Cuando estamos juntos. 

[por: Menchu]

Una mañana de verano, Matt se despertaba de sus dulces sueños para comenzar lo que sería otro fin de semana más.

El primer impulso que sintió, fue el de tomar su bajo y ponerse a componer.

Estaba en su tarea, cuando se oye el teléfono sonar:

-Hey Matt, ¿Cómo estás?

-Hey Izzi… Qué raro que me llamaras tan temprano.

-Si, es que me acordé que debía invitarte a la fiesta que darán los chicos esta noche en casa de Mimi.

-Allí estaré.

-Nos vemos luego.

Colgó el teléfono y siguió como si nada hubiese pasado.

Hacía meses que no veía a Sora, después de una discusión que habían tenido.

Lo único que salía de su mente al componer, eran letras de agonías de un amor, tristeza y soledad…

Al ver su intento frustrado, abandonó el instrumento a un lado de su cama, recostó su cabeza en la almohada y se puso a pensar…

 

Llegada la noche, Matt se prepara para salir, sabiendo que esa noche la vería.

Mimi recibe a los dos amigos, quienes acababan de llegar a la fiesta:

-Hola chicos, hace tiempo que no los veo… ¿Cómo están?

Matt sigue su camino hasta un balcón, donde se queda melancólico, mirando las estrellas.

-Izzi, ¿Qué le pasa?

-Está algo deprimido desde que Sora y él…ya sabes.

-¿Sabías que Sora está ahora con Tai?

-¡Bromeas!

-Es verdad, comenzaron hace poco tiempo. Al principio pensé que era para darle celos a Yamato, pero luego seguía todo tal en su curso…

-Es algo cruel de parte de ella hacerle algo así.

Iban llegando los invitados poco a poco. Matt no se movía de su refugio, solitario y pensativo.

Hasta que el momento llegó. Sora entró de la mano de Taichi, saludando a todo el que allí estuviese.

La pareja se sentó en la sala de estar, junto con los demás chicos. Conversaban de todo lo que había pasado en el tiempo que no se habían visto, pero Sora no despegaba sus ojos de Matt.

-Amor, voy al tocador un momento.

-No te demores, ya te extraño.

Sora pasó cerca de Matt, en una seña con la cabeza le indicó que quería verlo a solas.

Entraron al cuarto de Mimi, cerrando la puerta cuidadosamente.

-¿Querías decirme algo?

-Matt, no te hagas el tonto, tú y yo sabemos muy bien lo que está pasando.

-¿Ah, sí?

-No soportas verme con Tai, lo sabes.

-¿De eso se trata? ¿De lastimarme? ¿De ver como sufro viéndote con otra persona, sabiendo que aún estoy loco de amor por ti?

-Por favor…

-¿Te molesta que sea sincero? ¿Te molesta que hable mirándote a los ojos?...dime, Sora… ¿Cuál es tu problema?

-Nunca me olvidé de lo que vivimos juntos.

-No te cansas de mentir…

-No…no es eso, es verdad. Se lo que siento por ti.

-Esto se terminó para mí. No quiero volver a verte.

Él se alejó cerrando la puerta a sus espaldas.

-¿Qué pasó?

-Nada Tai, un malentendido.

Matt salio de la casa de Mimi sin siquiera saludar. Todos se quedaron extrañados.

-¿Estás segura de que nada pasó?

-Segura.

 

Al día siguiente, Sora abrió sus mensajes y entre ellos, encontró uno de Yamato.

“Sora. Lamento lo que pasó anoche, estaba fuera de mí. Desearía que habláramos lo antes posible. Te espero en el mismo lugar…Te quiero.”

Sin dudarlo un segundo, se arregló lo mejor que pudo y salió al encuentro de su amor.

Había llegado al café, cuando sintió su presencia. Una extraña calidez recorrió el cuerpo de la muchacha, dándole a saber que su hombre estaba allí.

-Hola, Sora.

-Hola Matt.

-¿Cómo has estado, amor?

-Bien. ¿Que tal tú?

-No muy bien.

-¿Aún sigues pensando en lo que pasó, verdad?

-¿A qué te refieres?... ¿Lo nuestro?

-Dime, ¿sigues sintiendo algo por mí?

Los ojos de Matt brillaron como nunca, puso su mejor cara de amor y dijo:

-Sora, déjame decirte algo… Nunca dejé de sentir “algo” por ti. Eres la mujer de mi vida, la persona con la que quiero compartir todo. Ya no vivo de estar alejado de ti. No me siento bien, no puedo componer, no puedo pensar bien. Te extraño, te deseo, te amo.

Sora se rindió ante lo que había dicho, y se refugió en los brazos del muchacho, llorando.

-Linda, hace un tiempo había imaginado nuestro futuro, juntos. Despertarme cada mañana sintiendo tu respiración en mi cuello, sintiéndote abrazada a mi cuerpo, sabiendo que estás segura. Soñé día y noche con tenerte otra vez en mis brazos, cuidarte y amarte como solía hacerlo. Amor, no te voy a pedir que dejes a Tai, pero quiero que lo pienses… ¿Realmente eres feliz con él?

-No he vuelto a sentir verdadera felicidad desde que terminamos, y dudo volver a sentirla.-Dijo ella, fuertemente abrazada a Matt, entre lágrimas.

-Entonces vuelve. Seamos felices devuelta.

-¿Estás preparado para arriesgarte por mí?

-Siempre lo estuve. Fui un tonto al perderte, y no voy a volver a cometer ese error.

Lo siguiente fue nada menos que la ruptura de la relación con Tai. Ese día Matt y Sora se dieron cuenta de que nada tiene sentido si no están juntos. Desde ese día, todo es perfecto.

VOLVER