Por Luis Unsain
Alcarohtar Cuthalion
INTRODUCCIÓN:
Ocurre que la información sobre Khazad-Dûm,
sobre los Enanos y sobre la historia de sus glorias y avatares esta dispersa tanto
en la bibliografía de Tolkien como en múltiples artículos y libros que
especialistas han escrito sobre la misma. Por eso, en este artículo
intentaremos aportar algunos datos, una descripción lo más detallada posible y
una crónica; sobre el más antiguo y
famoso de los reinos de los enanos.
Este trabajo se hace en el marco de una
propuesta realizada por Francisco Jaqueti Fuster, “Valandil”; en la lista de
correos Quentalë y en la Comisión de Geografía e Historia de la Sociedad
Tolkien Española. Y es un desglose de un artículo más amplio sobre la región de
Rhovanion, del autor, que todavía no ha salido a la luz.
“(…)El
enano se puso de pie en la oscuridad y empezó a cantar con una voz profunda, y
los ecos se perdieron en la bóveda…”
El mundo era
joven y las montañas verdes,
y aún no se
veían manchas en la luna
y los ríos y
piedras no tenían nombre,
cuando Durin
despertó y echó a caminar.
Nombró las
colinas y los valles sin nombre;
bebió de
fuentes ignoradas;
se inclinó y se
miró en el Lago Espejo
y sobre la
sombra de la cabeza de Durin
apareció una
corona de estrellas
como joyas
engarzadas en un hilo de plata.
El mundo era
hermoso en los días de Durin,
en los Días
Antiguos antes de la caída
de reyes
poderosos en Nargothrond y Gondolin
que
desaparecieron más allá de los mares.
El mundo era
hermoso y las montañas altas.
Fue rey en un
trono tallado
y en salas de
piedra de muchos pilares
y runas
poderosas en la puerta,
de bóvedas de
oro y de suelo de plata.
La luz del sol,
la luna y las estrellas
en
centelleantes lámparas de vidrio
que las nubes y
la noche jamás se oscurecían
para siempre
brillaban.
Allí el
martillo golpeaba el yunque,
el cincel
esculpía y el buril escribía,
se forjaba la
hoja de la espada,
y se fijaban
las empuñaduras;
cavaba el
cavador, el albañil edificaba.
Allí se
acumulaban el berilo, la perla
y el pálido
ópalo y el metal en escamas,
y la espada y
la lanza brillantes,
el escudo, la
malla y el hacha.
Incansable era
entonces la gente de Durin;
bajo las
montañas despertaba la música;
los arpistas
tocaban, cantaban los cantantes,
y en la puerta
las trompetas sonaban.
El mundo es
gris ahora y vieja la montaña;
el fuego de la
forja es sólo unas cenizas;
el arpa ya no
suena, el martillo no cae;
la sombra
habita en las salas de Durin,
y la oscuridad
ha cubierto la tumba
en Moria, en
Khazad-dûm.
Pero todavía
aparecen las estrellas ahogadas
en la oscuridad
y el silencio del Lago Espejo,
y hasta que
Durin despierte de nuevo
en el agua
profunda la corona descansa.[1]
EL NOMBRE
Khazad-dûm, significa “Mansión de los Enanos”
en khuzdul, la lengua de los Enanos; y se trata de una palabra compuesta por Khazad, radical triconsonante Kh-Z-D[2]:
“Enanos”[3].
Y Dûm: “Mansión”, “Estancia”. Los
Elfos de Beleriand la llamaron, primeramente, Hadhodrond un nombre que
significaba “Bóveda de los Enanos”, y estaba compuesta la palabra Hadhod que “(…) era la traslación de Khazâd a sonidos Sindarin…”[4];
esto era porque por que originalmente, el Sindarin carecía de algunos sonidos
para representar algunas letras (z y â largas, incluso kh) de la palabra
Khazâd, por lo que debieron adaptar el nombre;[5]
y la otra palabra que compone el nombre Sindarin es rond, que proviene del Ilkorin y significa, “bóveda” o “techo
abovedado”, como en Elrond (“Bóveda de Estrellas”) y que se usaba para definir
a “(…)una
gran sala o estancia techada de esa manera…”[6],
como Nargothrond; raíz ROD-[7].
Más tarde, en los “Años Oscuros” Los elfos le dieron a la morada de Durin; “(…)un nombre sin amor…” porque “(…)nunca
quisieron vivir en cuevas o túneles, sino que amaban la tierra verde y las
luces del cielo…”[8]
y la llamaron Moria que significa “Abismo Negro, que contiene la raíz “(…)MOR, «oscuro, negro», que se ve en Mordor, Morgoth, Morannon, Morgul, etcétera
(técnicamente MOR: *mori, «oscuridad» = q. more, s. môr; adj. *morna =
q. moma, s. morn, «oscuro»). La ia es del sind. iâ, «vacío, abismo» (YAG: *yaga > s. ia). .”[9]
En la Lengua Común se la llamaba “Mina del Enano” (Dwarrowdelf) traducción de la palabra arcaica Phurunargian.[10]
UN POCO DE HISTORIA
Cuenta la Leyenda que Durin, al
despertar en la morada del Monte Gundabad, decidió recorrer los caminos y fue
hacia el sur, solo. Al llegar a
Azanulbizar quedó azorado de tanta belleza, contempló las cuevas
naturales que se hallaban en el flanco oriental de las imponentes Montañas
Nubladas; y luego se dirigió al Lago Espejo en donde “(…)Se inclinó y miró en el Lago Espejo, y vio
aparecer una corona de estrellas, como gemas sobre un hilo de plata, por encima
de la sombra de su cabeza...”[11] y
supo que había encontrado el lugar de su morada y la de su pueblo. A fines de
la Tercera Edad, todavía se hallaba una columna de piedra que recordaba aquel
instante. Dice también la leyenda que Durin volvió al norte, consiguió una
compañera y volvió con su pueblo a morar en aquellas cuevas, a las que en pocos
años transformaron en grandes salas, profundos laberintos, interminables
pasadizos y caminos; todo a lo largo y a lo ancho de las Montañas Nubladas
entre y bajo las entrañas del Bundushathûr, del Zirak-Zigil y del Barazimbar.
“(…) Allí el martillo
golpeaba el yunque, el cincel esculpía y el buril escribía, se forjaba la hoja
de la espada, y se fijaban las empuñaduras; cavaba el cavador, el albañil
edificaba...”[12]
Considerada la más imponente de
las Moradas de los Enanos de todos los tiempos su vigencia y poderío se
extendió por más tres edades. Lamentablemente no esta datada la época en donde
empezó la construcción de Khazad-Dûm; pero podemos presumir que fue en algún
momento anterior a 1250 AV de las Edades de los Árboles, fecha en la que los
Enanos aparecieron en Beleriand; para ese entonces La Mansión de Durin ya
estaba habitada y los Barbatiesas y Nalgudos habitaban en Nogrod y Belegost.
Indudablemente los Eldar no se encontraron con los enanos en su viaje a Aman
cuando cruzaron Rhovanion, por lo que caben dos posibilidades: que en 1104 AV[13]
(fecha del comienzo del Gran Viaje) estos no habían nacido aún o, como sostiene
Michael Martínez todas las Casas de los Enanos vivían en Khazad-Dûm y cuando la
presión demográfica se hizo insostenible, seis Casas partieron en distintas
direcciones, luego del paso de los Elfos[14].
Como sea, cuando se construyó Menegroth
(1300-1350 AV) Moria era ya la morada más importante de los Enanos. “(…)
Del mayor
de todos los palacios de los de los Enanos, Khazad-Dûm, bajo las Hithaeglir, en
el lejano este, solo sabían los eldar el nombre y rumores procedentes de los enanos
occidentales.”[15]
Durante toda la Primera Edad del Sol, los Enanos de Moria construyeron un
centro comercial, cuyas ramificaciones se extendían hacia el norte, el oeste y
el este, la producción de hierro, armas, gemas, oro; era vendida tanto en Belegost
y Nogrod, como en los valles entre el Celduin y el Carnen, o los valles de
ambos lados del Bosque Verde. En un principio el tráfico fue entre enanos; con
Thumunzahar y Gabilgathor lo hacían a través de los pasos del norte, de las
Ered Mithrim , o a través del Paso Alto en las Montañas Nubladas; con el resto
de los reinos enanos, cruzando el Gran
Bosque por el Camino Grande de los Enanos y luego el Celduin por algún puente
construido por ellos[16]
y siguiendo caminos que unían Moria a las Colinas de Hierro, las Montañas
Grises y otros reinos enanos más orientales.
Al promediar la Primera Edad y con la llegada de los pueblos Edain a la
región; (de los que sólo una pequeña parte continuaron su viaje, y llegaron a
Beleriand a finales de la PE) los Barbiluengos de Khazad-Dûm, comenzaron a
establecer sólidas relaciones con estos; dándose un crecimiento económico “(…) que después sería característico de las zonas donde comerciaban Enanos y
Hombres (incluyendo los Hobbits): los Hombres, que eran ganaderos, pastores y
labradores, se convertían en los principales proveedores de comida, que los
Enanos adquirían a cambio de trabajar como constructores de casas y caminos,
como mineros y como artífices de obras de artesanías, desde herramientas a
armas y muchas otras cosas de gran coste y habilidad. Con gran provecho para
los Enanos…”[17]
.
Respecto de la relación con los elfos silvanos del Bosque Negro y de
Lothlórien, en esta Primera Edad, es poco lo que se sabe, pero es seguro que
las hubo aunque, en algunos momentos, no fueron del todo cordiales, como lo
demuestra el hecho de que en la Segunda Edad, los Elfos Silvanos de Oropher
dejaron sus moradas en las cercanías de Amon Lanc, para dirigirse hacia los
Valles de Emyn Duir.
Los Primeros siglos de la Segunda Edad del Sol, encontró a los Enanos,
“(…) controlando las Ered Mithrin, Erebor y las Colinas
de Hierro; y a todo el lado oriental de las Montañas Nubladas, hasta los
confines de Lórien…”[18]
Y vio incrementar el poder y la riqueza de Khazad-Dûm, con el descubrimiento
del Mithril, la llegada de los Enanos de Belegost y Nogrod (que huyeron de las
Ered Luin con la destrucción de Beleriand; llegando a Moria cerca del año 40
SE); y con la consolidación y ampliación de las relaciones con los Hombres del
Norte. En relación a estos últimos se concretó una alianza más perdurable, que
resultó sumamente beneficiosa para ambos; basada en la guerra contra los orcos
que retornaron luego de la caída de
Morgoth y la destrucción de Angband; los Enanos, con su habilidad y
conocimientos; aportaron armas, armaduras, pertrechos militares, etc. y los
Hombres, su número, su habilidad como jinetes y su valentía; llegando a
disponer “(…) de una gran fuerza, rápida
en el ataque y valiente y bien protegida en la defensa…”[19]
Esto garantizó, al menos hasta mediados de la Segunda Edad, seguridad y
prosperidad para Enanos y Hombres.
La relación con los Pueblos Silvanos de Lórinand y del sur del Bosque
Verde siguió siendo conflictiva; más aún con a llegada de los Sindar a la
región, que no perdonaron a los Khazâd por el enfrentamiento que concluyó con
el fin de Doriath. Pero la instalación de los Herreros Elfos en Eregion, en el
750 de la Segunda Edad, supuso importantes cambios en la relación de los Enanos
de Khazad-Dûm con los Elfos. Se entablaron fuertes vínculos, no solo
comerciales sino también de amistad y admiración mutua; los Enanos abrieron la
puerta hacia el oeste y un incesante tráfico relacionó a ambas comunidades. El
Mithril, admirado y apreciado por los Noldor de Eregion fue usado para la elaboración
de bellísimos objetos y productos por parte de Enanos y Elfos, de los que
Celebrimbor fue el más grande de los artífices. “(…)Tanto los Elfos como Los Enanos
obtuvieron gran provecho de esta asociación; de modo que Eregion se volvió
mucho más fuerte y Khazad-dûm mucho más hermosa que lo que hubieran llegado a
ser por si mismas.”[20]
Tal era la amistad entre ambos pueblos que, no solo grabaron juntos los
caracteres en la Puerta Oeste juntos, sino que cuando se forjaron los anillos,
Celebrimbor se los dio directamente a los Enanos, para enojo de Sauron; y Durin
envió una fuerza de enanos a combatir por la defensa de Eregion, luego del
ataque del lugarteniente de Morgoth al oeste, a mediados de la Segunda Edad
(1695 SE). Cuando Acebeda quedó desolada, Moria cerró su Puerta Oeste y los
contactos con el oeste no se reanudaron. Pero
siguió teniendo una poderosa influencia en las regiones del este de las
Montañas Nubladas. En la guerra de la Última Alianza de Hombres y Elfos Durin
envió un nutrido ejército de Enanos a combatir junto a las huestes élficas de
Gil-Galad.
La Tercera Edad, marcó el declive del reino Enano de Khazad-Dûm; y aunque
durante “(…)largo tiempo, Moria siguió siendo un lugar seguro…
sus
habitantes menguaron hasta que muchas de las vastas mansiones quedaron oscuras
y vacías…”[21]
En los primeros siglos de la
Tercera Edad Moria siguió siendo poderosa y mantuvo sus principales relaciones
comerciales y de producción con distintos pueblos de hombres elfos y enanos
Pero cuando Sauron ocupó Dol Guldur y el Bosque Negro cayo bajo su sombra,
muchas cosas cambiaron para la región; los orcos comenzaron a infectar las
Montañas Nubladas y a establecerse en cuevas y grutas a lo largo de todo el
cordón montañoso (c 1300 TE), amenazando a los enanos y cortando comunicaciones
de estos con muchos lugares; los Valles del Anduin se hicieron inseguros, los
caminos que cruzaban el Gran Bosque,
fueron abandonados o amenazados por monstruosas criaturas que respondían al
Nigromante; y las poblaciones de Hombres Libres del Norte fueron amenazadas por
pueblos provenientes del este, que sólo el poder de Gondor mantuvo a raya hasta
por lo menos1856.
Pero a pesar de su paulatino aislamiento los Enanos siguieron
produciendo, sobre todo Mithril. Tal era su obsesión por este metal que al
profundizar sus excavaciones hacia el norte, bajo el Caradhras, despertaron al
Balrog de Morgoth que se había Ocultado y dormido en las entrañas del Cuerno
Rojo luego de la caída de Thangorodrim. Un año duró el combate y dos reyes enanos murieron en esa desigual
lucha, Durin VI y Nain I; hasta que en 1981 TE el más grande y poderoso de los
Reinos Enanos fue abandonado por
completo y parte de los descendientes de Durin se refugiaron en las Ered
Mithrin.; mientras que Thráin I, hijo de Nain I fundó Erebor Los Orcos se
enseñorearon de Moria y solo Lothlórien resistió, gracias al anillo de
Galadriel, el poder del Señor Oscuro en la región.
En 2790 Thrór, Rey Bajo Montaña, expulsado de su morada por el dragón
Smaug; llegó a las puertas de Moria acompañado por Nár. “No dijo
adónde iba. Quizá la edad y el infortunio y el mucho meditar sobre el pasado
esplendor de Moria lo habían enloquecido un poco; o, quizá el Anillo estaba
volcándose hacia el mal ahora que su amo había despertado, y llevaba a la
locura y la destrucción...” Lo cierto es que al llegar “(…)las Puertas
estaban abiertas. Nár le rogó que tuviera cuidado, pero él no le hizo ningún
caso, y entró orgullosamente como un heredero que retorna…” luego de
unos días, en los que Nár no tuvo noticias de él; “(…)oyó un fuerte grito y el sonido de un
cuerno, y un cuerpo fue arrojado a la escalinata…” Se trataba del
cadáver de Thrór, al que le habían cercenado la cabeza con la cara vuelta hacia
abajo. Y Nár oyó una voz que le dijo “(…) Si los mendigos no aguardan a la puerta y se escurren
dentro intentando robar, eso es lo que les hacemos. Si alguno de los vuestros
mete aquí otra vez sus inmundas barbas, recibirá el mismo tratamiento. ¡Ve y
dilo! Pero si su familia desea saber quién es ahora el rey aquí, el nombre está
escrito en su cara… ¡Yo lo escribí! ¡Yo lo maté! ¡Yo soy el amo! Entonces
Nár dio vuelta la cabeza de Thrór y vio marcado en runas de los Enanos, de modo
que él podía leerlo, el nombre AZOG …” Cuando Nár llegó ante Thráin,
para contarle lo sucedido “(…) y… lloró y se mesó las barbas, él guardó silencio. Siete
días se quedó sentado sin hablar. Por último, se puso de pie y dijo: -¡No es
posible soportarlo! –…” Mandó entonces mensajes a todos los pueblos
Enanos, dispuesto a vengar a su padre. Y “(…) transcurrieron
tres años antes que las fuerzas de los Enanos estuvieran preparadas. El Pueblo
de Durin reunió a todas sus huestes y a ellas se unieron las grandes fuerzas
enviadas por las Casas de otros Padres; porque estaban coléricos a causa de
este agravio al heredero del Mayor de la raza. Cuando todo estuvo dispuesto,
atacaron y saquearon una por una todas las fortalezas de los Orcos que pudieron
encontrar, desde Gundabad hasta los Gladios. Ambos bandos fueron implacables, y
hubo muerte y hechos de crueldad de noche y de día. Pero los Enanos obtuvieron
la victoria por su fuerza y por sus armas sin par y por el fuego de su furia
mientras buscaban a Azog en cada escondrijo bajo la montaña…” Hasta que al fin llegaron a Azanulbizar y
allí, frente a las Puertas de Khazad-Dûm se libró la más grande y la más
dolorosa batalla de Orcos y Enanos; la victoria de estos últimos fue total;
pero importó grandes pérdidas. Luego de la Batalla de Azanulbizar los enanos no
quisieron entrar en Moria y Dáin “Pie de
Hierro”, matador de Azog, le dijo a Thráin II: “(…)Tú eres el padre de nuestro Pueblo, y
hemos sangrado por ti, y sangraríamos otra vez. Pero no entraremos en
Khazad-dûm. Tú no entrarás en Khazad-dûm. Sólo yo he mirado a través de la
sombra de las Puertas. Más allá de la sombra te espera todavía el Daño de
Durin. El mundo ha de cambiar y algún otro poder que no es el nuestro ha de
acudir antes que el Pueblo de Durin llegue a entrar en Moria otra vez…”[22]
Hubo otro intento por recuperar Moria
por parte de los Herederos de Durin. El Enano Balin, en el año 2989 TE,
abandonó Erebor junto a una hueste de Enanos entre los que se encontraban Óin y
Ori y se dirigió a Khazad-Dûm con la idea de refundar el reino de Durin. Esta
experiencia resultó trágica puesto que solo pudieron resistir a los orcos y a
otras criaturas malignas durante cinco años. Treinta años después cuando la
Comunidad del Anillo cruzó por Moria en la misión del Anillo, se supo lo
ocurrido con Balin cuando Gandalf encontró en la Cámara de los Registros, el
Libro de Mazarbul, un detallado aunque semidestruido registro de la actividad
de Balin y el final de la fallida experiencia. Balin murió cuando fue a mirar
el Lago Espejo, atacado por un Orco por la espalda.
Fue justamente en el Viaje
realizado por la Comunidad del Anillo a través de Moria (del 13 al 16 de enero
de 3019 TE), cuando se harían realidad las palabras dichas por Dáin “Pie de
Hierro” a su pariente Thráin II al final de la Batalla de Azanulbizar: Gandalf
se trabó en lucha con el Balrog de Moria y tras una serie de duelos en la Estancia de Mazarbul, en el Puente de
Khazad-Dûm y en la Escalera Interminable; derrotándolo y arrojando su cuerpo
contra la roca viva del Zirakzigil, en la que se llamó la “Batalla de las
Nubes”
Luego de estas crónicas no quedó registrado si
en la Cuarta Edad los Enanos volvieron a habitar, la Mansión de Durin, pero el
recuerdo de su grandeza habitó la mente y los corazones de los Hombres de la
Tierra Media; por muchos siglos.
“(…)-¿Montones
de joyas? -dijo Gandalf -. No. Los orcos han saqueado Moria a menudo. No queda
nada en las salas superiores. Y desde que los enanos se fueron, nadie se ha
atrevido a explorar los pozos o a buscar tesoros en los sitios más profundos;
los ha inundado el agua, o una sombra de miedo.
La
riqueza de Moria no era el oro y las joyas, juguetes de los enanos; tampoco el
hierro, sirviente de los enanos. Tales cosas se encuentran aquí, es cierto,
especialmente hierro; pero no cavaban para eso; todo lo que deseaban podían obtenerlo
traficando. Pues este era el único sitio
del mundo donde había plata de Moria, o plata auténtica como algunos la
llamaban: mithril es el nombre élfico.
Los enanos le dan otro nombre, pero lo guardan en secreto…”[23]
RETRATO DE ALGUNOS LUGARES
Las Puertas de Durin eran la entrada occidental
al reino de Khazad-Dûm. Fueron construidas en la Segunda Edad, probablemente
antes del año 1000, cuando la amistad entre los Enanos y los Elfos de Eregion
era mayor de lo que nunca llegó a ser después.
Fueron construidas en colaboración por Elfos y
Enanos. Narvi, posiblemente el mayor artesano de los Enanos en aquel tiempo,
diseñó y construyó las puertas mismas; Celebrimbor, Señor de Eregion, las
decoró con ithildin: hizo los Emblemas
de Durin, un martillo y un yunque coronados por siete estrellas; el árbol de
los Altos Elfos; y la Estrella de la Casa de Fëanor
Las Puertas estaban construidas de forma que
pudieran abrirse desde dentro, simplemente empujándolas. Se necesitaba la
fuerza de al menos dos enanos para hacer esto. Además, los Enanos siempre
mantenían una guardia tras las puertas, de modo que una persona sola,
previsiblemente alguien que tratara de escapar, no podría abrir sin ayuda de la
guardia.
Desde el exterior, ninguna fuerza enana, élfica
o humana podía mover las puertas, excepto la contraseña inscrita en ellas;
entonces se abrían solas, hacia los lados, hasta tocar la pared de roca.
Las Puertas permanecieron abiertas durante
muchos años mientras los Enanos de Khazad-Dûm y la gente de Celebrimbor
mantenían el comercio para su mutuo beneficio. Pero se cerraron al oeste luego
de que Eregion fuera arrasada por la Guerra entre Sauron y los elfos, en 1697
SE. Aunque si bien las Puertas no se mencionan de nuevo en la historia hasta la
Guerra del Anillo, sin duda el Pueblo de Durin habría abierto y cerrado las
puertas numerosas veces antes de la llegada del Balrog en el año 1980 de la
Tercera Edad.
“(...)Arriba, donde Gandalf ya apenas podía
alcanzar, había un arco de letras entrelazadas en caracteres élficos. Abajo,
aunque los trazos estaban en muchos sitios borrados o rotos, podían verse los
contornos de un yunque y un martillo y sobre ellos una corona con siete
estrellas, emblemas de Durin. Más abajo había dos árboles y cada uno tenía una
luna creciente, el árbol de los Altos Elfos!. Más clara que todo el resto una
estrella de muchos rayos brillaba en medio de la puerta, la estrella de la Casa
de Fëanor. Los Signos y Dibujos, Están labrados en ithildin que sólo refleja la
luz de las estrellas y la luna y que duerme hasta el momento en que alguien lo
toca pronunciando ciertas palabras.
La
escritura está grabada en una lengua élfica del Oeste de la Tierra Media en los
Días Antiguos. Dicen sólo Las Puertas de Durin, Señor de Moria. Habla, amigo y
entra. Y más abajo en caracteres pequeños y débiles está escrito: Yo, Narvi,
construí estas puertas. Celebrimbor de Acebeda grabó estos signos.” [24]
“El primer problema serio” con que se encontró
La Comunidad del Anillo en su viaje por
las entrañas de Khazad-Dûm. Se trataba de una encrucijada de caminos internos
de lamina, que se ubicaban a partir de un amplio arco; de allí salían tres
caminos, que iban en la misma dirección; pero uno se abría a la izquierda, otro
al centro del arco y otro a la derecha; el primero bajaba el segundo corría
“(…)en línea recta, liso y
llano, pero muy angosto …” y el último subía. Para resolver cual tomarían, se detuvieron a
pasar la noche en la Sala de Guardia que se hallaba cercana al camino de la
izquierda. Finalmente tomaron el camino de la derecha, porque a Gandalf, el
guía, no le gustaba el camino del centro, y desde el de la izquierda, salía un
aire viciado, que no conformó al Mago; “(…) es
hora que volvamos a subir…” dijo. El camino que tomaron resultó ser el correcto; “(…)llevaba regularmente hacia arriba, torciendo a un
lado y al otro, describiendo grandes curvas ascendentes, y a medida que subía
se hacía más elevado y más ancho. No había a los lados aberturas de otras
galerías o túneles y el suelo era llano y firme, sin pozos o grietas. Habían
tomado evidentemente lo que en otro tiempo fuera una ruta importante…” [25]
En el cruce por Moria
la Compañía del Anillo se encontró ante una encrucijada de tres pasajes que salían
hacia el este pero que tomaban diferentes alturas y direcciones partiendo de un
gran arco, a la izquierda de ese arco encontraron una puerta de piedra que daba
a una gran sala en la que había un agujero grande y redondo que debería haber
estado cubierto con una loza pero que en ese momento estaba abierto y con
cadenas oxidadas colgando sobre las profundidades. Se trataba de la Sala de
Guardia que custodiaba los tres pasadizos. Allí los Miembros de la Compañía se
detuvieron a descansar y Gandalf aprovecho para reflexionar sobre los próximos
pasos y Pippin arrojo una piedra por el pozo alertando a los habitantes de
Moria sobre su presencia lo que enfadó al Mago.
“(…)Pippin se sentía curiosamente
atraído por el pozo. Mientras los otros desenrollaban mantas y preparaban camas
contra las paredes del recinto, se arrastró hasta el borde y se asomó. Un aire helado pareció pegarle en la cara,
como subiendo de profundidades invisibles. Movido por un súbito impulso
repentino, tanteó alrededor buscando una piedra suelta y la dejó caer. Sintió
que el corazón le latía muchas veces antes que hubiera algún sonido. Luego, muy
abajo, como si la piedra hubiera caído en las aguas profundas de algún lugar
cavernoso, se oyó un pluf, muy distante, pero amplificado y repetido en el
hueco del pozo… Nada más se oyó durante algunos minutos, pero
luego unos débiles golpes vinieron de las profundidades: tom-tap, tap-tom. Hubo un silencio y cuando los ecos se
apagaron, los golpes se repitieron: tap-tom, tom-tap, tap-tap, tom. Sonaban de un modo inquietante, pues parecían
señales de alguna especie, pero al cabo de un rato se apagaron y no se oyeron
más.”[26]
Sala Vigésimoprimera del Ala Norte.
A unas
Ubicada en el corredor norte de
la sala Vigésimoprimera, del ala norte de Moria. Conocida también como la “Sala
de los Registros”; puesto que Mazarbul, traducido del Khûzdul, significaría
“¿de? los registros”, compuesto por mazarb
y ¿-ul? [30];
radicales probables *Z-R-B.
Es el lugar en donde los enanos
llevaban un detallado inventario y todos los registros de los objetos de uso
común, del metal hallado en las excavaciones, y crónicas de la vida en la mina.
Se trataba de un espacio muy amplio y cuadrado al que se ingresaba desde el
norte trasponiendo un portal “(…) alto y plano arriba…”, ubicado sobre la
derecha del corredor; del que se sujetaba una puerta de piedra que “(…)colgaba todavía de los goznes, a medio cerrar...”
En el centro de la Cámara, la Compañía del Anillo descubrió “(…)una piedra oblonga, de dos pies de alto, sobre la
que habían puesto una losa de piedra blanca …”, y sobre la losa se
podía leer en Élfico y Khûzdul “BALIN HIJO DE FUNDIN SEÑOR DE MORIA”[31] En las paredes de piedra de la sala, los
Enanos habían, excavado muchos nichos que contenían cofres de madera con
cerrojos; en donde se guardaba la información y algunos objetos; en un de esos
cofres, destrozados por los orcos, La Compañía encontró el “Libro de Mazarbul”.
Estaba iluminada con luz natural por medio de una abertura alta y grande que miraba hacia el este. Bajo la
abertura había una puerta más pequeña, con dos grandes anillos de hierro en
cada lado y que conducía a un pasadizo que llevaba, tras una milla y muchos
tramos de escalera, a la Sala Segunda.
Cuando la Expedición de los
Enanos llegó a Moria se asentaron en la Sala Vigésimoprimera y Balin hizo de la
Cámara de Mazarbul sus aposentos. Cinco años después; allí se ocultaron los pocos enanos sobrevivientes
de los constantes ataques de los orcos; siendo su último lugar de resistencia.
Además allí, se escribió el libro en donde se cuenta entre muchas cosas el
final de la expedición; y que fue hallado por la Compañía del Anillo en
su paso, funesto por Khazad Dûm.
La Compañía del Anillo luchó bravamente contra
los orcos y el troll, cuando fueron atacados en el interior de la Cámara. Y
Gandalf tuvo la primera escaramuza con el Balrog, aunque sin saber que se
trataba de este: “(…)de pronto me
encontré enfrentado a algo que yo no conocía. No supe qué hacer, excepto
recurrir a algún conjuro que mantuviera cerrada la puerta … “En
seguida algo, entró en la cámara; pude sentirlo a través de la puerta y los
mismos orcos se asustaron y callaron. El recién llegado tocó el anillo de
hierro y en ese momento advirtió mi presencia y mi conjuro… “Qué
era eso, no puedo imaginarlo, pero nunca me había encontrado con nada
semejante. El contraconjuro fue terrible. Casi me hace pedazos. Durante un instante perdí el dominio de la
puerta, ¡que comenzó a abrirse! Tuve que pronunciar un mandato. El esfuerzo
resultó ser excesivo. La puerta estalló. Algo oscuro como una nube estaba
ocultando toda la luz, y fui arrojado hacia atrás escaleras abajo. La pared
entera cedió y también el techo de la cámara, me parece.”[32]
Como su nombre lo indica este
enorme espacio tallado en la roca de la montaña es el segundo lugar que hay que
atravesar desde la entrada principal de la Mina, en el primer nivel. Se trataba
de una sala amplísima rectangular mucho más larga y ancha que la Sala
Vigésimoprimera y todo “(…)a lo largo del centro se alzaba una doble fila de
pilares majestuosos. Habían sido tallados como grandes troncos de árboles y una
intrincada tracería de piedra imitaba las ramas que parecían sostener el cielo
raso. Los tallos eran lisos y negros…”[33] Muchos túneles, corredores
y pasadizos llegaban a esta Sala, de todas direcciones; pero el principal
llegaba desde el oeste en el extremo más largo de esta. La Comunidad del Anillo
llegó por un pasadizo ubicado en el norte de la sala y cercano al puente
Khazad-Dûm. En el extremo este, se alzaba el puente y un abismo de profundidades desconocidas, que
sólo podía ser transpuesto a través del estrecho puente. Del otro lado del
abismo se encontraba el portal de la Sala y de allí partían grandes escaleras,
arriba de las cuales se encontraba una ancha senda que llegaba a la Sala
Primera.
El Puente de Khazad
Dûm
Ubicado sobre un abismo profundo
en el extremo este de la Sala Segunda en el primer nivel de la Mina. Se trataba
de “(…)un
estrecho puente de piedra, sin barandilla ni parapeto, que describía una curva
de cincuenta pies sobre el abismo. Era una antigua defensa de los enanos contra
cualquier enemigo que pusiera el pie en la primera sala y los pasadizos
exteriores. No se podía cruzar sino en
fila de a uno...” [34]
Allí se
produjo el segundo enfrentamiento de Gandalf con el Balrog de Moria; en ese
hecho el Mago se queda a la retaguardia permitiendo que el resto de la compañía
cruce el puente, para luego y con un golpe de su vara, romper el puente en el
lugar en donde el Balrog estaba parado, cayendo al abismo y arrastrando, en su
caída al guía de la Comunidad.”
Una larguísima escalera caracol la
que, desde “(...) el escondrijo más bajo a la cima más alta sube en
una continua espiral de miles de escalones...”; uniendo las partes más profundas de la Mina de
Khazad-Dûm, con la Torre de Durin. Por allí Gandalf, luego de su
interminable caída por el abismo existente entre la Cámara Segunda y la Primera
y de recorrer “(…) unos túneles
oscuros…” que no “(…)fueron
construidos por la gente de Durin..;”[35]
siguió al Balrog de Moria para escapar de las profundidades de la montaña.
Ubicada en la cima del Celebdil,
se trataba de “(...) una ventana
solitaria..., labrada por
los Enanos en la roca, que “(…) se abre a la nieve y ante ella se extiende un
espacio estrecho, un área vertiginosa sobre las nieblas del mundo. El sol
brilla fieramente en ese sitio, pero abajo todo está amortajado en nubes...” Llamada así porque el
fundador de Khazad Dûm la hizo construir para observar sus dominios sobre las
Montañas Nubladas. Se llegaba a ella por la Escalera Interminable.
Cuando Gandalf, en persecución del Balrog, salió por ese lugar al Zirakzigil,
en donde libró la Batalla contra el Servidor de Morgoth, la torre fue destruida
y “(…)la ventana había
desaparecido: las piedras rotas y quemadas obstruían la arruinada escalera …”[36]
La entrada principal de la
imponente Khazad-Dûm se abría al este de las Montañas Nubladas, hacia el Valle del Arroyo Sombrío. Un gran salón, (La
Sala Primera) de enormes columnas talladas por los Enanos de Moria, y “(…)con ventanas
altas que miraban al este y donde entraba directamente la luz del día…”[37] precedía
a las grandes puertas. Estas estaban sujetas, sobre montantes, a un gran arco
en la boca de la mina. Antes de que las puertas fueran destruidas en las
guerras contra los Orcos y como “(…)se abrían al ancho mundo…, poseían “(…)inscripciones
rúnicas en varias lenguas: hechizos de prohibición y exclusión en khuzdul, y
órdenes de que se fuera todo aquel que no tuviere permiso del señor de Moria
escrito en quenya, sindarin, la lengua común, las leguas de rohan y de Valle y
las tierras brunas.”[38] En
el umbral había una larga escalinata de “(...)amplios y gastados escalones” tallados en la piedra;
que conducían a Azanulbizar. Y al pie de la escalera nacía un camino que “(...)era abrupto y
quebrado y se convertía casi en seguida en un sendero y corría serpenteando
entre los brezos y retamas que crecían en las grietas de las piedras. Pero todavía podía verse que en otro tiempo
un camino pavimentado y sinuoso había subido desde las tierras bajas del Reino
de los Enanos. En algunos sitios había construcciones de piedra arruinadas
junto al camino y montículos verdes coronados por esbeltos abedules, o abetos
que suspiraban en el viento [39]
Muchas historias, a lo largo de
las edades, se vivieron frente a esas magníficas puertas. Por allí entró Thrór,
quien en medio de su locura se le ocurrió desafiar al Señor Orco de Moria,
pretendiendo morir en las mansiones de sus ancestros. Y allí fue vengado por un
joven Dáin “Pie de Hierro”, quien cortó de un hachazo, la cabeza de Azog: “(…)Escaleras
arriba detrás de él saltó un Enano con un hacha roja. Era Dáin Pie de Hierro,
hijo de Náin. Justo ante las puertas atrapó a Azog, y allí le dio muerte, y le
rebanó la cabeza.”[40] Y
por allí huyó un desolada Compañía del Anillo, que había perdido a su líder, a
su Guía: “(…)Así, al fin y contra toda esperanza, estuvieron otra vez bajo el cielo
y sintieron el viento en las caras.
No se detuvieron hasta
encontrarse fuera del alcance de las flechas que venían de los muros. El Valle
del Arroyo Sombrío se extendía alrededor.
La sombra de las Montañas Nubladas caía en el valle, pero hacia el este
había una luz dorada sobre la tierra. No
había pasado una hora desde el mediodía.
El sol brillaba; la luz era alta y blanca.
Miraron atrás. Las puertas oscuras
bostezaban a la sombra de la montaña. Los lentos redobles subterráneos
resonaban lejanos y débiles. Bum. Un tenue humo negro salía arrastrándose. No se veía nada más; el valle estaba
vacío. Bum. La pena los dominó a todos al fin y lloraron:
algunos de pie y en silencio, otros caídos en tierra. Bum, bum. El redoble se
apagó …”[41]
BIBLIOGRAFÍA Y ARTÍCULOS
David Day. “Enciclopedia
Ilustrada”. Ed. Timun Mas.
Humphrey Carpenter. Cartas de
J.R.R Tolkien. Ed Minotauro
J.R.R. Tolkien. “Cuentos
Inconclusos de Númenor y la Tierra Media”. Editado por Christopher Tolkien. Ed.
Minotauro.
J.R.R. Tolkien. “El Hobbit”. Ed. Minotauro
J.R.R. Tolkien. “El Señor de los Anillos”.
Ed. Minotauro
J.R.R. Tolkien. “El Señor de los Anillos”.
“Apéndices”. Ed Minotauro
J.R.R. Tolkien. “El Silmarillion”. Ed.
Minotauro.
J.R.R. Tolkien. «Las Etimologías». Publicado en «El Camino Perdido y
otros escritos». Ed. Minotauro.
J.R.R. Tolkien. “La Guerra de las Joyas”. Editado por Christopher
Tolkien. Ed. Minotauro.
J.R.R Tolkien. Los Pueblos de
la Tierra Media. Publicado en “Historia de la Tierra Media”. Editado por Christopher Tolkien. Ed.
Minotauro.
J.R.R. Tolkien. «Guide to the Names in The Lord
of the Rings». Publicado en «A Tolkien Compass» (editado por Jared
Lobdell). Open Court.
Publicada en Internet por El Departamento de Traducción Irreverente, de la
Universidad Autónoma de Númenor, http://frodo.users.ch/dti/traduc.html.
Traducido por Diego Seguí-Hláford.
Karen Wynn Fonstad. “Atlas de
la Tierra Media” Ed. Timun Mas.
Edward Kloczko.
“Ilkorin” “¿Una Lengua Perdida?”. Traducido por Helios del Rosario Martínez. Publicado
por el Instituto Lingüístico de Lambenor en colaboración con Ardalambión http://lambenor.free.fr/ardalambion/index.html
Helge. K. Fauskanger. “Khuzdûl, La Lengua Secreta de los Enanos”
traducido por Luis Tarrío. En la Web del Instituto Lingüístico Lambenor http://lambenor.free.fr/ardalambion/index.html.
[1] Canción entonada por Gimli en Moria. ESDLA “La Comunidad del Anillo” libro II cap. 4
[2] La estructura básica de las palabras del Khuzdûl, se compone por consonantes, las que se declinan agregándole vocales. A esas consonantes se las denomina “consonantes raíz” o “radicales”. Para más datos véase “Khuzdûl, La Lengua Secreta de los Enanos”. De Helge Fauskanger, traducido por Luis Tarrío. En la Web del Instituto Lingüístico Lambenor http://lambenor.free.fr/ardalambion/index.html.
[3] Según Helge Fauskanger, en el Artículo citado anteriormente; “El significado más básico de Kh-Z-D puede tener algo que ver con el número "siete", comparar la palabra adûnaic hazid((*)SD:428). Los Enanos descienden de Siete Padres y se dividieron en Siete Reinos - y como sabemos, los enanos (no los de Tolkien, si no los de la "mitología real") están todavía asociados con el número siete en la mitología humana tardía e infantil.”
[4] El Silmarillion “Índice de Nombres”
[5] Para
un completa explicación véase La Guerra de las Joyas, “Los Quendi y los Eldar”
págs. 451 y 479. Volumen 8 de la Historia de
[6] ES “Índice de Nombres”
[7] “Etimologías” (en adelante “Etim.”) de J.R.R Tolkien, publicadas en “el Camino Perdido”. Volumen 5 de la Historia de la Tierra Media
[8] ESDLA Apéndice F
[9] Carpenter Humphrey Cartas de JRR Tolkien. Carta Nº 297
[10] “(…) porque en la época de Bilbo Phûru (relacionada con Phur-, Cavar) era un término obsoleto en la lengua cotidiana, y nargian, contenía una forma derivada de narac: Enano que había dejado de usarse mucho tiempo atrás…” En Pueblos de la Tierra Media. “El Apéndice sobre las Lenguas”
[11] De la Canción entonada por Gimli en Moria. ESDLA “La Comunidad del Anillo” libro II cap. 4
[12]De la Canción entonada por Gimli en Moria. Op. Cit.
[13] Debemos recordar que la diferencia entre años valianos y solares es de casi 1-10, por lo que 121 años valianos es mucho tiempo para las razas mortales
[14] Parma Endorion Cap 11
[15] La Guerra de las Joyas. “Los Quendi y los Eldar”
[16] Michael Martínez. Parma Endorion Cap. 11
[17] Los
Pueblos de la Tierra Media, “De los Enanos y los Hombres”. Volumen 9 de la
Historia de
[18] “De los Enanos y los Hombres” nota a pie de página Nº 30
[19] “De los Enanos y los Hombres”
[20] Los Cuentos Inconclusos “de Galadriel y Celeborn”
[21] ESDLA Apéndice B
[22] ESDLA Apéndice A “El Pueblo de Durin”, todas las citas de este párrafo.
[23] ESDLA “la Comunidad del Anillo” Libro II cap. 4
[24] Ibidem
[25] Ibidem. Todas las citas de “La Encrucijada”
[26] “la Comunidad del Anillo” Libro II cap. 4
[27] Ibidem. Libro II cap. 5
[28] Ibidem. Libro II cap. 4
[29] Ibidem.” Libro II cap. 5
[30] Según Helge Fauskanger, en su artículo sobre el Khûzdul, citado más arriba; hay dudas sobre si -ul es el mismo sufijo adjetival que se encuentra en Khûzdul o en el patronímico Fundinul; puesto que de ser así “(…) sería totalmente superfluo en la traducción.”
[31] “la Comunidad del Anillo” Libro II cap. 4
[32] “La Comunidad del Anillo” Libro II Cap. 5
[33] Ibidem.
[34] Ibidem
[35] ESDLA. “Las Dos Torres” Libro III Cap. 5. Todas las citas de este párrafo.
[36] Ibidem. Todas las citas de este párrafo.
[37] “La Comunidad del Anillo” libro II Cap 5
[38] Los Pueblos de la TM “de los enanos y los Hombres” nota a pie de página Nº 8
[39] Op Cit Libro II Cap 6
[40] ESDLA Apéndice A
[41] Ibidem. Libro II Cap 5