BARCOS EN LA TIERRA MEDIA

 

(Temporalmente faltan las imágenes de esta conferencia)

 

0º A modo de disculpa

 

Aiya Tolkiendili,

 

Antes de empezar a exponer me veo en la obligación de presentar esta conferencia reconociéndole un grave defecto: se trata de una conferencia de “tesis”, aunque más bien sería más correcto decir que es una conferencia de “hipótesis”, puesto su fundamento es una serie de deducciones que pueden resultar objetables en gran medida y que se basan en unos datos escasos e interpretables en gran medida. Es pues justa la acusación de “divagativa” o incluso de “fantasiosa”, y asumir estas posibles críticas y, al mismo tiempo, mantener la conferencia con sus interpretaciones y sus inferencias discutibles un acto osado o inconsciente.

 

Pero como, en definitiva, estoy bastante convencido de mis apreciaciones, voy a explicarlas esperando que, como mínimo, se les reconozca de el grado de reflexión y entretenimiento que merecen o, en su defecto, llamen la atención y permitan la reflexión.

 

1º Introducción.

 

De todos es sabido la gran afición que tuvo Tolkien a incluir el  elemento romántico “barco” en sus narraciones. En todos sus grandes relatos y, en algunos de los pequeños, los barcos o las embarcaciones aparecen desempeñando papeles de esperanza o de tragedia. Desde Eärendil, hasta los botes de los Brandigamo, o desde los barcos de los Teleri a los pequeños esquifes de la Ciudad del Lago, los barcos se nombran y se establecen como protagonistas de momentos, sin los cuales, las historias del viejo profesor serían otra cosa, tal vez menos llamativa y sorprendente.

 

¿Qué sería de estas historias, de todos conocidas, sin fragmentos como estos?

 

a)     “Cuando alguna nave aparecía en el horizonte, las aves marinas alzaban vuelo y revoloteaban en lo alto, como en señal de feliz bienvenida” (Cuentos Inconclusos, pag. 16)

b)    “ Se dice que cuando los Edain se hicieron a la vela por primera vez en el Gran Mar en pos de la Estrella de Númenor, los barcos élficos que los llevaban estana timoneados y capitaneados por los Eldar que Cirdan había designado; y después de que los timoneles élficos partieran llevándose consigo muchas de las naves, transcurrió mucho tiempo antes de que los Numenoreanos se aventuraran por si mismos muy lejos en el mar. Pero había entre ellos carpinteros de barcos que habían recibido instrucción de los Eldar: y mediante el estudio y el ingenio perfeccionaron su arte hasta que se atrevieron a adentrarse cada vez más en aguas profundas” Cuentos Inconclusos, pág. 20.

c)     Allí, en Pelargir se encontraba la flota principal de Umbar, cincuenta navío de gran envergadura y una infinidad de embarcaciones más pequeñas” (El señor de los Anillos, La última deliberación, pág. 196).

 

Y, sin embargo, a pesar de toda la insistencia, de todos los viajes, de todas las flotas y los reinos costeros ¿Qué sabemos en realidad de los barcos?

 

La verdad, muy poco. Tolkien, maestro de la descripción, de vuelve extraordinariamente parco en estos asuntos. De estos fragmentos podemos deducir que  existieron navegaciones a mar abierto: lo nos hace suponer el desarrollo de una tecnología naval que permitiera superar la navegación de cabotaje. Y se habla así mismo de grandes flotas, lo que supone una industria astillera lo bastante importante como para convertir al desembarco en una posibilidad militar y comercial a y tener en cuenta. Pero, en realidad, estas deducciones fundamentadas en la extrapolación de los datos históricos de la cultura noroccidental real aportan pocos detalles de tecnología, de las artes de navegar o de las características  funcionales de los barcos en la Tierra Media.

 

 

 

2º Argumento primero: los barcos son coherentes con el mundo en el que viven.

 

Sin embargo, el saber tan poco, el descubrir que Tolkien nunca llegó a desarrollar realmente unas descripciones detallistas de sus barcos, tal vez porque no dispuso de tiempo y porque desconocía el tema,  no nos ha dejado del todo sin información.

 

Supongamos el siguiente barco:

 

 

(imagen I: transatlántico moderno, ferri o similar, de buen tamaño)

 

S trata del Titanic, en efecto. No tiene que ver con la Tierra Media, pero sí con una idea importante: si bien no sabemos mucho de los barcos que Tolkien imaginaba, sí tenemos claro que no todo barco es coherente, lógico y verosímil con su mundo. Al hablar de Tierra Media nunca nos vendrá a la cabeza una imagen de un enorme transatlántico de acero, sencillamente porque está fuera de lugar y solo pude tener como objeto la broma.

 

La tecnología del Titanic  no se corresponde con la tecnología medieval en que Tolkien imbuye a su mundo, ni aún con los mayores extremos de sarumanismo. 

 

Así que,  aunque es posible que no tengamos muchos datos acerca de los barcos de la Tierra Media, disponemos de alguno suficiente como para empezar a trabajar. El barco propio de la Tierra Media debe corresponderse con las posibilidades urbanísticas y armamentísticas descritas; son los barcos que acompañan a la espada y la flecha, o a los pináculos de Minas Tirith, imagen posible de catedrales europeas del siglo XIII.

 

Veamos otra barco un poco más difícil:

 

(imagen II, barco de tipo oriental, con velas de junco)

 

Tecnológicamente es posible, e incluso probable. ¿Serían así los barcos de la TM?

 

Como ya he dicho, los barcos se adaptan a la historia. Así que, .aunque posible, no termina de convencernos esta estética.  Tal vez, en el mar de Rhûn, hacia oriente, se encontraran este tipo de embarcaciones, pero de ello no sabemos nada. ¿porqué este tipo de barco no nos convence? La rezón supone un pequeño salto en ela rgumento, sabemos porqué no es posible el barco de vapor, pero no resulta probable el barco estrictamente oriental porque la ambientación histórica de la Tierra Media pertenece a la estética Noroccidental, es decir, a los reinos europeos antes que a los de oíros pueblos. El barco oriental no es imposible, pero hasta cierto punto supone forzar la narración hacia extremos que Tolkien nuca llegó a desarrollar.

 

 

Así que, todos esperamos hasta cierto punto que los barcos que aparecen se configuren como aquellos que la historia real de nuestro mundo atribuye a ciertas zonas geográfico-culturales. Es decir, esperamos una galera,

 

(III imagen de galera o galeaza)

 

un dakkar

 

(IV imagen de dakkar)

 

o algo como esto

 

(V pequeña embarcación con vela latina)

 

antes que un junco o exótico.

 

(VI imagen de la expedición Uru)

 

 

No creo que esta impresión bastante generalizada, aunque discutible, sea casualidad. Algo en el escribir y describir de Tolkien nos empuja hacia unos barcos antes que hacia otros, de mismo modo que sus personajes nos empujan hacia unos arquetipos de heroes antes que a otros. Al montaraz antes que al samurai, y al hechicero con barba antes que al monje sintoista.

 

Así que, según mi primer argumento, los barcos son de un tiempo y una estética que tienen límites, amplios aún, pero los tienen.

 

 

 

3º Los barcos se adaptan a las costas en las que nacen.

 

Antes de continuar vamos a ver dos mapas que todos conocemos:

 

(Imágenes VII y VIII, mapa de la Tierra Media y mapa de Europa Occidental, incluido el Mediterráneo)

 

 

¿Qué diferencias importantes se observa entre un territorio y otro?  La principal diferencia es esta y solo esta: el mar Mediterráneo.

 

En la TM, tanto en Eriador como en Beleriand NO existe un mar como el Mediterráneo, toda la costa, salvo excepciones muy puntuales, como la que dijimos de Rhûn o la que supone la parte sur del Anduin, navegable, la TM carece de un mar cerrado como este Mediterráneo.

 

Sí, el Mediterráneo, pese a esta abierto por el Oeste al Atlántico, es en esencia un mar cerrado, sus vientos y olas son de mar cerrado, y es tan vulnerable a lo que se vierta en él como los mares cerrados de su envergadura. Las olas mediterráneas son especiales, son cortas y rápidas, muy distintas a las largas, hjas de mareas intensísimas, propias del Atlántico o el Pacífico. Esto es un elemento a tener en cuanta, ya que los barcos creados por las culturas cercanas a los distintos mares son substancialmente diferentes. Una borda baja, con casco casi plano es bueno para un mar abierto, pero tendrá grandes dificultades ante un temporal de mar picada mediterráneo. Del mismo modo, una gigantesca galera trirreme no debería aventurarse hacia las profundidades mares abiertos si no quiere tener serios problemas con la manutención de sus remeros; la necesidad de tocar tierra para aprovisionarse hacen de estas máquinas poderosas medios poco adecuados para la exploración no costera.

 

De esta manera, mi segundo argumento es que las costas por las que se navega determinan el tipo de barco que prolifera en los pueblos costeros.

 

Volvamos al junco. ¿Qué tipo de barco es?

 

(Imagen IX, el junco anterior)

 

En esencia, el junco es un barco para navegación costera entre islas estrechas y muy cercanas, con  climas y vientos comportamientos australes o monzónicos. Y eso unido a la coherencia estética y cultural que he explicado antes, me lleva descartar este tipo de barcos en las historias de la tierra media. No podemos atribuir clima monzónico ni a Beleriand ni a Eriador, todo parece indicar que se trata de clima atlántico o, en el sur, mediterráneo, según se describe en la narración del viejo profesor. No aparecen lluvias estacionales que inunden el terreno ni sequías anuales que agosten la vegetación un año tras otro.

 

Si volvemos donde estábamos antes,

 

(X, XI mapas de TM y Europa)

l

En definitiva la navegación en Tolkien es una navegación de costas abiertas, sí sencillamente porque son las costas que hay, pero también es una navegación principalmente de cabotaje, es decir, muy costera, con rutas prefijadas de antemano sobre donde y cuando se quiere llegar, ya que incluso en los momentos en los que los viajes se hacen de forma más aventurera existe una seguridad de dónde se pretende llegar y más o menos cuanto se va a tardar. El viaje de Feänor  supone una aventura por el desafío a los Valar, no por que no se sepa que, al final, se terminará tocando tierra si los mimos Valar no intervienen para decretar otra cosa. No existe el mar que desemboque en el abismo en espantosa catarata.

 

 

4º Tecnologías posibles: Cascos y velas.

 

Para centrarnos, nos encontramos en una tierra de cultura similar a la noroccidental europea, pero sin un mar cerrado, con costas amplias y abiertas y algo de navegación fluvial. ¿Qué barcos se desarrollaron en la realidad en estas condiciones?

 

 

Bueno, habíamos citado tres posibilidades:

 

(XII, imagen conjunta pero clara de galera, dakkar y embarcación mediterránea con vela latina)

 

A)   Galeras y similares.

 

¿Era posible la galera en la Tierra media? Técnicamente, sí, por la deducción anterior. Así que la descripción siguiente es absolutamente verosímil:

 

“Trepaban a todas las naves que estaban en los diques,  y pasaban por encima de las aguas a las que se encontraban ancladas; y los marineros enloquecidos de terror se arrojaban por la borda, excepto los esclavos que estaban encadenados a los remos.” (El señor de los anillos, la última deliberación)

 

 

Sin embargo.... La galera es un barco de remos con una tripulación muy grande, entre remeros y soldados. Pero incluso entre sus antepasados más pequeños

 

(XIII embarcación griega tipo Argos)

 

supone dos cosas:

 

a)     el mayor esfuerzo impulsor recae sobre los ocupantes del barco

b)    se necesita repostar  agua y alimentos con bastante frecuencia.

 

 

Por eso estos barcos se desarrollaron en el Mediterráneo, que es un mar, como dijimos antes, cerrado, donde, vayas donde vayas, tocas tierra y terminas sabiendo dónde estás. Las naves de remos de este tipo, por tanto, se limitaron al mediterráneo, y se extendieron poco por el Atlántico, donde no eran tan adecuadas.

 

Además, el encadenamiento de los remeros da otras ideas más: si le expedición era militar, además de los remeros eran necesarios soldados y marinos, y eso supone incrementar el tamaño de la nave, ya que en una galera pequeña o una embarcación de remos como el Argos no exuete tal distinción entre combatiente, remero y marino: todos colaboran. La división de funciones por el esclavismo supone una embarcación considerable (sesenta metos de eslora).

 

Aquí debo hablar de una pequeña diferencia entre un barco con esclavos como remeros y simple barco con remos: en un navío de remos movidos por esclavos hay que tenr en cuanta una cosa: los esclavos no van a remar salvo que se les obligue o traten de escapar de algún peligro mayor. Además, tratarán de escapar o sublevarse en cuanto sea posible. Así que parte de los esfuerzos de tripulación se gastan en mantener las condiciones optimas de motivación para el “motor”. Es muy distinto del drakkar o de la embarcación griega o fenicia, donde la tripulación, multifuncional, solía estar embarcada voluntariamente o por compromiso social, pero evidentemente motivada por el logro de alguna riqueza o provecho futuro.

 

Así que, las grandes galeras no fueron probablemente el único barco en la TM, ni siquiera entre los grandes imperios marítimos.

 

B) Navegar es fácil

 

Pero antes de seguir, un par de explicaciones sobre los cascos y las velas.

 

Las velas funcionan, esencialmente, así.

 

(Imagen XIV, dibujillos de vela cuadra)

 

Cuando el viento viene de popa, todo va estupendamente, pero ¿qué pasa cuando el viento viene de través o peor, a la contra.

 

Bueno, cuando viene de través, se puede ceñir. El barco sigue avanzando, pero sufre una desviación importante.

 

Cuando viene de frente, hay dos opciones. O se recoge la vela y se sigue a remo, o uno trata de “dar bordos”, es decir, trata de reducir el ángulo entre la proa y la entrada de viento, de forma que de navegue en diagonal, pero más o menos en le sentido deseado, para después virar para encontrar un ángulo gemelo contralateral al anterior de manera que se mantenga una ceñida. El resultado es que si el viento es una línea recta, la navegación supone una especie de línea sinusuidal.

 

(imagen XV, más dibujillos esquemáticos de ceñidas y demás)

 

 

C) La vela Latina

 

Bien, ¿los barcos de la tierra media podrían haber sido como este?

 

(imagen XVI embarcación mediterránea con vela latina)

 

Era posible. Sin embargo, esta vela se desarrolló principalmente en el mediterráneo, un mar de olas cortas y cascos estilizados. La vela latina es una vela adaptable a muchos mares, de hecho es la vela más eficaz y extendida del mundo. Es la vela que mejor ciñe, la que más le gana ángulo al viento en contra.

 

(Imagen XVII, esquema de ceñida de la vela latina)

 

Sin embargo, insisto, los mares abiertos no desarrollaron esta vela, por ser vulnerable a los tipos de olas y los vientos del norte. Tampoco los cascos, más finos y de borda más baja, parecen adecuados para los mares abiertos de la tierra media. No es que estas embarcaciones no pudieran darse, sino que, probablemente, no estaban igualmente extendidas ni permitieron barcos grandes.

 

Por otra parte, y a modo de curiosidad, leamos lo siguiente.:

 

“Al irse enfriando la mente de Fëanor y cobrando tino, entendió demasiado tarde que esas grandes huestes nunca sobrepasarían las largas leguas hacia el norte, ni cruzarían los mares, excepto con la ayuda de una flota, pero exigiría largo tiempo y esfuerzo construir tantas embarcaciones, aun cuando alguno de los noldor tuviera habilidad para ese arte.”. (El Silmarillion, 9, de la Huida de los Noldor)

 

Así que, los noldor no tenían conocimiento del arte de fabricar barcos. Pero ¿y de manejarlos? Tal vez, o tal vez sus grandes capacidades intelectuales les permitirían aprender rápido solo con la observación del aparejo. Pero eso es poco probable, lo probable es que se tratara de barcos con velas sencillas, probablemente cuadras, y propulsión a remo. Cuando  roban los barcos a los teleri, Tolkien no dice “al comenzar a partir algunos chocaron contra otros, de forma que los cabos se enredaban y quedaban varados cerca de los puertos. Otros izaban las velas, pero luego no recordaban de qué  aparejos tirar y debía ir probando o mirándolos con cuidado y mientras el viento los encallaba en las costas.” Ni algo como “y muchos se desviaron y perdieron por no saber corregir su rumbo y mantenerse cerca unos de otros de forma que se dispersaron por las costas  o las corrientes les condujeron de nuevo a Valinor”. A pesar de que sí se dice “ el mar se levantó airado contra los asesinos, de modo que muchos barcos naufragaron y quienes iban en ellos murieron ahogados” (El Silmarillion, 9, de la Huida de los Noldor).

 

 

Sino que: “cada remo fue manejado por el mejor tripulante  con que pudieron contar” (El Silmarillion, 9, de la Huida de los Noldor)

 

Si se hubiera tratado de velas latinas, cuyo conocimiento es menos intuitivo y su aparejo más complicado los poco habituados a navegar feanorianos  hubieran demostrado su falta de experiencia, por lo menos en los primeros momentos. Sin contar con las dificultades  de las embarcaciones con vela latina en mar abierto. Así que todo indica que se trataba de barcos con propulsión a vela y remo, lo suficientemente grande como para transportar un buen número de tripulantes, pero no tanto como para limitar la navegación a las costas cercanas.

 

Así que eso me sirve para deducir que estamos ante velas cuadras y remos, cuyo conocimiento es más intuitivo y fácil (y si te lías con las velas, remas)

 

D) El drakkar.

 

Por último, tenemos un modelo más plausible.

 

(Imagen del típico barcos Vikingo, XVIII)

 

¿Sería posible un barco de este tipo?

 

Bueno, la respuesta es también sí.  Para empezar se trata de un barco impulsado por una vela cuadra, y por remos. Apto para navegación costera y fluvial, culturalmente adecuado a la historia de la TM y estéticamente coherente.

 

Solo tiene un par de inconvenientes:

 

El conjunto de casco bajo, tripulación de cuarenta hombres, y vela cuadra no permite imperios ni grandes flotas como las que se describen. Permiten pequeño comercio, expediciones de saqueo rápido, pero rara vez lanzarse a mar abierto, a explorar, separándose de la costa. No permite grandes cargas, ni de tripulantes ni de mercancías, tampoco muy pesadas, y las incursiones son rechazables mediante defensas portuarias y murallas.

 

Se sabe que los vikingos llegaron a América. Pero si vemos sus rutas, observamos que se basan en enlazar travesías costeras ya conocidas, bordeando costas.

 

Como ocurre en los barcos anteriores, este barco probablemente existió en la Tierra Media, y fue uno de las más extendidos. Pero tampoco es el barco que buscamos. Mi objetivo es buscar un barco de vela cuadra, en ocasiones escasas puede que latina, de tecnología auténticamente medieval, con gran capacidad de carga,  y remos. Supreior al drakkar y a las galeras.

 

 

5º La tesis: la coca medieval

 

La pregunta es entonces ¿Qué barco se estaba usando, con más probabilidad, en la Tierra Média? ¿Existe un barco que explique igual de bien las grandes travesías, las flotas, las exploraciones y las conquistas, las navegación costera y la fluvial, los imperios y las pequeñas expediciones, los viajes de los elfos y el comercio marítimo? ¿Es este barco coherente con la narración de Tolkien y la tecnología medieval presentada en la Tierra Media?

 

Yo creo que sí. Este barco pudo ser la coca medieval.

 

La coca medieval, conocida también como coque, coc, coch y diversas variantes a lo largo de toda Europa es el barco más versátil que ha conocido la historia de la navegación occidental.

 

(imagen XIX, coca medieval)

 

Presentaré los datos generales: la coca medieval es una evolución avanzada del drakkar, pero más estilizado. Renuncia a las bordas bajas para disponer de mayor calado, lo que facilita la carga, incorpora simultáneamente velas y remos, permitió velas cuadras y latinas, y fue incorporando progresivamente todos los avances técnicos de la edad media según se presentaban. Así, es la primera embarcación de este tipo (no galera o similar) en incorporar el alcázar de popa y el castillo de proa. Añade poco a poco los modelos de timón de caña (sustituyendo al menos práctico timón mediante uno o dos remos), el eje en el mismo timón, permite una cofa (redonda o cuadrada), jarcias, y varias velas y mástiles en el mismo barco.

 

Además, se trata de un barco registrado entre alrededor de año novecientos d.C. y que alcanzó su apogeo hasta cerca del 1.400 d. C. Durante ese tiempo, las culturas que lo construían presentaron muchas etapas de evolución tecnológica.  En un mismo periodo encontramos artesanos carpinteros aplicando ya el timón moderno mientras en otros sitios, a solo un par de cientos de kilómetros, se siguen construyendo con el timón de remo. Esto es absolutamente coherente con la Tierra Media, donde las mejores técnicas de navegación de los Teleri o los Numenoreanos convivían con procedimientos similares pero menos evolucionados en otros pueblos costeros. Es normal que estos pueblos percibieran las construcciones de, por ejemplo, los Puertos Grises, como hasta cierto punto mágicos, si se encontraban con una embarcación de dos palos y vela latina cuando ellos seguían con las bordas bajas del modelo vikingo de un solo palo y vela cuadra. Quedarían sorprendidos y encontrarían los nuevos barcos más ligeros, más rápidos y más eficaces que los suyos.  Incluso, cuando a finales de la tercera edad los reinos hablan de la antigua tecnología de Númenor ¿no podrían estarse refiriendo a barcos de timón moderno y alcázar de popa cuya tecnología se había perdido junto con los artesanos que la trabajaban? 

 

(Imagen XX, otro grabado antiguo de coca medieval)

 

Durante el esplendor de Númenor y sus colonias barcos de este tipo darían el dominio de los mares sin ninguna duda a quienes pudieran construirlas frente a los barcos tradicionales. Los castillos y borda alta daban ventaja en los abordajes, el calado permitía un contingente grande de hombres y caballos que, en un desembarco rápido, serían más eficaces que las razzias posibilitadas por los modelos drakkar.

 

(imagen XXI, más cocas, ya presentando castillos, timón moderno, cofa)

 

Además, ese mismo mayor calado supone mayores provisiones y más posibilidades en caso de navegar hacia lo desconocido. Este barco, de hecho, supuso en la Edad Media el desligamiento definitivo de la navegación costera. A partir de su desarrollo, los navegantes se atrevieron a surcar la mar ignota sin garantía más que teóricas de encontrar tierra al otro lado.

 

La coca evolucionó desde lo barcos nórdicos incorporando los avances de la navegación sureña. Podemos decir que el abuelo de la coca es el drakkar (siglos VI y posteriores) y que su nieta es la carabela (siglos XIV y XV).

 

Pero la coca es un barco que duró siglos, desde el IX al XV, y fue por algo.

 

 

6º Final

 

Y con esto termina mi tesis. Como se puede observar, está argumentada, pero no demostrada. Cabe la posibilidad de que los barcos en la TM fueran muy distintos, o que Tolkien tuviera en mente otra cosa totalmente diferente, pero, a mi entender, el barco que he defendido como modelo tiene todas las papeletas para ser el barco por excelencia de la TM por encima de cualquier otro.