SOBRE EL ÁRBOL BLANCO DE GONDOR
El presente artículo es un intento de esclarecer la confusa imagen que tenemos
del Árbol Blanco y del emblema de los herederos de Elendil, ya que son muchas
las representaciones que hemos visto hasta ahora, en dibujos, miniaturas,
uniformes, estandartes y ahora en el cine, pero que no está siendo representado
según la descripción que de él nos hizo Tolkien. He recopilado cuanto del Árbol
Blanco se dice para repasar su historia y su descripción. Al final propongo un
modelo de emblema que espero sea de vuestro agrado.
El Árbol Blanco es Nimloth el Bello, el árbol sagrado de los numenoreanos.
Sobre su origen, se dice en el Silmarillion hablando de los Eldar que vivían en
Tirion: “Y de cuanto había en Valinor amaban sobre todo al Árbol Blanco, de
modo que Yavanna hizo para ellos un árbol a imagen del Telperion, aunque no daba
luz propia. Galathilion se llamó en lengua Sindarin. Este árbol se plantó en el
patio bajo la Mindon, y allí floreció, y los hijos de sus semillas fueron muchos
en Eldamar. De entre éstos se plantó uno más tarde en Tol Eressëa, y prosperó
allí y recibió el nombre de Celeborn; de él nació en la plenitud del tiempo,
como se cuenta en otra parte, Nimloth, el Arbol Blanco de Númenor.” (S QS V:9)
Tras la derrota de Morgoth y el levantamiento de Numenor, los elfos de Avallonë
transportaron un vástago de Celeborn que fue plantado en los patios del Rey en
Armenelos, en recuerdo de los Eldar y de la luz de Valinor. “Nimloth se llamó,
y las flores se abrían al atardecer, y una fragancia llenaba las sombras de la
noche” (S Ak:12). Pocas descripciones tenemos de él, pero así lo vio el Rey
Aldarion “... lo miró allí en pie en medio de la desolación y vio por primera
vez que era hermoso en sí mismo. En su lento crecimiento élfico no tenía aún
sino doce pies de altura y era recto, esbelto, juvenil, cargado ahora de flores
invernales en las ramas erguidas que apuntaban al cielo.” (CI 2 II:186)
Este árbol fue cuidado con reverencia por los reyes numenoreanos hasta Ar-Gimilzôr,
el vigesimosegundo rey. En sus días “mientras la sombra se hacía más densa sobre
Númenor.... el Árbol Blanco fue desatendido y empezó a declinar”(QS Ak:31),
Sin embargo, tal y como profetizó su hijo Tar-Palantir “cuando él árbol
pereciese, también concluiría la estirpe de los reyes” (S Ak:35), el destino de
la casa real estaba ligado al suyo.
En el reinado de Ar-Pharazôn, los patios del rey fueron prohibidos a los fieles
por orden de Sauron, que “instó al rey a que cortara el Arbol Blanco, Nimloth El
Bello, que crecía en el patio de la corte, porque estaba allí en recuerdo de los
Eldar y de la Luz de Valinor” (S Ak:38).
Al tener conocimiento de esto, Isildur hijo de Elendil fue disfrazado a
Armenelos y penetrando en el sitio del árbol tomó un fruto. Tras ser malherido,
consiguió huir sin ser reconocido, y le llevó el fruto a su abuelo Amandil, que
lo plantó en secreto, “y un vástago creció de él y brotó en primavera” (S Ak:49).
Tras el robo, Sauron convenció al Rey Ar-Pharazôn para que cortara el Árbol
Blanco y lo quemara en el altar del templo que había edificado en mitad de la
ciudad de Númenor: “Y el primer fuego sobre el altar lo encendió Sauron con
leños de Nimloth, y estos crepitaron y se consumieron; pero el humo que salió
asombró a los hombres, y una nube cubrió la tierra durante siete días, hasta que
lentamente se trasladó hacia el oeste” (S Ak:50).
Transcurrieron los años y llegó el día en que Ar-Pharazón, ya viejo y sometido a
la voluntad de Sauron, decidió hacer la guerra a los Valar y al mando de una
gran flota partió hacia occidente. Elendil, cumpliendo el mandato de su padre,
reunió a los Fieles y embarcaron en la costa oriental. En el barco de Isildur se
guardaba el retoño de Nimloth.
Consumado el destino de Númenor, los nueve barcos de los fieles llegaron a las
costas de la Tierra Media y allí fundaron los reinos de Arnor en el norte y de
Gondor en el sur y edificaron grandes fortalezas. “El Árbol, recuerdo de los
Eldar y de la luz de Valinor, se plantó en Minas Ithil ante la casa de Isildur,
pues él había sido quien salvara el fruto de la destrucción” (S AP:20).
Pero Sauron había vuelto a la Tierra Media y no pasó mucho tiempo antes de que
volviera a atacar tomando Minas Ithil y destruyendo el Árbol Blanco. Isildur
escapó llevando consigo un retoño del Árbol, que fue plantado en la ciudadela de
Arnor en memoria de su hermano y allí “floreció durante muchos años en los
patios de los Reyes de los Hombres”(S AP:30) hasta la muerte de Eärnur, último
rey de Gondor, que fue capturado por los Nazgûl sin dejar heredero.
Aunque no se dice nada, es de suponer que siguiendo la profecía de Tar-Palantir
el árbol también moriría, ya que cuando Pippin llega al patio de la ciudadela de
lo que ya es Minas Tirith ve que “encorvado sobre la fuente, se alzaba un árbol
muerto, y las gotas resbalaban melancólicamente por las ramas quebradas y
estériles y caían de vuelta en el agua clara”. (SA 5 I:43)
Destruido el anillo, la gran Águila que comunicó la noticia de los señores del
oeste gritaba:
“Y el Árbol marchito volverá a florecer
Y él lo plantará en sitios elevados
Y bienaventurada será la ciudad” (SA 6 V:56)
pues esa era la señal del renacimiento de la estirpe de los Reyes. Pero no fue
hasta después de la coronación de Aragorn cuando Gandalf le llevó hasta la falda
del Monte Mindolluin y “mientras miraba advirtió que algo crecía en medio del
desierto; y bajó hasta allí, y vio que en el borde mismo de la nieve despuntaba
el retoño de un árbol de apenas tres pies de altura. Ya tenía hojas jóvenes
largas y delicadas, oscuras en la faz, plateadas en el dorso, y la copa esbelta
estaba coronada por un pequeño racimo de flores, cuyos pétalos blancos
resplandecían como la nieve al sol.” (SA 6 V:119)
Así fue que un nuevo Árbol Blanco creció en el patio de la ciudadela y cuando
floreció en el mes de junio, Aragorn entendió que la señal había llegado y
esperó la llegada de Arwen Undomiel para desposarla.
DEL EMBLEMA DE LOS HEREDEROS DE ELENDIL
Conocida la historia de Nimloth, es fácil entender porqué los Reyes de Gondor
adoptaron la figura de un Árbol Blanco para su casa y su reino. Así, vemos que
“detrás del trono, tallada en la pared y recamada de piedras preciosas, se veía
la imagen de un árbol en flor”. (SA 5 I:55)
Durante el mandato de los Senescales en Gondor, el emblema real puede verse en
los Guardias de la Puerta, que llevaban sobrevestas negras sobre las que
“habían bordado un árbol blanco con flores como de nieve bajo una corona de
plata y estrellas de numerosas puntas. Tal era la librea de los herederos de
Elendil, y ya nadie la usaba en todo el Reino salvo los Guardias de la Ciudadela
apostados en el Patio del Manantial, donde antaño floreciera el Árbol Blanco.
(SA 5 I:42)
Cómo podemos ver, el Árbol Blanco se representa florido, en su mayor esplendor.
Y se bordaba utilizando hilo de plata, como el que Pippin lleva en su traje:
“Sobre la cota de malla llevaba una sobreveste corta, también negra pero con la
insignia del Arbol bordada en plata a la altura del pecho”. (SA 5 IV:23)
No conozco ningún dibujo del Árbol Blanco dibujado por la mano de Tolkien, pero
sí dibujó otros árboles. En el emblema de los Silmarils podemos apreciar la
silueta de Laurelin, y en el emblema de la casa de Haleth, un árbol estilizado
que recuerda a una flor de lis. Ambos tienen en común la parte inferior, de tres
puntas. Cualquier árbol que dibujemos puede servir, siempre que sea alto y
esbelto y lleve flores.
Sí podemos deducir, en cambio, como podrían ser las flores de Nimloth, ya que
estaba hecho a imagen de Telperion. Y una flor de éste último era el emblema de
la Reina Melian, cómo se nos cuenta en el Silmarillion hablando de los paquetes
de lembas que ella entregó a Beleg Cuthalion: “y las hebras que lo ataban
estaban selladas en los nudos con el sello de la Reina, una oblea de cera blanca
moldeada como la flor del Telperion” (S QS XXI:24)
Tolkien dibujó el emblema de Melian y, si observamos la parte central, podemos
ver una flor, si bien coloreada como una joya. Si le quitamos los colores, nos
queda una bonita y estilizada flor. Mejor eso que inventar una de la nada,
¿verdad?

Sobre el resto del emblema real, tenemos una descripción magnífica en el
estandarte que Aragorn despliega en la Batallas del Pelennor: “Y un Árbol
Blanco, símbolo de Gondor, floreció en el paño; y Siete Estrellas lo
circundaban, y lo nimbaba una corona, el emblema de Elendil, que en años
innumerables no había ostentado ningún señor.... y la corona resplandecía al sol
de la mañana, pues estaba forjada en oro y mithril”. (SA 5 VI:75).
Las siete estrellas de numerosas puntas envuelven al Árbol en un círculo y sobre
este la corona de los Reyes de Gondor, en oro y mithril: “tenía la forma de los
yelmos de los Guardias de la Ciudadela, pero era más espléndida y enteramente
blanca, y las alas laterales de perlas y de plata imitaban las alas de un ave
marina, pues aquél era el emblema de los Reyes venidos de los Mares; y tenía
engarzadas siete gemas de diamante, y alta en el centro brillaba una sola gema
cuya luz se alzaba como una llama” (SA 6 IV:87). Un dibujo de este
yelmo-corona puede verse en la carta nº 211 de la mano del profesor, mientras
explica “Creo que la corona de Gondor (el reino S.) era muy alta, como la
egipcia, pero alada, no perfectamente vertical, sino siguiendo un cierto
ángulo.” (C 211:15)

No es el yelmo más bonito del mundo, pero si se quiere ser fiel a lo descrito,
deber ser algo similar, pero “ajustado a las mejillas por largas orejeras que
remataban en alas blancas de aves marinas” (SA 5 I:42) como los yelmos de los
guardias. Mas o menos y con algún que otro adorno de mi cosecha, sería así:

Para las “estrellas de numerosas puntas”, símbolo del reino del norte, Arnor, he
elegido la forma de la del emblema de Eärendil, padre de Elros, primer Rey de
Numenor, de seis puntas pero con aspecto de gema tallada. Es una elección
personal, al igual que el árbol. Otra posibilidad sería utilizar estrellas de
cinco puntas, evocando a la isla de Numenor. Lo que más os guste ya que no hay
nada escrito (o yo no lo conozco).

Y esta es mi propuesta de emblema.
