KHAZAD-DÛM O MORIA

 

 

Por Luis Unsain Alcarohtar Cuthalion

 

 

INTRODUCCIÓN:

 

Ocurre que la información sobre Khazad-Dûm, sobre los Enanos y sobre la historia de sus glorias y avatares esta dispersa tanto en la bibliografía de Tolkien como en múltiples artículos y libros que especialistas han escrito sobre la misma. Por eso, en este artículo intentaremos aportar algunos datos, una descripción lo más detallada posible y una crónica;  sobre el más antiguo y famoso de los reinos de los enanos.

Este trabajo se hace en el marco de una propuesta realizada por Francisco Jaqueti Fuster, “Valandil”; en la lista de correos Quentalë y en la Comisión de Geografía e Historia de la Sociedad Tolkien Española. Y es un desglose de un artículo más amplio sobre la región de Rhovanion, del autor, que todavía no ha salido a la luz.

 

“(…)El enano se puso de pie en la oscuridad y empezó a cantar con una voz profunda, y los ecos se perdieron en la bóveda…

 

El mundo era joven y las montañas verdes,

y aún no se veían manchas en la luna

y los ríos y piedras no tenían nombre,

cuando Durin despertó y echó a caminar.

 

Nombró las colinas y los valles sin nombre;

bebió de fuentes ignoradas;

se inclinó y se miró en el Lago Espejo

y sobre la sombra de la cabeza de Durin

apareció una corona de estrellas

como joyas engarzadas en un hilo de plata.

 

El mundo era hermoso en los días de Durin,

en los Días Antiguos antes de la caída

de reyes poderosos en Nargothrond y Gondolin

que desaparecieron más allá de los mares.

El mundo era hermoso y las montañas altas.

 

Fue rey en un trono tallado

y en salas de piedra de muchos pilares

y runas poderosas en la puerta,

de bóvedas de oro y de suelo de plata.

La luz del sol, la luna y las estrellas

en centelleantes lámparas de vidrio

que las nubes y la noche jamás se oscurecían

para siempre brillaban.

 

Allí el martillo golpeaba el yunque,

el cincel esculpía y el buril escribía,

se forjaba la hoja de la espada,

y se fijaban las empuñaduras;

cavaba el cavador, el albañil edificaba.

 

Allí se acumulaban el berilo, la perla

y el pálido ópalo y el metal en escamas,

y la espada y la lanza brillantes,

el escudo, la malla y el hacha.

 

Incansable era entonces la gente de Durin;

bajo las montañas despertaba la música;

los arpistas tocaban, cantaban los cantantes,

y en la puerta las trompetas sonaban.

 

El mundo es gris ahora y vieja la montaña;

el fuego de la forja es sólo unas cenizas;

el arpa ya no suena, el martillo no cae;

la sombra habita en las salas de Durin,

y la oscuridad ha cubierto la tumba

en Moria, en Khazad-dûm.

 

Pero todavía aparecen las estrellas ahogadas

en la oscuridad y el silencio del Lago Espejo,

y hasta que Durin despierte de nuevo

en el agua profunda la corona descansa.[1]

 

EL NOMBRE

 

Khazad-dûm, significa “Mansión de los Enanos” en khuzdul, la lengua de los Enanos; y se trata de una palabra compuesta por Khazad, radical triconsonante Kh-Z-D[2]: “Enanos”[3]. Y Dûm: “Mansión”, “Estancia”. Los Elfos de Beleriand la llamaron, primeramente, Hadhodrond un nombre que significaba “Bóveda de los Enanos”, y estaba compuesta la palabra Hadhod que “(…) era la traslación de Khazâd a sonidos Sindarin…[4]; esto era porque por que originalmente, el Sindarin carecía de algunos sonidos para representar algunas letras (z y â largas, incluso kh) de la palabra Khazâd, por lo que debieron adaptar el nombre;[5] y la otra palabra que compone el nombre Sindarin es rond, que proviene del Ilkorin y significa, “bóveda” o “techo abovedado”, como en Elrond (“Bóveda de Estrellas”) y que se usaba para definir a “(…)una gran sala o estancia techada de esa manera…”[6], como Nargothrond; raíz ROD-[7]. Más tarde, en los “Años Oscuros” Los elfos le dieron a la morada de Durin; “(…)un nombre sin amor…” porque “(…)nunca quisieron vivir en cuevas o túneles, sino que amaban la tierra verde y las luces del cielo…”[8] y la llamaron Moria que significa “Abismo Negro, que contiene la raíz “(…)MOR, «oscuro, negro», que se ve en Mordor, Morgoth, Morannon, Morgul, etcétera (técnicamente MOR: *mori, «oscuridad» = q. more, s. môr; adj. *morna = q. moma, s. morn, «oscuro»). La ia es del sind. iâ, «vacío, abismo» (YAG: *yaga > s. ia). .”[9] En la Lengua Común se la llamaba “Mina del Enano” (Dwarrowdelf) traducción de la palabra arcaica Phurunargian.[10]

 

UN POCO DE HISTORIA

 

Cuenta la Leyenda que Durin, al despertar en la morada del Monte Gundabad, decidió recorrer los caminos y fue hacia el sur, solo. Al llegar a  Azanulbizar quedó azorado de tanta belleza, contempló las cuevas naturales que se hallaban en el flanco oriental de las imponentes Montañas Nubladas; y luego se dirigió al Lago Espejo en donde “(…)Se inclinó y miró en el Lago Espejo, y vio aparecer una corona de estrellas, como gemas sobre un hilo de plata, por encima de la sombra de su cabeza...”[11] y supo que había encontrado el lugar de su morada y la de su pueblo. A fines de la Tercera Edad, todavía se hallaba una columna de piedra que recordaba aquel instante. Dice también la leyenda que Durin volvió al norte, consiguió una compañera y volvió con su pueblo a morar en aquellas cuevas, a las que en pocos años transformaron en grandes salas, profundos laberintos, interminables pasadizos y caminos; todo a lo largo y a lo ancho de las Montañas Nubladas entre y bajo las entrañas del Bundushathûr, del Zirak-Zigil y del Barazimbar. “(…) Allí el martillo golpeaba el yunque, el cincel esculpía y el buril escribía, se forjaba la hoja de la espada, y se fijaban las empuñaduras; cavaba el cavador, el albañil edificaba...”[12]

Considerada la más imponente de las Moradas de los Enanos de todos los tiempos su vigencia y poderío se extendió por más tres edades. Lamentablemente no esta datada la época en donde empezó la construcción de Khazad-Dûm; pero podemos presumir que fue en algún momento anterior a 1250 AV de las Edades de los Árboles, fecha en la que los Enanos aparecieron en Beleriand; para ese entonces La Mansión de Durin ya estaba habitada y los Barbatiesas y Nalgudos habitaban en Nogrod y Belegost. Indudablemente los Eldar no se encontraron con los enanos en su viaje a Aman cuando cruzaron Rhovanion, por lo que caben dos posibilidades: que en 1104 AV[13] (fecha del comienzo del Gran Viaje) estos no habían nacido aún o, como sostiene Michael Martínez todas las Casas de los Enanos vivían en Khazad-Dûm y cuando la presión demográfica se hizo insostenible, seis Casas partieron en distintas direcciones, luego del paso de los Elfos[14]. Como sea, cuando se construyó Menegroth  (1300-1350 AV) Moria era ya la morada más importante de los Enanos. “(…) Del mayor de todos los palacios de los de los Enanos, Khazad-Dûm, bajo las Hithaeglir, en el lejano este, solo sabían los eldar el nombre y rumores procedentes de los enanos occidentales.”[15] 

Durante toda la Primera Edad del Sol, los Enanos de Moria construyeron un centro comercial, cuyas ramificaciones se extendían hacia el norte, el oeste y el este, la producción de hierro, armas, gemas, oro; era vendida tanto en Belegost y Nogrod, como en los valles entre el Celduin y el Carnen, o los valles de ambos lados del Bosque Verde. En un principio el tráfico fue entre enanos; con Thumunzahar y Gabilgathor lo hacían a través de los pasos del norte, de las Ered Mithrim , o a través del Paso Alto en las Montañas Nubladas; con el resto de los reinos enanos,  cruzando el Gran Bosque por el Camino Grande de los Enanos y luego el Celduin por algún puente construido por ellos[16] y siguiendo caminos que unían Moria a las Colinas de Hierro, las Montañas Grises y otros reinos enanos más orientales.

Al promediar la Primera Edad y con la llegada de los pueblos Edain a la región; (de los que sólo una pequeña parte continuaron su viaje, y llegaron a Beleriand a finales de la PE) los Barbiluengos de Khazad-Dûm, comenzaron a establecer sólidas relaciones con estos; dándose un crecimiento económico “(…) que después sería característico de las zonas donde comerciaban Enanos y Hombres (incluyendo los Hobbits): los Hombres, que eran ganaderos, pastores y labradores, se convertían en los principales proveedores de comida, que los Enanos adquirían a cambio de trabajar como constructores de casas y caminos, como mineros y como artífices de obras de artesanías, desde herramientas a armas y muchas otras cosas de gran coste y habilidad. Con gran provecho para los Enanos…”[17] .

Respecto de la relación con los elfos silvanos del Bosque Negro y de Lothlórien, en esta Primera Edad, es poco lo que se sabe, pero es seguro que las hubo aunque, en algunos momentos, no fueron del todo cordiales, como lo demuestra el hecho de que en la Segunda Edad, los Elfos Silvanos de Oropher dejaron sus moradas en las cercanías de Amon Lanc, para dirigirse hacia los Valles de Emyn Duir.

Los Primeros siglos de la Segunda Edad del Sol, encontró a los Enanos, “(…) controlando las Ered Mithrin, Erebor y las Colinas de Hierro; y a todo el lado oriental de las Montañas Nubladas, hasta los confines de Lórien…[18] Y vio incrementar el poder y la riqueza de Khazad-Dûm, con el descubrimiento del Mithril, la llegada de los Enanos de Belegost y Nogrod (que huyeron de las Ered Luin con la destrucción de Beleriand; llegando a Moria cerca del año 40 SE); y con la consolidación y ampliación de las relaciones con los Hombres del Norte. En relación a estos últimos se concretó una alianza más perdurable, que resultó sumamente beneficiosa para ambos; basada en la guerra contra los orcos que retornaron  luego de la caída de Morgoth y la destrucción de Angband; los Enanos, con su habilidad y conocimientos; aportaron armas, armaduras, pertrechos militares, etc. y los Hombres, su número, su habilidad como jinetes y su valentía; llegando a disponer “(…) de una gran fuerza, rápida en el ataque y valiente y bien protegida en la defensa…”[19] Esto garantizó, al menos hasta mediados de la Segunda Edad, seguridad y prosperidad para Enanos y Hombres.

La relación con los Pueblos Silvanos de Lórinand y del sur del Bosque Verde siguió siendo conflictiva; más aún con a llegada de los Sindar a la región, que no perdonaron a los Khazâd por el enfrentamiento que concluyó con el fin de Doriath. Pero la instalación de los Herreros Elfos en Eregion, en el 750 de la Segunda Edad, supuso importantes cambios en la relación de los Enanos de Khazad-Dûm con los Elfos. Se entablaron fuertes vínculos, no solo comerciales sino también de amistad y admiración mutua; los Enanos abrieron la puerta hacia el oeste y un incesante tráfico relacionó a ambas comunidades. El Mithril, admirado y apreciado por los Noldor de Eregion fue usado para la elaboración de bellísimos objetos y productos por parte de Enanos y Elfos, de los que Celebrimbor fue el más grande de los artífices. “(…)Tanto los Elfos como Los Enanos obtuvieron gran provecho de esta asociación; de modo que Eregion se volvió mucho más fuerte y Khazad-dûm mucho más hermosa que lo que hubieran llegado a ser por si mismas.”[20] Tal era la amistad entre ambos pueblos que, no solo grabaron juntos los caracteres en la Puerta Oeste juntos, sino que cuando se forjaron los anillos, Celebrimbor se los dio directamente a los Enanos, para enojo de Sauron; y Durin envió una fuerza de enanos a combatir por la defensa de Eregion, luego del ataque del lugarteniente de Morgoth al oeste, a mediados de la Segunda Edad (1695 SE). Cuando Acebeda quedó desolada, Moria cerró su Puerta Oeste y los contactos con el oeste no se reanudaron. Pero  siguió teniendo una poderosa influencia en las regiones del este de las Montañas Nubladas. En la guerra de la Última Alianza de Hombres y Elfos Durin envió un nutrido ejército de Enanos a combatir junto a las huestes élficas de Gil-Galad.

La Tercera Edad, marcó el declive del reino Enano de Khazad-Dûm; y aunque durante “(…)largo tiempo, Moria siguió siendo un lugar segurosus habitantes menguaron hasta que muchas de las vastas mansiones quedaron oscuras y vacías…”[21]

En los primeros siglos  de la Tercera Edad Moria siguió siendo poderosa y mantuvo sus principales relaciones comerciales y de producción con distintos pueblos de hombres elfos y enanos Pero cuando Sauron ocupó Dol Guldur y el Bosque Negro cayo bajo su sombra, muchas cosas cambiaron para la región; los orcos comenzaron a infectar las Montañas Nubladas y a establecerse en cuevas y grutas a lo largo de todo el cordón montañoso (c 1300 TE), amenazando a los enanos y cortando comunicaciones de estos con muchos lugares; los Valles del Anduin se hicieron inseguros, los caminos que cruzaban el Gran  Bosque, fueron abandonados o amenazados por monstruosas criaturas que respondían al Nigromante; y las poblaciones de Hombres Libres del Norte fueron amenazadas por pueblos provenientes del este, que sólo el poder de Gondor mantuvo a raya hasta por lo menos1856.

Pero a pesar de su paulatino aislamiento los Enanos siguieron produciendo, sobre todo Mithril. Tal era su obsesión por este metal que al profundizar sus excavaciones hacia el norte, bajo el Caradhras, despertaron al Balrog de Morgoth que se había Ocultado y dormido en las entrañas del Cuerno Rojo luego de la caída de Thangorodrim. Un año duró el combate y dos reyes enanos murieron en esa desigual lucha, Durin VI y Nain I; hasta que en 1981 TE el más grande y poderoso de los Reinos Enanos  fue abandonado por completo y parte de los descendientes de Durin se refugiaron en las Ered Mithrin.; mientras que Thráin I, hijo de Nain I fundó Erebor Los Orcos se enseñorearon de Moria y solo Lothlórien resistió, gracias al anillo de Galadriel, el poder del Señor Oscuro en la región.

En 2790 Thrór, Rey Bajo Montaña, expulsado de su morada por el dragón Smaug; llegó a las puertas de Moria acompañado por Nár. “No dijo adónde iba. Quizá la edad y el infortunio y el mucho meditar sobre el pasado esplendor de Moria lo habían enloquecido un poco; o, quizá el Anillo estaba volcándose hacia el mal ahora que su amo había despertado, y llevaba a la locura y la destrucción...” Lo cierto es que al llegar “(…)las Puertas estaban abiertas. Nár le rogó que tuviera cuidado, pero él no le hizo ningún caso, y entró orgullosamente como un heredero que retorna…” luego de unos días, en los que Nár no tuvo noticias de él; “(…)oyó un fuerte grito y el sonido de un cuerno, y un cuerpo fue arrojado a la escalinata…” Se trataba del cadáver de Thrór, al que le habían cercenado la cabeza con la cara vuelta hacia abajo. Y Nár oyó una voz que le dijo “(…) Si los mendigos no aguardan a la puerta y se escurren dentro intentando robar, eso es lo que les hacemos. Si alguno de los vuestros mete aquí otra vez sus inmundas barbas, recibirá el mismo tratamiento. ¡Ve y dilo! Pero si su familia desea saber quién es ahora el rey aquí, el nombre está escrito en su cara¡Yo lo escribí! ¡Yo lo maté! ¡Yo soy el amo! Entonces Nár dio vuelta la cabeza de Thrór y vio marcado en runas de los Enanos, de modo que él podía leerlo, el nombre AZOG …” Cuando Nár llegó ante Thráin, para contarle lo sucedido “(…) ylloró y se mesó las barbas, él guardó silencio. Siete días se quedó sentado sin hablar. Por último, se puso de pie y dijo: -¡No es posible soportarlo! –…” Mandó entonces mensajes a todos los pueblos Enanos, dispuesto a vengar a su padre. Y “(…) transcurrieron tres años antes que las fuerzas de los Enanos estuvieran preparadas. El Pueblo de Durin reunió a todas sus huestes y a ellas se unieron las grandes fuerzas enviadas por las Casas de otros Padres; porque estaban coléricos a causa de este agravio al heredero del Mayor de la raza. Cuando todo estuvo dispuesto, atacaron y saquearon una por una todas las fortalezas de los Orcos que pudieron encontrar, desde Gundabad hasta los Gladios. Ambos bandos fueron implacables, y hubo muerte y hechos de crueldad de noche y de día. Pero los Enanos obtuvieron la victoria por su fuerza y por sus armas sin par y por el fuego de su furia mientras buscaban a Azog en cada escondrijo bajo la montaña…” Hasta que al fin llegaron a Azanulbizar y allí, frente a las Puertas de Khazad-Dûm se libró la más grande y la más dolorosa batalla de Orcos y Enanos; la victoria de estos últimos fue total; pero importó grandes pérdidas. Luego de la Batalla de Azanulbizar los enanos no quisieron entrar en Moria y  Dáin “Pie de Hierro”, matador de Azog, le dijo a Thráin II: “(…)Tú eres el padre de nuestro Pueblo, y hemos sangrado por ti, y sangraríamos otra vez. Pero no entraremos en Khazad-dûm. Tú no entrarás en Khazad-dûm. Sólo yo he mirado a través de la sombra de las Puertas. Más allá de la sombra te espera todavía el Daño de Durin. El mundo ha de cambiar y algún otro poder que no es el nuestro ha de acudir antes que el Pueblo de Durin llegue a entrar en Moria otra vez…”[22]

Hubo otro intento por recuperar Moria por parte de los Herederos de Durin. El Enano Balin, en el año 2989 TE, abandonó Erebor junto a una hueste de Enanos entre los que se encontraban Óin y Ori y se dirigió a Khazad-Dûm con la idea de refundar el reino de Durin. Esta experiencia resultó trágica puesto que solo pudieron resistir a los orcos y a otras criaturas malignas durante cinco años. Treinta años después cuando la Comunidad del Anillo cruzó por Moria en la misión del Anillo, se supo lo ocurrido con Balin cuando Gandalf encontró en la Cámara de los Registros, el Libro de Mazarbul, un detallado aunque semidestruido registro de la actividad de Balin y el final de la fallida experiencia. Balin murió cuando fue a mirar el Lago Espejo, atacado por un Orco por la espalda.

Fue justamente en el Viaje realizado por la Comunidad del Anillo a través de Moria (del 13 al 16 de enero de 3019 TE), cuando se harían realidad las palabras dichas por Dáin “Pie de Hierro” a su pariente Thráin II al final de la Batalla de Azanulbizar: Gandalf se trabó en lucha con el Balrog de Moria y tras una serie de duelos en la Estancia de Mazarbul, en el Puente de Khazad-Dûm y en la Escalera Interminable; derrotándolo y arrojando su cuerpo contra la roca viva del Zirakzigil, en la que se llamó la “Batalla de las Nubes”

Luego de estas crónicas no quedó registrado si en la Cuarta Edad los Enanos volvieron a habitar, la Mansión de Durin, pero el recuerdo de su grandeza habitó la mente y los corazones de los Hombres de la Tierra Media; por muchos siglos.  

“(…)-¿Montones de joyas? -dijo Gandalf -. No. Los orcos han saqueado Moria a menudo. No queda nada en las salas superiores. Y desde que los enanos se fueron, nadie se ha atrevido a explorar los pozos o a buscar tesoros en los sitios más profundos; los ha inundado el agua, o una sombra de miedo.

La riqueza de Moria no era el oro y las joyas, juguetes de los enanos; tampoco el hierro, sirviente de los enanos. Tales cosas se encuentran aquí, es cierto, especialmente hierro; pero no cavaban para eso; todo lo que deseaban podían obtenerlo traficando.  Pues este era el único sitio del mundo donde había plata de Moria, o plata auténtica como algunos la llamaban: mithril es el nombre élfico.  Los enanos le dan otro nombre, pero lo guardan en secreto…”[23]

 

RETRATO DE ALGUNOS LUGARES

Puertas de Moria del oeste 

 

Las Puertas de Durin eran la entrada occidental al reino de Khazad-Dûm. Fueron construidas en la Segunda Edad, probablemente antes del año 1000, cuando la amistad entre los Enanos y los Elfos de Eregion era mayor de lo que nunca llegó a ser después.

Fueron construidas en colaboración por Elfos y Enanos. Narvi, posiblemente el mayor artesano de los Enanos en aquel tiempo, diseñó y construyó las puertas mismas; Celebrimbor, Señor de Eregion, las decoró con ithildin: hizo los Emblemas de Durin, un martillo y un yunque coronados por siete estrellas; el árbol de los Altos Elfos; y la Estrella de la Casa de Fëanor

Las Puertas estaban construidas de forma que pudieran abrirse desde dentro, simplemente empujándolas. Se necesitaba la fuerza de al menos dos enanos para hacer esto. Además, los Enanos siempre mantenían una guardia tras las puertas, de modo que una persona sola, previsiblemente alguien que tratara de escapar, no podría abrir sin ayuda de la guardia.

Desde el exterior, ninguna fuerza enana, élfica o humana podía mover las puertas, excepto la contraseña inscrita en ellas; entonces se abrían solas, hacia los lados, hasta tocar la pared de roca.

Las Puertas permanecieron abiertas durante muchos años mientras los Enanos de Khazad-Dûm y la gente de Celebrimbor mantenían el comercio para su mutuo beneficio. Pero se cerraron al oeste luego de que Eregion fuera arrasada por la Guerra entre Sauron y los elfos, en 1697 SE. Aunque si bien las Puertas no se mencionan de nuevo en la historia hasta la Guerra del Anillo, sin duda el Pueblo de Durin habría abierto y cerrado las puertas numerosas veces antes de la llegada del Balrog en el año 1980 de la Tercera Edad.

“(...)Arriba, donde Gandalf ya apenas podía alcanzar, había un arco de letras entrelazadas en caracteres élficos. Abajo, aunque los trazos estaban en muchos sitios borrados o rotos, podían verse los contornos de un yunque y un martillo y sobre ellos una corona con siete estrellas, emblemas de Durin. Más abajo había dos árboles y cada uno tenía una luna creciente, el árbol de los Altos Elfos!. Más clara que todo el resto una estrella de muchos rayos brillaba en medio de la puerta, la estrella de la Casa de Fëanor. Los Signos y Dibujos, Están labrados en ithildin que sólo refleja la luz de las estrellas y la luna y que duerme hasta el momento en que alguien lo toca pronunciando ciertas palabras.

La escritura está grabada en una lengua élfica del Oeste de la Tierra Media en los Días Antiguos. Dicen sólo Las Puertas de Durin, Señor de Moria. Habla, amigo y entra. Y más abajo en caracteres pequeños y débiles está escrito: Yo, Narvi, construí estas puertas. Celebrimbor de Acebeda grabó estos signos.” [24]

 

 

La encrucijada

“El primer problema serio” con que se encontró La Comunidad del Anillo  en su viaje por las entrañas de Khazad-Dûm. Se trataba de una encrucijada de caminos internos de lamina, que se ubicaban a partir de un amplio arco; de allí salían tres caminos, que iban en la misma dirección; pero uno se abría a la izquierda, otro al centro del arco y otro a la derecha; el primero bajaba el segundo corría “(…)en línea recta, liso y llano, pero muy angosto …” y el último subía. Para resolver cual tomarían, se detuvieron a pasar la noche en la Sala de Guardia que se hallaba cercana al camino de la izquierda. Finalmente tomaron el camino de la derecha, porque a Gandalf, el guía, no le gustaba el camino del centro, y desde el de la izquierda, salía un aire viciado, que no conformó al Mago; “(…) es hora que volvamos a subir…” dijo. El camino que tomaron resultó ser el correcto; “(…)llevaba regularmente hacia arriba, torciendo a un lado y al otro, describiendo grandes curvas ascendentes, y a medida que subía se hacía más elevado y más ancho. No había a los lados aberturas de otras galerías o túneles y el suelo era llano y firme, sin pozos o grietas. Habían tomado evidentemente lo que en otro tiempo fuera una ruta importante…” [25]   

 

Sala de la Guardia

En el cruce por Moria la Compañía del Anillo se encontró ante una encrucijada de tres pasajes que salían hacia el este pero que tomaban diferentes alturas y direcciones partiendo de un gran arco, a la izquierda de ese arco encontraron una puerta de piedra que daba a una gran sala en la que había un agujero grande y redondo que debería haber estado cubierto con una loza pero que en ese momento estaba abierto y con cadenas oxidadas colgando sobre las profundidades. Se trataba de la Sala de Guardia que custodiaba los tres pasadizos. Allí los Miembros de la Compañía se detuvieron a descansar y Gandalf aprovecho para reflexionar sobre los próximos pasos y Pippin arrojo una piedra por el pozo alertando a los habitantes de Moria sobre su presencia lo que enfadó al Mago.

“(…)Pippin se sentía curiosamente atraído por el pozo. Mientras los otros desenrollaban mantas y preparaban camas contra las paredes del recinto, se arrastró hasta el borde y se asomó.  Un aire helado pareció pegarle en la cara, como subiendo de profundidades invisibles. Movido por un súbito impulso repentino, tanteó alrededor buscando una piedra suelta y la dejó caer. Sintió que el corazón le latía muchas veces antes que hubiera algún sonido. Luego, muy abajo, como si la piedra hubiera caído en las aguas profundas de algún lugar cavernoso, se oyó un pluf, muy distante, pero amplificado y repetido en el hueco del pozo…  Nada más se oyó durante algunos minutos, pero luego unos débiles golpes vinieron de las profundidades: tom-tap, tap-tom.  Hubo un silencio y cuando los ecos se apagaron, los golpes se repitieron: tap-tom, tom-tap, tap-tap, tom.  Sonaban de un modo inquietante, pues parecían señales de alguna especie, pero al cabo de un rato se apagaron y no se oyeron más.[26]

 

Sala Vigésimoprimera del Ala Norte.

A unas 15 millas en línea recta de la Sala de Guardia, y siguiendo el pasaje de la derecha; se encontraba la Sala Vigésimoprimera; ubicada en el Nivel Séptimo, “(…)es decir seis niveles por encima de las puertas…”[27] del extremo norte de la mina. Tras pasar una puerta abovedada, La Comunidad del Anillo se encontró con una amplia sala con “(…)un vasto cielo raso sostenido por numerosos y poderosos pilares tallados en la piedra …”[28] El recinto tenía las paredes negras lisas y pulidas y en sus extremos se abrían grandes arcos, que conducían a través de distintos pasajes; hacia el norte, hacia el este, hacia el sur y hacia el oeste que es por el que llegó la Compañía. sobre los arcos del norte y del este habían aberturas que traían luz de las grandes ventanas abiertas en los flancos de la montaña. Para llegar a las Puertas había que tomar un camino que salía cruzando el Arco del Este, “(…)e ir a la derecha y al sur, descendiendo …”[29]

 

La Cámara de Mazarbul

Ubicada en el corredor norte de la sala Vigésimoprimera, del ala norte de Moria. Conocida también como la “Sala de los Registros”; puesto que Mazarbul, traducido del Khûzdul, significaría “¿de? los registros”, compuesto por mazarb y ¿-ul? [30]; radicales probables *Z-R-B.

Es el lugar en donde los enanos llevaban un detallado inventario y todos los registros de los objetos de uso común, del metal hallado en las excavaciones, y crónicas de la vida en la mina. Se trataba de un espacio muy amplio y cuadrado al que se ingresaba desde el norte trasponiendo un portal “(…) alto y plano arriba…”, ubicado sobre la derecha del corredor; del que se sujetaba una puerta de piedra que “(…)colgaba todavía de los goznes, a medio cerrar...” En el centro de la Cámara, la Compañía del Anillo descubrió “(…)una piedra oblonga, de dos pies de alto, sobre la que habían puesto una losa de piedra blanca …”, y sobre la losa se podía leer en Élfico y Khûzdul “BALIN HIJO DE FUNDIN SEÑOR DE MORIA[31]  En las paredes de piedra de la sala, los Enanos habían, excavado muchos nichos que contenían cofres de madera con cerrojos; en donde se guardaba la información y algunos objetos; en un de esos cofres, destrozados por los orcos, La Compañía encontró el “Libro de Mazarbul”. Estaba iluminada con luz natural por medio de una abertura alta y  grande que miraba hacia el este. Bajo la abertura había una puerta más pequeña, con dos grandes anillos de hierro en cada lado y que conducía a un pasadizo que llevaba, tras una milla y muchos tramos de escalera, a la Sala Segunda.

Cuando la Expedición de los Enanos llegó a Moria se asentaron en la Sala Vigésimoprimera y Balin hizo de la Cámara de Mazarbul sus aposentos. Cinco años después; allí  se ocultaron los pocos enanos sobrevivientes de los constantes ataques de los orcos; siendo su último lugar de resistencia. Además allí, se escribió el libro en donde se cuenta entre muchas cosas el final  de la expedición; y  que fue hallado por la Compañía del Anillo en su paso, funesto por Khazad Dûm.

La Compañía del Anillo luchó bravamente contra los orcos y el troll, cuando fueron atacados en el interior de la Cámara. Y Gandalf tuvo la primera escaramuza con el Balrog, aunque sin saber que se trataba de este: “(…)de pronto me encontré enfrentado a algo que yo no conocía. No supe qué hacer, excepto recurrir a algún conjuro que mantuviera cerrada la puerta … “En seguida algo, entró en la cámara; pude sentirlo a través de la puerta y los mismos orcos se asustaron y callaron. El recién llegado tocó el anillo de hierro y en ese momento advirtió mi presencia y mi conjuro… “Qué era eso, no puedo imaginarlo, pero nunca me había encontrado con nada semejante. El contraconjuro fue terrible. Casi me hace pedazos.  Durante un instante perdí el dominio de la puerta, ¡que comenzó a abrirse! Tuve que pronunciar un mandato. El esfuerzo resultó ser excesivo. La puerta estalló. Algo oscuro como una nube estaba ocultando toda la luz, y fui arrojado hacia atrás escaleras abajo. La pared entera cedió y también el techo de la cámara, me parece.”[32]

   

 

Sala Segunda

Como su nombre lo indica este enorme espacio tallado en la roca de la montaña es el segundo lugar que hay que atravesar desde la entrada principal de la Mina, en el primer nivel. Se trataba de una sala amplísima rectangular mucho más larga y ancha que la Sala Vigésimoprimera y todo “(…)a lo largo del centro se alzaba una doble fila de pilares majestuosos. Habían sido tallados como grandes troncos de árboles y una intrincada tracería de piedra imitaba las ramas que parecían sostener el cielo raso. Los tallos eran lisos y negros…”[33] Muchos túneles, corredores y pasadizos llegaban a esta Sala, de todas direcciones; pero el principal llegaba desde el oeste en el extremo más largo de esta. La Comunidad del Anillo llegó por un pasadizo ubicado en el norte de la sala y cercano al puente Khazad-Dûm. En el extremo este, se alzaba el puente y  un abismo de profundidades desconocidas, que sólo podía ser transpuesto a través del estrecho puente. Del otro lado del abismo se encontraba el portal de la Sala y de allí partían grandes escaleras, arriba de las cuales se encontraba una ancha senda que llegaba a la Sala Primera.  

 

El Puente de Khazad Dûm     

Ubicado sobre un abismo profundo en el extremo este de la Sala Segunda en el primer nivel de la Mina. Se trataba de “(…)un estrecho puente de piedra, sin barandilla ni parapeto, que describía una curva de cincuenta pies sobre el abismo. Era una antigua defensa de los enanos contra cualquier enemigo que pusiera el pie en la primera sala y los pasadizos exteriores.  No se podía cruzar sino en fila de a uno...” [34]

Allí se produjo el segundo enfrentamiento de Gandalf con el Balrog de Moria; en ese hecho el Mago se queda a la retaguardia permitiendo que el resto de la compañía cruce el puente, para luego y con un golpe de su vara, romper el puente en el lugar en donde el Balrog estaba parado, cayendo al abismo y arrastrando, en su caída al guía de la Comunidad.”

 

La Escalera Interminable

Una larguísima escalera caracol la que, desde “(...) el escondrijo más bajo a la cima más alta sube en una continua espiral de miles de escalones...”; uniendo las partes más profundas de la Mina de Khazad-Dûm, con la Torre de Durin. Por allí Gandalf, luego de su interminable caída por el abismo existente entre la Cámara Segunda y la Primera y de recorrer “(…) unos túneles oscuros…” que no “(…)fueron construidos por la gente de Durin..;”[35] siguió al Balrog de Moria para escapar de las profundidades de la montaña.

 

La Torre de Durin

Ubicada en la cima del Celebdil, se trataba de “(...) una ventana solitaria...,  labrada por los Enanos en la roca, que “(…) se abre a la nieve y ante ella se extiende un espacio estrecho, un área vertiginosa sobre las nieblas del mundo. El sol brilla fieramente en ese sitio, pero abajo todo está amortajado en nubes...” Llamada así porque el fundador de Khazad Dûm la hizo construir para observar sus dominios sobre las Montañas Nubladas. Se llegaba a ella por la Escalera Interminable. Cuando Gandalf, en persecución del Balrog, salió por ese lugar al Zirakzigil, en donde libró la Batalla contra el Servidor de Morgoth, la torre fue destruida y “(…)la ventana había desaparecido: las piedras rotas y quemadas obstruían la arruinada escalera …”[36]

 

Las Puertas de Moria de lado Este

La entrada principal de la imponente Khazad-Dûm se abría al este de las Montañas Nubladas, hacia el  Valle del Arroyo Sombrío. Un gran salón, (La Sala Primera) de enormes columnas talladas por los Enanos de Moria, y “(…)con ventanas altas que miraban al este y donde entraba directamente la luz del día…”[37] precedía a las grandes puertas. Estas estaban sujetas, sobre montantes, a un gran arco en la boca de la mina. Antes de que las puertas fueran destruidas en las guerras contra los Orcos y como “(…)se abrían al ancho mundo…, poseían “(…)inscripciones rúnicas en varias lenguas: hechizos de prohibición y exclusión en khuzdul, y órdenes de que se fuera todo aquel que no tuviere permiso del señor de Moria escrito en quenya, sindarin, la lengua común, las leguas de rohan y de Valle y las tierras brunas.”[38] En el umbral había una larga escalinata de “(...)amplios y gastados escalones tallados en la piedra; que conducían a Azanulbizar. Y al pie de la escalera nacía un camino que “(...)era abrupto y quebrado y se convertía casi en seguida en un sendero y corría serpenteando entre los brezos y retamas que crecían en las grietas de las piedras.  Pero todavía podía verse que en otro tiempo un camino pavimentado y sinuoso había subido desde las tierras bajas del Reino de los Enanos. En algunos sitios había construcciones de piedra arruinadas junto al camino y montículos verdes coronados por esbeltos abedules, o abetos que suspiraban en el viento [39]

Muchas historias, a lo largo de las edades, se vivieron frente a esas magníficas puertas. Por allí entró Thrór, quien en medio de su locura se le ocurrió desafiar al Señor Orco de Moria, pretendiendo morir en las mansiones de sus ancestros. Y allí fue vengado por un joven Dáin “Pie de Hierro”, quien cortó de un hachazo, la cabeza de Azog: “(…)Escaleras arriba detrás de él saltó un Enano con un hacha roja. Era Dáin Pie de Hierro, hijo de Náin. Justo ante las puertas atrapó a Azog, y allí le dio muerte, y le rebanó la cabeza.”[40] Y por allí huyó un desolada Compañía del Anillo, que había perdido a su líder, a su Guía: “(…)Así, al fin y contra toda esperanza, estuvieron otra vez bajo el cielo y sintieron el viento en las caras.

No se detuvieron hasta encontrarse fuera del alcance de las flechas que venían de los muros. El Valle del Arroyo Sombrío se extendía alrededor.  La sombra de las Montañas Nubladas caía en el valle, pero hacia el este había una luz dorada sobre la tierra.  No había pasado una hora desde el mediodía.  El sol brillaba; la luz era alta y blanca.

      Miraron atrás. Las puertas oscuras bostezaban a la sombra de la montaña. Los lentos redobles subterráneos resonaban lejanos y débiles. Bum. Un tenue humo negro salía arrastrándose.  No se veía nada más; el valle estaba vacío.  Bum.  La pena los dominó a todos al fin y lloraron: algunos de pie y en silencio, otros caídos en tierra. Bum, bum. El redoble se apagó …”[41]

 

BIBLIOGRAFÍA Y ARTÍCULOS

David Day. “Enciclopedia Ilustrada”. Ed. Timun Mas.

Humphrey Carpenter. Cartas de J.R.R Tolkien. Ed Minotauro

J.R.R. Tolkien. “Cuentos Inconclusos de Númenor y la Tierra Media”. Editado por Christopher Tolkien. Ed. Minotauro.

J.R.R. Tolkien. “El Hobbit”. Ed. Minotauro

J.R.R. Tolkien. “El Señor de los Anillos”. Ed. Minotauro

J.R.R. Tolkien. “El Señor de los Anillos”. “Apéndices”. Ed Minotauro

J.R.R. Tolkien. “El Silmarillion”. Ed. Minotauro.

J.R.R. Tolkien. «Las Etimologías». Publicado en «El Camino Perdido y otros escritos». Ed. Minotauro.

J.R.R. Tolkien. “La Guerra de las Joyas”. Editado por Christopher Tolkien. Ed. Minotauro.

J.R.R Tolkien. Los Pueblos de la Tierra Media. Publicado en “Historia de la Tierra Media”. Editado por Christopher Tolkien. Ed. Minotauro.

J.R.R. Tolkien. «Guide to the Names in The Lord of the Rings». Publicado en «A Tolkien Compass» (editado por Jared Lobdell). Open Court. Publicada en Internet por El Departamento de Traducción Irreverente, de la Universidad Autónoma de Númenor, http://frodo.users.ch/dti/traduc.html. Traducido por Diego Seguí-Hláford.

Karen Wynn Fonstad. “Atlas de la Tierra Media” Ed. Timun Mas.

Edward Kloczko. “Ilkorin” “¿Una Lengua Perdida?”. Traducido por Helios del Rosario Martínez. Publicado por el Instituto Lingüístico de Lambenor en colaboración con Ardalambión http://lambenor.free.fr/ardalambion/index.html

Helge. K. Fauskanger. “Khuzdûl, La Lengua Secreta de los Enanos” traducido por Luis Tarrío. En la Web del Instituto Lingüístico Lambenor http://lambenor.free.fr/ardalambion/index.html.    

 

 

 



[1] Canción entonada por Gimli en Moria. ESDLA “La Comunidad del Anillo” libro II cap. 4

[2] La estructura básica de las palabras del  Khuzdûl, se compone por consonantes, las que se declinan agregándole vocales.  A esas consonantes se las denomina “consonantes raíz” o “radicales”. Para más datos véase “Khuzdûl, La Lengua Secreta de los Enanos”. De Helge Fauskanger, traducido por Luis Tarrío. En la Web del Instituto Lingüístico Lambenor http://lambenor.free.fr/ardalambion/index.html.

[3] Según Helge Fauskanger, en el Artículo citado anteriormente; “El significado más básico de Kh-Z-D puede tener algo que ver con el número "siete", comparar la palabra adûnaic hazid((*)SD:428). Los Enanos descienden de Siete Padres y se dividieron en Siete Reinos - y como sabemos, los enanos (no los de Tolkien, si no los de la "mitología real") están todavía asociados con el número siete en la mitología humana tardía e infantil.

[4] El Silmarillion “Índice de Nombres”

[5] Para un completa explicación véase La Guerra de las Joyas, “Los Quendi y los Eldar” págs. 451 y 479. Volumen 8 de la Historia de la Tierra Media.

[6] ES  “Índice de Nombres”

[7] “Etimologías” (en adelante “Etim.”) de J.R.R Tolkien, publicadas en “el Camino Perdido”. Volumen 5 de la Historia de la Tierra Media

[8] ESDLA Apéndice F

[9] Carpenter Humphrey Cartas de JRR Tolkien. Carta Nº 297

[10] “(…) porque en la época de Bilbo Phûru (relacionada con Phur-, Cavar) era un término obsoleto en la lengua cotidiana, y nargian, contenía una forma derivada de narac: Enano que había dejado de usarse mucho tiempo atrás…” En Pueblos de la Tierra Media. “El Apéndice sobre las Lenguas”

[11] De la Canción entonada por Gimli en Moria. ESDLA “La Comunidad del Anillo” libro II cap. 4

[12]De la Canción entonada por Gimli en Moria. Op. Cit.

[13] Debemos recordar que la diferencia entre años valianos y solares es de casi 1-10, por lo que 121 años valianos es mucho tiempo para las razas mortales

[14] Parma Endorion Cap 11

[15] La Guerra de las Joyas. “Los Quendi y los Eldar”

[16] Michael Martínez. Parma Endorion Cap. 11

[17] Los Pueblos de la Tierra Media, “De los Enanos y los Hombres”. Volumen 9 de la Historia de la Tierra Media

[18] “De los Enanos y los Hombres” nota a pie de página Nº 30

[19] “De los Enanos y los Hombres”

[20] Los Cuentos Inconclusos  “de Galadriel y Celeborn”

[21] ESDLA Apéndice B

[22] ESDLA Apéndice A “El Pueblo de Durin”, todas las citas de este párrafo.

[23] ESDLA “la Comunidad del Anillo” Libro II cap. 4

[24] Ibidem

[25] Ibidem. Todas las citas de “La Encrucijada”

[26] “la Comunidad del Anillo” Libro II cap. 4

[27] Ibidem. Libro II cap. 5

[28] Ibidem. Libro II cap. 4

[29] Ibidem.” Libro II cap. 5

[30] Según Helge Fauskanger, en su artículo sobre el Khûzdul, citado más arriba; hay dudas sobre si  -ul  es el mismo sufijo adjetival que se encuentra en Khûzdul o en el patronímico Fundinul; puesto que de ser así  “(…) sería totalmente superfluo en la traducción.”

[31] “la Comunidad del Anillo” Libro II cap. 4

[32]La Comunidad del Anillo” Libro II Cap. 5

[33] Ibidem.

[34] Ibidem

[35] ESDLA. “Las Dos Torres” Libro III Cap. 5. Todas las citas de este párrafo. 

[36] Ibidem. Todas las citas de este párrafo.

[37] “La Comunidad del Anillo” libro II Cap 5

[38] Los Pueblos de la TM “de los enanos y los Hombres” nota a pie de página Nº 8

[39] Op Cit Libro II Cap 6

[40] ESDLA Apéndice A

[41] Ibidem. Libro II Cap 5