MI ELECCIÓN DE FUTURO 

--> VOLVER A ANIVERSARIO SORATO <--

Aniversario sorato 2007

Por: Fogadramon
[Fic presentado al concurso navideño del club sorato]
 

»»-(¯`v´¯)--» (“Mi elección” by: Fogachan) «--(¯`v´¯)-««

  La vida esta llena de decisiones e indecisiones. Incluso para lo más primordial, para lo más básico, como preguntarnos que tomar para desayunar o qué libro comenzar a leer, casi sin darnos cuenta debemos hacer una elección entre dos, decenas, incluso centenas o miles de posibilidades... Pero haciendo a un lado estas, por así llamarlas, ínfimas selecciones, nos encontramos con las más complicadas y duras, que nos hacen pensar una y otra vez sobre cual de las opciones adquirir. Y una vez la hemos escogido, solemos torturarnos preguntándonos “¿es realmente la correcta?”. Entonces, ¿por qué no preguntarnos por qué tomamos esas decisión? ¿Por qué esa y no la opuesta? ¿Por qué esa y no cualquier otra? ¿Quizás porque consideras que te es conveniente? ¿Quizás porque alguien, de confianza o simplemente conocido, imagina o supone que es lo mejor para ti?  

Y yo voy a casarme. Vaya... Uf! Suena extraño al decirlo. Voy a casarme... La mayoría de la gente llega a decir esas mismas palabras alguna vez en su vida. Pero no todos han decidido casarse por voluntad propia, no todos se convencen de que van a ser felices el resto de su vida... Y, precisamente por ello, estoy segura de que todos se permiten al menos unos segundos de duda, porque esas palabras, justo esas palabras, cuando las pronuncias, ya sea en voz alta o en silencio para ti misma, significan que todo va a cambiar... y los cambios nos dan miedo.  

Y yo... por qué voy a casarme? ¿Por qué? Sí, yo también me regalo el beneficio de la duda...  

·-=:]¦[¯*^~  * flash back *  ~^*¯]¦[:=-·

  Incluso al ser débil el haz de luz que penetra entre las cortinas, a pesar de tratarse de un simple y minúsculo rayo de sol, el anillo dorado que lucía en su dedo se iluminaba al tropezar en su camino, proyectando brillos en movimiento sobre la pared.

Sora jugaba con los reflejos cambiando de posición su mano izquierda, con la cabeza apoyada sobre el pecho de su futuro esposo, escuchando el manso palpitar de su corazón mientras éste acariciaba con cariño su cabello. Cuanto, cuantísimo amaba ese sonido... Se sentía completamente protegida y no podía evitar entrecerrar los ojos y esbozar una sonrisa. Este era justo el lugar donde quería estar por siempre, donde no le importaría pasar el resto de su vida... Se encontraba en el confort absoluto, realmente podía decir que conocía la felicidad. 

-          Yamato... – Dijo rompiendo el silencio, aún sin eliminar su sonrisa. – ¿Por qué me quieres?

-          ... – ante tal pregunta, cesó de enlazar sus dedos con el mechón de cabello rojizo de su prometida. Abrió los ojos, que hasta el momento había tenido cerrados en señal de descanso, y arqueó una ceja. - ¿Qué?

-          Bueno... – la chica se incorporó riendo. – ¡No te asustes! Es que siempre me he preguntado qué habías visto en mí... ¿por qué yo? Nunca me has dicho qué te hizo enamorarte de mi.

-          Ah... te refieres a eso... – El rubio no pareció muy contento con tener que confesarlo. Se ruborizó levemente y suspiró. – Vaya pregunta...

-          Ay Yamato vamos dímelo... – Sora sabía que no era muy dado a expresar ese tipo de cosas, por eso mismo siempre se había contentado con mantener la pregunta sin respuesta. – Vamos... – Sora se abrazó momentáneamente a él, y después le besó dulcemente en la comisura de los labios. - ¿Qué viste en mí?

-          Sora... – Yamato lamentó ser tan débil, ella tenía una excelente capacidad de convicción.

-          Cuéntamelo... – Sora le daba cortos besos en el cuello, – dime... – en las mejillas, - por fa... – en los labios, – por favor... – y Yamato no podía evitar una amplia sonrisa por las confortables cosquillas que recibía...

-          Bueno, bueno... – Sora dio un par de cortas y secas palmadas emocionada. – A ver... ¿cómo empezar a contarte? Realmente lo sabes todo ya... – Yamato acarició las mejillas de su prometida mientras buscaba la mejor forma de expresar lo que sentía. – Realmente no es algo que hayas hecho... ni es algo que hayas dicho... Supongo que no solo está en ti, sino también en mí. He podido estar con otras, pero no han sido adecuadas porque no encajan conmigo. Pero tú... Sora tu no solo eres una pieza que desde el principio se ha ajustado a la perfección conmigo, sino que a la vez siento que me conviertes en mejor persona, y eres capaz de moldearte a la vez que yo mismo cambio, a la vez que yo mismo me ajusto a tu forma de ser... – La sonrisa mas tierna se dibujo en el rostro de Sora. – Cuando te miro... Cuando te toco... – Yamato realizó suavemente un recorrido con sus manos sobre los brazos y los hombros de la pelirroja, mientras seguía sus propios movimientos con la mirada, - .. cuando te beso... – dijo posando al fin sus pulgares sobre los labios de la mujer, después de haber cruzado con los dedos su fino cuello; - es difícil explicar... lo que me haces sentir... porque en el momento que comienzan a fluir esos sentimientos yo no puedo prestarles atención, porque solo pienso en ti. Y por eso... Por todo y mucho más... eres tú con quien quiero estar... siempre, siempre.

Conmocionada por esas palabras, Sora volvió a recostarse sobre el pecho de Yamato sin decir absolutamente nada. Cerrando los ojos, concentró toda su atención en la respiración del rubio, que la abrazó con fuerza. Sin apenas darse cuenta, volvió a retomar el ritmo de las palpitaciones de su corazón, ahora un tanto más aceleradas que la vez anterior. Pero aún así, éste seguía transmitiéndole mil y un sentimientos, haciéndole tener mil y un pensamientos, consiguiendo que imaginase mil y un deseos para pedir a mil y una estrellas cuando las observase junto a él...

-          ¿Y tu? – preguntó tras unos segundos. Él también quería saber.

-          ¿Eh? – Sora tuvo que despertar de su fantasía.

-          Bueno... Me ha costado comenzar pero me he confesado. Tu tampoco me has dicho nunca por qué me elegiste entre tantos otros. – ella sonrió feliz, mostrando sus blancos dientes. – No me dirás que solo por ser el más guapo... – dijo igualando la sonrisa de Sora mientras se pasaba las manos por su brillante cabello para apartar sensualmente su flequillo, sin dejar de mirarla.

-          Ooooh, por guapo sobre todo... – La chica acarició con su dedo los labios de Yamato.

-          Vamos, ya en serio... ¿por qué me aceptaste, ya supuestamente para el resto de nuestras vidas? – preguntó dudoso, como si le diese miedo la respuesta.

-          Oh Yama... – Sora comprendió entonces la incomodidad de la pregunta y también se sonrojó. – dejémoslo para otro día...

-          Ah, no... exijo que me lo cuentes... – Sora le dedicó una pícara mirada.

-          ... lo que me pides, cariño, es otra historia... y ahora me apetece algo diferente, donde no es precisamente necesario que me exijas nada... – la pelirroja acercó su mano hasta la cinta que, con un estiloso lazo, mantenía su camisa cerrada, para tirar de ella suavemente hasta deshacerla...

Y podrá parecer una tontería, pero con aquel simple gesto, acompañado de una mirada, fue suficiente para volver a convencer a Yamato y así poder contar su relato en otro momento...

·-=:]¦[¯*^~  * fin del flash back *  ~^*¯]¦[:=-·

Al recordar el sonido del corazón de Yamato, me han regresado a la mente la lluvia de sentimientos que me provoca sentirlo tan cerca, estando tan unidos, íntegramente en mí... y la emoción que siento en las pausas, entre cada una de las pulsaciones, al imaginar que volveré a escucharlo en cuestión de décimas de segundo. La excitación que siento en cada parte de mi cuerpo se encuentra en oposición con la paz, tranquilidad y seguridad que me proporciona el saber que él está ahí y que seguirá estando para mí. Todos estos miles de sentimientos se encuentran en el mismo saco, juntos y revueltos... y yo los amo a todos ellos, como amo a Yamato, porque, al sentirlos, a la misma vez puedo sentirlo a él.

Nunca he tenido dudas... así que ahora me planteo, ¿por qué tenerlas ahora? Cierro los ojos y veo mis esperanzas, mis sueños, todos hechos realidad.... Una nueva vida me espera junto a Yamato. Siempre he tenido miedo a dejar lo que conozco aun sabiendo que él hará hasta lo imposible por hacerme feliz. Pero ya nunca más. Le quiero, le amo, y se que siempre será así... por ello ya no tengo dudas, ya no tengo miedo, estoy preparada para dar un paso al frente, solo porque se que él estará ahí esperándome, al otro lado de la puerta que he de cruzar hacia mi destino, hacia mi futuro, hacia mi nueva familia... que formaré junto a él...

FIN

notas de la autora.. 

Gracias por leer mi fic ^^ Quería decir que este es el oneshoot presentado al concurso de aniversario del club sorato de forosdz. Espero que os haya gustado. Y ningún comentario más, solo indicar que decidir en que mano colocar el anillo de prometida ha sido un tormento xD. Se que podría haberlo evadido y ya esta, pero realmente quería distinguir las dos manos. He buscado en mil lugares en que mano se coloca el anillo de compromiso y en cual el de casada, y me he encontrado con que en casa pais se hace de manera diferente. En Japón no estoy segura así que simplemente lo coloqué donde me dio la gana... a la mano izquierda fue porque encontre en internet una bonita excusa para ponerlo ahí xDD perdon si esta mal... Oh!! Veis como realmente nos topamos una y otra vez con situaciones en las que debemos elegir? T_T

**Fogachan**