Familia Guerrero

Arriba

 

                                          LA FAMILIA GUERRERO

            La familia Guerrero, propietaria e iniciadora de la colonia Agrícola de Cuiper, residía algunas temporadas del año en el caserón.

            Se cuenta que un miembro de esta familia, en el siglo pasado, se dedicó a la política y llegó a ser Gobernador de Valencia. Y protagonizó un hecho que le acarreó graves consecuencias. Era por semana Santa. Las fuerzas militares estaban formadas pasar revista en la Glorieta de Valencia, frente a Capitanía General. El Gobernador Guerrero iba pasar revista a la tropa, montado en su carruaje arrastrado por un tiro de caballos doble, y, bien porque los caballos se espantaron, bien a cosa hecha, atravesó violentamente el cordón de soldados causando la muerte a uno e hiriendo a otros, por lo que fue desposeído de su cargo y encarcelado.

             Uno de los hijos del matrimonio Guerrero Casanova, Joaquín tuvo diez hijos, pues contrajo matrimonio dos veces. La primera esposa le dio siete hijos, todos varones, y la segunda tres, un varón y dos mujeres. Estas residieron en una de las casas del caserío, como ya dije, el varón, Luis, fue militar. De los restantes hijos, Joaquín, soltero, vivió habitualmente en Cuiper, en el caserón familiar, por lo que le llamaban los colonos Senyoret.

             Otro hijo, Vicente, médico odontólogo de profesión, fue el que se casó con la hija de la tía Morrera, la cual, ya he mencionado, murió al dar a luz a su hijo Joaquín quien, pasado el tiempo, siguió la profesión paterna de odontólogo. D. Vicente puso clínica en el pueblo de Picasent y allí convivió maritalmente con una mujer casada, Dª Juanita, que abandono al marido y dos hijos por D. Vicente.

             Como quisiera que de los diez hijos tan sólo se casarón tres, D. Vicente, D. Cesar y D: Luis, a medida que estos iban muriendo, los solteros, se repartían la hacienda los que quedaban, los cuales, a su vez, fueron vendiendo su parte a D. Vicente, hasta que toda la hacienda de Cuiper pasó a ser de su propiedad.

            Al terminar la guerra civil las circunstancias fueron cambiando radicalmente y D. Vicente empezó a vender a los colonos, que querían, las tierras que trabajaban. El mismo caserón y su terreno circundante, lo vendió también a Vicente Peris. Con ello los Guerrero se desvincularon totalmente de Cuiper y dejaron de tener influencia en sus gentes. La relación que continuaron ejerciendo fue el trato amable, familiar y comprensivo que siempre dispensaron a los vecinos de Cuiper, que se acercaban a su clínica dental de la calle de San Vicente en Valencia, para curar sus dolencias dentales.