La carta

por: ISSa

volver a Aniversario Sorato

     Una chica rubia se encontraba en su  cuarto. Sin querer tropieza con una caja que había en su closet mientras intentaba sacar una falda. 

-ay no… -dice al ver la caja dada vuelta y se agacha a ordenar el desorden, cuando ve varias cartas juntas- ¿y estas cartas…? –las toma y se sienta en su cama para verlas con calma

 La primera carta era de su hijo, por el día de la madre. La segunda era de su primer novio…y las demás eran hojas sueltas, pero no cualquier hoja, hojas escritas por su madre.

 ‘Hija:
Te extraño mucho… aunque ya te fuiste hace tres años y el no tenerte cerca se ha vuelto una costumbre, falta algo en mi corazón y ese algo, eres tu.

Pero sé que estas bien, que encontraste un hombre y te casaste, que eres feliz con esa vida y con saber eso me quedo tranquila.

Quiero obsequiarte algo… son unas hojas que responden lo que tu siempre me preguntaste cuando niña y que no te respondí.

Estas páginas fueron escritas para un cuento, por eso puede que lo encuentres extraño, pero los protagonistas son: tu padre y tu madre. “¿Qué hacen cuando cumplen un año de casados las parejas, mamá?” eso fue lo que me preguntaste con apenas 6 años y no supe como responder… esto lo escribí hace un par de años pero no se dio la oportunidad de poder entregártelo… aquí va todo’.

    “Una mujer estaba visitando a su madre, era domingo y ya se había transformado en tradición que la pareja casada hace tan solo un año fuera de visita a la casa de la Sra. Takenouchi, generalmente la mujer iba con su esposo, pero esta vez el había salido. 

-mama, entonces ¿te encargo a mi pequeño? –pregunta la pelirroja menor

-claro hija- repite la madre

-¿segura que no le molesta? –insiste la mujer

-por supuesto que no-dice con una sonrisa intentando convencer a la madre novata que su hijo estaba en buenas manos

-muchas gracias mama

-no es nada Sora –dice feliz la Sra. Takenouchi de cuidar al bebe- adoro pasar tiempo con mi nieto

-entonces me voy… o se me hará tarde-dice acercándose a su hijo y besándolo para luego salir de la casa 

Se sube al auto y lo enciende. Antes de partir decide releer las indicaciones que habían sobre la mesa cuando regreso de comprar con su hijo. 

-“te espero en Balmaceda #9654 a las 21:00 hrs. en punto. Ve sola”

 Era la inconfundible letra de matt.  Arranca el auto imaginándose que es lo que le esperaba. Lo mas lógico sería un restauran o un cine ¿Qué mas? Si era su aniversario. 

Cuando llega al lugar señalado, se baja del auto y observa detenidamente el lugar donde había llegado. Nunca antes había estado por ahí.

Era una calle desierta, no había luces, ni ninguna señal de vida.  Solo había un portón negro con letra blanca escrita los números 9654 y cruzando la calle de donde estaba el portón, habían unos tarros de basura volcados.

 -que raro… -se acerca al portón y presiona el timbre que se encontraba a un costado.  La puerta se abre para permitir que una persona sola entrara. 

La impresión del lugar era algo sombría. Estaba completamente oscura y por tacto comenzó a avanzar por algo que parecía ser un pasillo angosto.

“¿acaso es eterno?” Pensó después de caminar un rato, cuando diviso a lo lejos una luz que le indicaba la salida. “¿Por qué matt quería que nos juntáramos aquí?” 

Cuando llega a donde se encontraba aquella luz, queda sorprendida por tan repentino cambio, de un espacio cerrado como ese estrecho pasillo a  un terreno enorme. 

-no… no entiendo-susurra y comienza a caminar en busca de su esposo por una explicación, cuando en eso escucha una melodía inconfundible-la harmónica de matt

 Recorre con la vista el lugar sin encontrarlo. Ya no se podía distinguir de donde provenía la melodía. Hacia donde mirara solo había terreno y más terreno “¿es mi imaginación o…?” pensó cuando vio un gran lago a su derecha. No. Realmente era un lago.

 Camina lentamente observando el  maravilloso paisaje y siente que el sonido de la a harmónica de matt se detiene y lo presiente cerca. 

-¿matt?

-por fin llegaste –dice con voz grabe el rubio 

La voz provenía de sus espaldas. La pelirroja voltea en busca de matt y lo encuentra sentado bajo un árbol.

 -lindo lugar ¿no crees? –pregunta como si nada

-muy lindo, pero… ¿Qué hacemos aquí?-dice confundida

-¿ya no te acuerdas? –Poniéndose de pie- que día es hoy

-24 de diciembre y es nues…-no termina la frase al ver que el chico le pedía silencio con un gesto para que le prestara atención a algo-¿Qué pasa?

-mira –señala al otro lado del lago 

Había un cartel grande que decía “Feliz aniversario” y todo el sector estaba decorado. También había una mesa con dos sillas. Era perfecta… una cena romántica bajo las estrellas.

Matt toma de la mano a Sora y camina para cruzar el  lago en por un puente.

Cuando llegan matt, como un caballero, mueve la silla para que su esposa tome asiento.

 -esto hay celebrarlo… -dice sonriendo dulcemente- después de todo… no solo cumplimos un año de casados, si no que en esta misma fecha, un par de años atrás….

-iniciamos nuestro noviazgo –concluye Sora sonriendo contenta de que Matt le diera tanta importancia como ella en una fecha que cualquier otro hombre habría pasado por alto, sin ir mas allá de un beso y algún pequeño detalle como una rosa- te amo matt

-yo también- coincide y saca un pequeño paquete- supongo que te parecerá familiar mi regalo y te traera recuerdos… espero te guste –se lo entrega

-son… hay no me digas que aun recuerdas… ¿las hiciste tu?

-si, como olvidarlo…y si, yo las hice –dice con una pequeña sonrisa un poco avergonzado respondiendo cada una de las preguntas que hizo sora.

 Sora abre con delicadeza el paquete. Eran galletas. Las mismas que ella le había dado para navidad, en un concierto, hace años…solo que hechas por él. 

-lo mío no es tan especial –saca un paquete y se lo da-ojalá te agrade y… feliz aniversario

-gracias –lo recibe y lo abre con cuidado 

El resto de la noche… fue ¿Cómo decirlo? muy especial para los dos, una noche imposible de olvidar.”

 ‘Te quiero mucho hija, y espero que te haya gustado la sorpresa.

                        Con cariño……

                                                     Sora Ishida’

  

-también te quiero mama- responde la chica rubia, aunque Sora no pueda escucharla.