Teoría de la Memética

y sus aplicaciones en el campo parapsicológico.
( I )

A un ocurrente genético-zoólogo como Richard Dawkins, después de haber descubierto que los seres vivos son muñecos fabricados por los genes para reproducirse y tener algo de acción, se le ocurre cambiar la palabra "gen" por "pensamiento", y entonces cae en la cuenta de que son en efecto las IDEAS o PENSAMIENTOS los dueños de un ganado llamado "CEREBRO", al cual ocupan y parasitan para reproducirse y tener también algo de acción marchosa, a las cuales ideas bautizó con el sustantivo de "memes".

Y en absoluto son faltos de juicio los pensamientos, para saber liaros y usaros para lo que ellos os quieren, es decir: para reproducirse y otras necesidades vitales, usando vuestros cerebros y todos los medios de comunicación posibles, como esta pantalla, y también para sobrevivir sea como sea.

¿Y cómo sobrevive una idea, pensamiento, o CONCIENCIA? Con el único auxilio de los cerebros de seres pensantes, que les INSUFLAN VIDA AL INCORPORARLOS a su vida material, es decir, pensándolos, cumpliendo sus mandatos, y más aún comunicándolos. Muy interesante es la aplicación de esta teoría a la evolución, selección natural de las ideas, memes o formas de pensamiento, o como queramos llamarle. Tambiénb los Memes se crearon gracias a la invención del LENGUAJE. De ahí que las religiones, ADNs meméticos, insistan en el carácter sagrado y Creador de las letras de sus respectivas escrituras "reveladas". Las palabras son su materialización: palabras recordadas, pronunciadas, grabadas, escritas, reproducidas. Sus átomos son las letras, sus moléculas las palabras, sus compuestos las oraciones, y sus ADNs, los libros. El LOGOS, el VERBO, la PALABRA, origen de los MEMES.

En la remota antigüedad cuando los primeros seres comenzaron a pensar, es decir a incorporar pensamientos, se nació a la luz la evolución de éstos, ligada muy de cerca a la evolución físico-genital.

¿Cuáles son los pensamientos más antiguos, que han sobrevivido tras millones de siglos de difícil lucha en la jungla del psicoparasitismo?

Estos entes pensantes y volátiles, hechos de la materia del pensamiento, de caracteres gramaticales, que han logrado llegar a vivir, sobreviviendo hasta nuestra época, merecen una profunda reflexión, porque son los que más han influenciado -o manipulado- la historia del ser humano y los animales y plantas.

Numerosos hechos parapsicológicos pueden demostrar que algunos determinados pensamientos tienen poder en y por sí mismos.

Entre ellos quizá han llegado a la conclusión de que la mejor manera de reproducirse es unir muchos cerebros (ganado) a la vez, y lograr que se concentren en ellos, energetizándose. Así es como tales antiguos pensamientos han logrado imponerse y perdurar tanto largo tiempo. Nacen, reciben un nombre, crecen, comunican, se alimentan, se organizan, se divierten, descansan, se reproducen, y mueren. Como seres vivos que son.

Cualquier psico-entidad con un nombre existe cuando alguien la piensa. Si la piensan muchos, y además estos muchos se dejan llevar por tal idea, el poder y vida de tal psico-entidad puede ser bestial.

Además, como todos sabemos, las IDEAS son MALAS o BUENAS. A ver: ¿Qué es lo primero que se pregunta en una oui-ja, después del "¿Estás aquí?"? Pues "¿Eres bueno, o malo?" Será mala idea aquella que nos ponga tristes, y buena idea aquella que nos haga feliz.

Es posible entonces que los supuestos "espíritus buenos y malos" que se manifiestan en los planos mentales y subsconscientes no sean más que ideas que quieren perdurar usando a los humanos pensantes como salvavidas, unas ideas con más suerte que otras a lo largo de su desarrollo, y con la lógica inteligencia de "tener idea" de lo que hacen.

Pues si queremos que la felicidad inunde nuestra alma debemos cultivar, como si fuera un huerto, pensamientos positivos, sobre todo los más antiguos, aquellos más fuertes y apoyados por una máxima cantidad de cerebros, que nos hagan felices, lo cuales se identifican evidentemente por la experiencia reflexionada a lo largo del tiempo. Entonces, el parasitismo se convertiría en una simbiosis conveniente incluso para el beneficio del planeta Tierra entero.

Y al contrario, si preferís la tristeza, también hay entidades muy fuertes que gustosos vomitarían encima a cualquiera para perpetuarse a través de los medios de comunicación y extenderse con sus semillas de bulbosa peste por los cerebros por ellas enajenados y destruídos -que no es moco de pavo-.

Con estas simples palabras -y por supuesto con todos los fenómenos y experimentos parapsicológicos- se ha demostrado que LOS PENSAMIENTOS SON SERES VIVOS que también conviven con vosotros y en vosotros.

De ahí que cuando un pensamiento es nacido al exterior lo es a través de algún ser pensante que lo PRONUNCIA: EL VERBO procreador, o PSICOMATRIX.

La clásica pregunta de "¿Hubiera existido el universo de no ser pensado?"

Todo es mental, elemental.

En el libro de Carl Gustav Jung, "Energía psíquica y Esencia del Sueño" (Ed. Paidós. Buenos Aires 1976) el maestro del psicoanálisis nos dice, en su capítulo "Los Fundamentos psicológicos del Espiritismo":

"Los espíritus son complejos de lo inconsciente colectivo, que reemplazan una perdida adaptación a la realidad, o que tratan de compensar la actitud inadecuada de todo un pueblo. Los espíritus son, por lo tanto, pensamientos patológicos o también nuevas ideas desconocidas."

También en la extinta y prestigiosa revista Mundo Desconocido, el doctor alemán Stanislaus Hintertoisser, investigador de la magia antigua y amigo personal de Jung, dice en una carta, que escribió el año de su muerte (1977): "Debo decirle, con un cierto presentimiento, que los parásitos de la mente...existen realmente, todos tienen su influencia e incluso son visibles bajo diferentes apariencias. Describirlos como malignos, tal como hice cuando di con ellos por primera vez en el curso de mi investigación, sería una ridiculez fuera de lugar. Sería como una hormiga invocando a un maligno comedor de hormigas. O aún más: sería como si las hormigas llamaran a un hombre malvado para que pisoteara su hormiguero. Porque los parásitos de la mente son un aspecto de lo que Lovecraft llamaba los Grandes Antiguos, y sólo tienen una disposición maligna en tanto en cuanto los grandes espacios de nuestras mentes más interiores les interesen como esfera de explotación (o mejor diría que el gran subsconsciente colectivo que compartimos les interesa). En cambio, nuestras insignificantes existencias cotidianas no les interesan más de lo que les interesan las de las hormigas. Es nuestro espíritu semi-eterno (me atrevo a sugerir "eterno") lo que les interesa. Pero es fatigoso ser el juguete de las fuerzas que son a la vez elementales y conscientes... De lo que antes fue curiosidad lúcida sólo queda horror. Quiero prevenirle, prevenirle por partida doble. El camino es hacia el interior..."

Este tema de la explotación del género humano por las entidades es la base de las investigaciones de Salvador Freixedo. Les recomiendo su libro "Defendámonos de los dioses" de editorial Algar.

F.J. Chacón