Gráfica 12.3: Producto Interior Bruto por habitante entre 1939 y 1973 (en pesetas constantes de 1980)



Orientaciones para describir e interpretar la gráfica:

1) Descripción. Gráfica lineal simple. Naturaleza económica: refleja la evolución de un  indicador económico, el PIB/habitante, es decir, el valor de la producción de bienes y servicios en relación con el número de habitantes. La secuencia cronológica (1939-1973) abarca prácticamente toda la dictadura franquista. En el eje horizontal aparecen los años, tomados de dos en dos. En el eje vertical, en intervalos de 50.000, las cantidades expresadas en pesetas de 1980; esto quiere decir que se han eliminado los efectos de la subida de precios para poder comparar los datos con mayor rigor. En cuanto a los datos más significativos, la gráfica presenta una tendencia general ascendente: se inicia con un PIB/hab. de 90.000 ptas.  en 1939,  y finaliza en 1973 con 340.000 ptas; casi se cuadruplica el valor de este indicador a lo largo del periodo analizado. No obstante, el crecimiento no es uniforme sino que podemos diferenciar tres fases: 1939-51, 1951-59 y 1959-73.

2) Interpretación. La primera fase (1939-51) refleja un estancamiento de la economía española: el PIB/hab. permanece en torno a las 100.000 ptas. a lo largo de todo el periodo. Los factores que explican esta situación son varios: en primer lugar, los desastres producidos por la recién acabada Guerra Civil, la falta de oro y divisas, el endeudamiento exterior y la caída generalizada de la producción; por otra parte, también es preciso tener en cuenta la coyuntura internacional desfavorable: el mundo se halla inmerso en la IIª Guerra Mundial hasta 1945; tras la guerra, el régimen de Franco fue sometido a un proceso de aislamiento internacional con el fin de provocar un cambio político que no llegó a producirse. Como consecuencia de todo esto y, teniendo en cuenta la ideología nacionalista del régimen, se aplicó un modelo económico autárquico que pretendía lograr la autosuficiencia con los recursos nacionales. En esta política, el Estado controló el comercio exterior y fomentó la industria nacional con la creación del INI en 1941. Durante toda la década de los años 40, la situación no mejoró y se mantuvieron las cartillas de racionamiento ante los graves problemas de desabastecimiento de productos básicos. El bajo poder adquisitivo de la población española contribuye a explicar el nulo crecimiento económico.

    Entre 1951 y 1959 (la segunda fase) observamos un cambio de tendencia: el PIB/hab. pasa de 100.000 a 150.000 Ptas., es decir, aumenta un 50%. En ello debió  influir el cambio de la coyuntura internacional: tras el final de la II Guerra Mundial, se  puso en marcha en Europa el Plan Marshall, que sirvió para estimular el desarrollo económico. Además, el inicio de la "Guerra Fría" supuso el final del aislamiento de España y, progresivamente, su entrada en los principales organismos internacionales. Los acuerdos de cooperación firmados con EE.UU. en 1953 conllevaban una importante ayuda económica norteamericana a cambio de la cesión de bases militares.

    Sin embargo, es a partir de 1959 cuando el ritmo de crecimiento del PIB/hab. se aceleró, pasando de 150.000 Ptas. en dicha fecha a unas 340.000 Ptas. en 1973. Esta tercera fase es la del "desarrollismo". Se abandonó la autarquía económica, que se había demostrado ineficaz. Por otra parte, el progresivo endeudamiento español exigió finalmente solicitar préstamos a organismos internacionales, que exigieron al gobierno  una política económica más abierta al resto del mundo y con un menor intervencionismo estatal. Se pusieron en marcha el Plan de Estabilización de 1959 y los Planes de Desarrollo Económico y Social, entre 1964 y 1973. Fue importante también la contribución exterior al fuerte crecimiento experimentado:  tecnología e inversiones, remesas de emigrantes y divisas por turismo.

    En esta última fase, es preciso señalar también el fuerte crecimiento demográfico ("baby boom"), ya que suaviza la inclinación de la gráfica, puesto que el indicador utilizado para confeccionarla relaciona la producción de bienes y servicios con el número de habitantes. Lógicamente, al aumentar la población, las cifras tienden a disminuir. En definitiva, la gráfica no refleja completamente el aumento de la producción, ya que esta aparece distribuida entre un mayor número de  habitantes. La población española pasó aproximadamente de unos 26 millones en 1940 a 34 millones en 1970.


 

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05/05/2008