PROPUESTA DE CLASIFICACION DEL
                    CANON TOLKIENIANO
 

Uso la denominación de Materias para cada una de las corrientes a través de las cuales nos llegan las leyendas de la Tierra Media en paralelismo al ciclo artúrico (Materia de Bretaña, Materia de Gales...) Atanelda las llama vías en su excelente trabajo Ælfwine, pero ya que mi propia clasificación se desmarca en varios puntos de la suya también lo haré en este.

 

Bibliografía empleada (aparte de Tolkien):

Ælfwine: El sueño de Tolkien (Luis Goñi Navarro, Pamplona 1999)

Historical Bias in the Making of The Silmarillion (Alex Lewis en Proceedings of the JRR Tolkien Centenary Conference, 1995)

New Middle Earth: Exploring Beyond the Mountains (Martin Baker en Other Hands 13,Novato CA 1996)

 

 

–Según fuentes:

 

Materia de la Comarca:

Constituido por el denominado Libro Rojo de la Frontera Oeste. Según el Prologo de SA son cinco volúmenes. El primero es el diario de Bilbo y la narración de la Guerra del Anillo por Frodo y Sam (El Hobbit y El Señor de los Anillos). El quinto fue añadido en la Frontera Oeste y contiene comentarios, genealogías y otros papeles referentes a los miembros hobbits de la Compañía. Aquí podríamos considerar incluidos The Adventures of Tom Bombadil, Bilbo´s Last Song y buena parte de la información de los Apéndices, especialmente C y D. Cabría discutir si los borradores de los Apéndices que aparecen en Peoples of Middle Earth (HOME XII) serían susceptibles de ser incluidos, al menos en parte. Esto merecería una consideración más detallada que en un futuro espero poder hacer. A este quinto libro habría que añadir los comentarios y notas hechas en Gondor al Libro del Thain.

Nos quedan aún tres libros: Las "Traducciones del Élfico" de Bilbo Bolsón. Tradicionalmente se ha defendido que corresponden a El Silmarillion. Pero, o la versión publicada no pasa de ser un resumen o nos falta materia para llenar los tres libros. Yo creo que buena parte de ellos era ocupada por poesía (uno de los principales intereses de Bilbo) El Silmarillion como tal (entendido así únicamente el Quenta Silmarillion, tal y como ha sido publicado por Christopher Tolkien, y las dos obras que le acompañan/preceden: Ainulindalë y Valaquenta) formaría uno de los tres libros de Bilbo. Otro lo ocuparían seguramente el material contenido en las Baladas de Beleriand. Y nos queda el último tomo, compuesto seguramente por canciones y textos más breves. La mayoría de estos tres tomos no nos ha llegado más que parcialmente.

Esta visión nos supone tres prejuicios históricos: Uno, que ya he comentado alguna vez, el Gondoriano, luego tenemos el más importante al menos en cantidad, que me permitiréis llamar Comarqueño, y otro el causado por Elrond y las fuentes de Imladris, ligadas principalmente a los Noldor de las casas no fëanorianas y a los Sindar de Doriath (véase Ælfwine e Historical Bias para un tratamiento más detallado de este prejuicio de Imladris). Hasta aquí lo que daría de sí la Materia de la Comarca (lo que Valandil juzga como Canon Histórico, termino del cual yo discrepo, como él sabe ya perfectamente).

 

 

Materia de Númenor o Dúnedain:

Ligada poderosamente con la Materia de la Comarca y con la Materia Élfica (que veremos a continuación), incluye todas las obras conservadas de la antigua Númenor, tanto escritas allí como llegadas a través de Númenor. Podemos incluir en ella Cuentos Inconclusos I al completo y la mayor parte de Cuentos Inconclusos II (excepto la Historia de Galadriel y Celeborn) Seguramente también podríamos encontrar en esta Materia buena parte de las obras recogidas en la Materia de la Comarca sobre la Primera Edad, y otras obras que considero pertenecerían a la Materia Élfica, pero no nos han llegado: La Aldudénië de Elemmirë, la Noldolantë de Maglor, la Narsillion... además de la Valaquenta y Ainulindalë (textos que estarían presentes en todas las Materias). Otros documentos que se incluirían aquí serían la documentación preservada y escrita en los Reinos en el Exilio durante la Tercera Edad e inicios de la Cuarta: Los Anales de los Reyes (base de los Apéndices A y B), la Akâllabeth, De los Anillos del Poder y la Tercera Edad, El Desastre de los Campos Gladios, Cirion y Eorl, La Búsqueda de Erebor, La Búsqueda del Anillo (trabajo basado principalmente en conjeturas) y La Batalla de los Vados del Isen. También Los Druédain y Las Palantiri. De nuevo podríamos incluir aquí material proveniente del tomo XII de HOME (Es de gran interés para los estudios históricos sobre la Tierra Media, como se puede observar al contener muchos textos que luego fueron recortados o eliminados por la presión editorial de los Apéndices) Habría algún otro texto susceptible de ser incluido aquí, como Tal-Elmar, un intento de dar una visión de Númenor desde la óptica de los Hombres Salvajes de Eriador o quizás The Drowning of Anadûnê (que parece ser más posterior dentro de la cronología interna de la Tierra Media)

En resumen, la Materia de Númenor nos hablaría de la Primera Edad en superposición con la Materia Élfica, y todo el material sobre los Hombres (en especial Númenor en la Segunda Edad y Arnor y Gondor junto con sus aliados y enemigos en la Tercera).

 

Materia Élfica o de Imladris:

La llamo Materia de Imladris por ser el sitio donde se debió reunir y acumular durante la Segunda, Tercera y principios de la Cuarta Edad. A ella pertenecen todas las obras cuya autoría se atribuye a los Elfos. Las vías de llegada a Imladris son a través de sus propios autores o de copias de sus libros por una parte (toda la documentación sobre Beleriand y parte de la de Valinor: Narsillion, Ainulindalë, Valaquenta, Noldolantë... y otra traída a través de Númenor desde Tol Eressëa, donde estarían la Aldudénië, el Ambarkanta, Nurtalë Valinóreva... Sus principales autores son Rúmil de Tirion y Pengolod de Gondolin. Otros textos publicados de esta tradición serían los Anales Grises, la Lammas, la Historia de Galadriel y Celeborn, Los Istari, la Athrabeth... Obsérvese que esta Materia está muy relacionada y superpuesta con la de Númenor, estableciendo dos (o más) vías de transmisión para unas mismas obras. Lamentablemente (para el historiador) muchas de las obras de la Materia Élfica pertenecen a cuestiones filosóficas y lingüísticas de escaso valor para nuestro estudio (no así para otros apartados de la Ciencia de la Tierra Media)

 

Materia Anglosajona o de Ælfwine:

Sin duda la más discutible y discutida. Comprendería la mayor parte de lo que se ha publicado en la HOME (excepto los Cuentos Perdidos, para ellos pido un trato aparte) Todo lo que aprendió el marinero Ælfwine (siglos IX-X) durante su estancia en Tol Eressëa y tradujo al inglés antiguo. No entraré con detenimiento ahora en comentar esta vía de transmisión, pero muchos de sus textos se relacionan con la Materia Élfica (obtenidos por Ælfwine de labios del propio Pengolod).

 

Materia Celta:

Supongamos que una copia del texto del Silmarillion de Ælfwine llegase a manos de monjes cristianos en el siglo X-XI. Al igual que los monjes irlandeses de la época reelaboraron las leyendas celtas, introduciendo en ellas elementos bíblicos, pudieron hacer lo mismo con las leyendas élficas, ligándolas a un teórico "Inram Eriol" (Viaje de Eriol/Ælfwine). Eriol llega a una isla donde recibe las historias de los elfos. El argumento es bastante repetido en los cristianizados ciclos celtas: desde los viajes de San Brandam a las peripecias de Maeldun, viajando de isla en isla, donde viven aventuras increíbles y aprenden extraños conocimientos. Un argumento conocido y una leyenda extraña. Los monjes la redactan de nuevo, usando el viaje de Ælfwine como hilo narrativo. Son los Cuentos Perdidos, de origen irlandés pero muy influenciados por otras obras de procedencia escandinava. En ellos la historia se nos ofrece muy distorsionada y envuelta de elementos míticos, como dijo aquel lector al que Allen&Unwin dieron a leer la Balada de Leithian, envueltos de esa esquiva magia céltica.

 

ANÁLISIS DE OTRA PROPUESTA: NEW MIDDLE EARTH

 

Martin Baker propone en Other Hands 13 la existencia de varios manuscritos sobre la historia de la Tierra Media. Tolkien tuvo acceso a ellos, y los tradujo conformando lo que serían sus diferentes obras. A mi entender es uno de los mejores modos de establecer una tradición histórica desde los días de los Elfos y Hobbits a nuestra época. Baker nos habla de tres manuscritos:

El Manuscrito de Oxford: En teoría Tolkien habría accedido a este manuscrito mientras estudiaba en Oxford. Estaría escrito en lenguas élficas. A partir de él empezó a desenmarañar la lengua de los altos elfos (primero llamada qenya, más tarde quenya). Durante sus vacaciones en 1914 en Cornualles tuvo conocimiento por vez primera del nombre Earendel y de leyendas de la zona que hablaban de los antiguos Ylfe de la Inglaterra anglosajona. Sus poemas de esa época debieron influenciarse de ambas fuentes (Goblin Feet, The Voyage of Earendel...) Después de la Guerra Mundial empieza a traducir esta obra en lo que serían los Cuentos Perdidos. Tolkien ya tiene un buen conocimiento del élfico. El elemento Eriol en estas historias sería un intento por parte de Tolkien de ligarlas a las leyendas de Cornualles.

El Manuscrito de Leeds. Este manuscrito habría sido redactado en inglés antiguo (anglosajón) y habría llegado a manos de Tolkien durante su estancia en Leeds. En Oxford empezaría a traducirlo, dando origen en primer lugar al Esbozo de la Mitología y luego a toda la reelaboración del Silmarillion y otras obras adjuntas (Valaquenta, Ambarkanta, Anales de Valinor y de Beleriand). Este manuscrito se atribuiría a Ælfwine.

El Manuscrito del Libro Rojo: En 1930 aparece un nuevo manuscrito, en oestrón: El Libro Rojo. Tolkien emprende su traducción. A medida que avanza en ella le surgen dudas acerca de la obra realizada hasta el momento. Procede a la traducción de todo el primer libro (Hobbit y SA) e incluso reelabora algunos fragmentos derivados de los otros manuscritos (La Balada de Leithian, los Anales de Aman...) Por desgracia los tres libros de Traducciones del Élfico por Bilbo Bolsón chocan con toda la mitología que había desarrollado hasta entonces.

Baker propone un cuarto manuscrito, pero ese habría sido utilizado por él mismo para obtener una cronología de la Cuarta Edad. Al no estar relacionado con Tolkien o su obra publicada y ser mera especulación lo descartaremos. El intento de Baker es, a mi juicio, demasiado simplista en sus planteamientos. Nosotros estamos actualmente en una mejor posición para trazar las fuentes de Tolkien, al haberse concluido la publicación de la serie de HOME.

Según mi interpretación necesitamos al menos tres manuscritos o mejor dicho tres grandes legados procedentes de finales de la Tercera Edad y principios de la Cuarta, y aún un cuarto y quinto de procedencia anglosajona: Uno escrito por Ælfwine y otro quizás por monjes irlandeses. Estos legados pueden haber llegado por separado o unidos (seguramente el Libro Rojo apareció unido a buena parte de la Materia de Númenor preservada en Minas Tirith, por ejemplo). Intentar trazar el modo en que las obras llegan a Tolkien es casi imposible (al menos con los datos que disponemos)