**Un beso de invierno**

VOLVER A FANFICS 

•·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·•

El atardecer comenzaba a imponerse sobre la ciudad de Odaiba donde todavía quedaba el recuerdo de lo que hace rato había ocurrido.
La mayoría de los ciudadanos estaban asustados. Recordaban los hechos ocurridos hace tres años, aquellos terribles sucesos y temían que volviesen a ocurrir. O quizás que las cosas fuesen a peor.
Aquellas torres oscuras ya no estaban solo en Odaiba, sino por todo Tokio y luego por todo el mundo.
Finalmente fueron destruidas. Pero hoy, ese día enterarse de que niños habían sido desaparecidos, fuerzas oscuras atacaban sin compasión su querida ciudad... ¿quién los salvaría? ¿Quizás aquellos niños de hace tres años?
No. Los mismos de siempre, no. Durante el periodo de tres años habían cambiado muchas cosas. Seis de los ocho niños ya no podían salvar el mundo. Ahora solo estaban como un estorbo. No podían hacer nada. Solo dejárselo a ellos. ¿Sería eso bueno y vivir la vida tranquilamente?
Esa pregunta se había cuestionado la antigua portadora del amor que se encontraba mirando el atardecer con un chico que tenía los dientes fuertemente apretados y en sus ojos había dureza que la chica conocía bien. Sabía lo que le pasaba. A él, después de todo, odiaba no poder participar y no poder ayudar a los pequeños elegidos. Sin embargo, lo que más rabia sentía era que su compañero digital tuviera que irse tan precipitadamente al igual que el de ella y el de los demás antiguos elegidos.

La chica lo miró y le dio cierto temor acercarse a él con el mal humor que tenía. Desde hacía tres años no mostraba esa dureza y ahora por culpa de aquellos Digimons malignos él no se acercaba a ella como hacía rato donde se sentía bien. Entre sus brazos, protegida por él, por el portador de la amistad.
   -Matt... es muy tarde...
Pero Matt pareció no escucharla. Estaba absorto con sus pensamientos. Y Sora solo pudo suspirar de resignación.
Los minutos pasaban en un completo silencio sin que el uno o el otro dijeran nada. Hasta que de pronto:
   -perdóname...
La chica se sobresaltó al escuchar su voz. Y lo miró sin entender.
   -Matt... ¿qué te tengo que perdonar?
   -mi comportamiento... mi apenas atención... todo de mí...
   -no te preocupes... lo comprendo...
   -oye... ya que estamos asolas... me gustaría saber algo...
   -¿qué es?
   -¿por qué yo?
   -¿eh? No te entiendo...
   -¿por qué te...? Bueno... –nervioso- ¿por qué te gusto?
   -yo... –agachando la cabeza toda roja.
   -Sora... ¿por qué? Me cuesta mucho creer que no te decidieras por Tai que siempre te protegió y estuvo a tu lado... y a mí sí cuando yo soy distante y frío con la gente... y sobre todo, cuando no sé amar y soy un tipo con muchas chicas...
   -no Matt... no digas eso... tú en el fondo eres alguien tierno y sensible... y te quiero mucho... yo... yo...
Sora para ocultar ese rubor sigue mirando el paisaje mientras Matt la miraba sorprendido y a la vez sonrojado.
   -va... vaya... ¿cómo puedes conocer mi interior tan bien?
   -pues... -¿cómo decirle que era porque estaba totalmente enamorada de él?
   -bueno, no importa... lo que quiero saber es porque te enamoraste de mí en vez de Tai... todo el mundo decía que iríais a quedar juntos... hasta yo también lo pensé...
   -ah... –muy deprimida- lo dices tan simple... como si en verdad no te importara mucho que llegase a salir con él... -“como si no me quisieras...” pensó la pelirroja decepcionada y con un sentimiento de amargura.
   -ah... ah...
Ahora Matt se sentía mal. Había fastidiado la situación de mala manera.
   -Matt... no acepté a Tai porque en mi corazón no producía los efectos que me pasaban cuando estaba contigo...
Con esas palabras, Matt se sentía más mal. Ella le amaba de sobremanera cuando era alguien que no se merecía.
   -ahora yo quisiera saber... –siguió Takenouchi- ¿por qué me aceptaste? ¿Acaso sentiste pena de mí?
   -no, claro que no... la verdad es que nunca jamás quería estar solo... y si quería amar... solo tú podrías darme el cariño... en realidad... antes de que te me declararas... estaba secretamente enamorado de ti...
Sora estaba sonrojada e interiormente contenta.
   -Matt... sabía que en el fondo eras tierno y sensible...
Se miran con una mirada llena de cariño y amor.
Sora se recuesta sobre el costado que Matt le ofrecía.
   -Sora... ¿podría besarte?
   -claro... –en un susurro.
Matt cogió su rostro con delicadeza y confianza, y comenzó a bajar su cara para unir sus labios con los de ella formándose en un dulce y tierno beso en el mes de diciembre.
 

FIN
•·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·•

Notas de la autora:

   Bueno, no seáis malos conmigo, pues este fic fue de los primeros que hice. Sé también que no es la gran cosa, pero es algo. Ya iré subiendo otros fics soratos que tengo por ahí aparcados para que disfrutéis.
Dudas, quejas y todo el rollo a:
atori008@yahoo.es

Se despide Atori, una de las grandes fans de esta maravillosa pareja, el sorato.

SORATO FOREVER!!

•·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·• •·.·´¯`·.·•