilio y continuó organizando conspiraciones; perdió sus apoyos entre la jerarquía eclesiástica que aceptó al nuevo rey Alfonso XII; una escisión encabezada por R. Nocedal originó el Partido Tradicionalista, de carácter antiliberal e integrista.

    El republicanismo salió profundamente debilitado tras la negativa experiencia de la Iª República; sus seguidores estaban desencantados; sufrían la represión gubernamental desde el golpe de Pavía; en su seno crecían las divergencias y la fragmentación política; su presencia en las Cortes fue testimonial; también sufrió la  pérdida de apoyos entre el movimiento obrero por la aparición de las organizaciones obreras.

    Los nuevos movimientos nacionalistas y regionalistas se producen como reacción a la política uniformizadora del liberalismo. El catalanismo evolucionará desde postulados meramente culturales (Renaixença) a planteamientos políticos, concluyendo con la formación de la Lliga Regionalista (1901) de Prat de la Riba y Cambó, que pronto logrará un claro dominio electoral. En el surgimiento del nacionalismo vasco influyeron además otros factores: la pérdida de los fueros tras la última guerra carlista, el rechazo de un sector de la sociedad más tradicionalista a la industrialización y a la llegada de  inmigrantes; en 1894, Sabino Arana fundará el Partido Nacionalista Vasco.

    Por último, explicaremos el desarrollo de las corrientes internacionalistas del movimiento obrero: anarquistas y socialistas. El anarquismo amplía su influencia en Cataluña y Andalucía; en su seno se plantean divergencias entre los partidarios de una "acción de masas", de carácter sindicalista (CNT, 1910) y los de la "acción directa" (atentados terroristas); la espiral de violencia que se vive entre 1893 y 1897 provocará una represión indiscriminada contra este movimiento. Por otro lado, se produce la  fundación del PSOE (1879)  por Pablo Iglesias; su programa, de carácter marxista, aspira a la desaparición de las clases sociales mediante la transformación de la propiedad privada en colectiva;  también incluye otros objetivos inmediatos de carácter reformista. En 1888 se fundará la UGT como el sindicato afín al partido socialista.

    En relación con las difíciles condiciones de vida de  la clase obrera, los gobiernos se plantearon la posibilidad de que el Estado regulase las relaciones económicas y laborales. Para ello se creó una Comisión de Reformas Sociales en 1883 con la finalidad de informar sobre el asunto y proponer una legislación laboral básica. Sin embargo, esta sólo vería la luz en las primeras décadas del siglo XX.


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05/02/2007