Se ofrece montaraz: caballo en propiedad, dispuesto a viajar.

 

Autor: Michael Martinez

Publicado: 17 de diciembre de 1999

Traducido por: Ricard Valdivielso

 

 

Recientemente ha habido gente en The White Council: Discussion and FAQS for fans of Tolkien and the Inklings que han preguntado dónde, exactamente, podían haber vivido Aragorn y sus montaraces. El estilo de vida y la comunidad de los montaraces en virtualmente un completo misterio, pero esos dedicados viajeros habían logrado vigilar Eriador durante más de mil años tras la Caída de Arnor en el 1975 de la Tercera Edad. Aunque, técnicamente, los montaraces no aparecen antes de 1979, el año en que Aranarth, el hijo mayor de Arvedui, último rey de Arnor, decidió no reestablecer su reino.

Los dúnedain de Arnor habían pasado ya tiempos bastante malos al menos durante los 1000 años previos a la destrucción de su reino. El reino original de Arnor fue dividido en tres en el año 861, entre los hijos del rey Eärendur, el último de los Al­tos Reyes descendientes de Elendil. El hijo mayor de Eärendur, Amlaith, mantuvo bajo su control el noroeste del reino, cuyo nombre se cambió por Arthedain, pero abandonó la antigua ciudad de Annúminas y se instaló en la más oriental ciudad de Fornost Erain (la Fortaleza del Norte de los Reyes).

Los herederos de Amlaith lucharon con sus primos de Rhudaur y Cardolan durante los siglos siguientes hasta que apareció el reino de Angmar en el noreste, presen­tado una nueva amenaza común. Los dúnedain de Rhudaur fueron desposeídos de su autoridad cuando se rompió la línea de sus reyes, y bajo el mando de un señor de las colinas Rhudaur se alió con la propia Angmar. Pero Rhudaur fue destruido en la guerra de 1409. Sus habitantes o bien huyeron o fueron destruidos por los dúne­dain y eldar.

Los reyes de Cardolan también murieron, pero los dúnedain de Cardolan parecían más dispuestos a aliarse con Arthedain. Tras la guerra de 1409 Cardolan se reúne, al menos de forma efectiva, con Arthedain y se reestablece formalmente el reino de Arnor, aunque sus reyes nunca reclamaron su anterior título de Altos Reyes, fueron simplemente reyes.[i] Así los dúnedain de Arnor quedaron disminuidos tanto en nú­mero como en heredad. Y peor aún, no lograron igualar el poder y la gloria de su reino hermano en el sur, Gondor (que empezó en esos días su largo declive).

Arnor resistió contra Angmar durante otros 566 años tras la guerra de 1409. El reino sufrió enormemente durante la Gran Peste de 1636, y Cardolan quedó vir­tualmente desierto, pero los dúnedain y sus pueblos vasallos (hombres de Bree, hobbits, y probablemente otros hombres que descendían de antiguos pueblos edain que no abandonaron nunca la Tierra Media) empezaron a recuperarse durante las siguientes generaciones. Desafortunadamente Angmar se recuperó también, y en el siglo XIX reanudó sus ataques contra Arnor. El rey Araval ganó una guerra contra Angmar en 1851 e intentó recolonizar Cardolan, pero habían sido enviados por el Rey Brujo de Angmar espíritus malignos para habitar en las colinas del noroeste de Cardolan (llamadas Tyrn Gorthad, posteriormente las Quebradas de los Túmulos) y la colonización fracasó.

Algún tiempo después de que el hijo de Araval, el rey Araphant, sucediera a su pa­dre en 1891, Angmar empezó a tacar Arnor de nuevo. Ahora la marea empezó a cambiar contra los dúnedain y en 1940 Araphant y su igual en Gondor, el rey On­doher, apreciaron que algún poder oscuro había estado trabajando en busca del declive y eventual destrucción de los dos reinos. Los dúnedain del norte y el sur no habían tenido comunicación entre ellos durante más de 300 años, desde la Gran Peste[ii]. En ese tiempo el mundo había cambiado radicalmente. Ambos reinos esta­ban amenazados por poderosos enemigos en el este. Gondor se alzaba en solitario, aunque Arnor permanecía en buena amistad con Lindon e Imladris.

Los dos reinos dúnadan se prometieron ayuda mutua en lo posible, y para sellar esta alianza los dos reyes concertaron el matrimonio entre sus hijos. Arvedui, hijo de Araphant, desposó a Fíriel, hija de Ondoher. Su matrimonio permitió asegurar la supervivencia de los descendentes de las Líneas de Isildur y Anárion , pero poco más. Ondoher y sus dos hijos cayeron en batalla contra los aurigas en 1944, y el trono de Gondor quedó de pronto vacante. La pérdida de su padre y sus hermanos debió ser un duro golpe para Fíriel, pero Araphant perdió además un poderoso aliado.

Arvedui apeló al Concilio de Gondor en nombre de su esposa reclamando el trono de Gondor. El Concilio, liderado por el Senescal Pelendur, rechazó la petición de Arvedui. Mantuvieron que la Línea de Isildur no tenía derecho a gobernar en Gon­dor ya que el propio Isildur había encomendado el gobierno del reino a su sobrino Meneldil, hijo de Anárion. El hecho de que Isildur no hubiera dejado ninguno de sus hijos en Gondor cuando retornó al norte parece confirmar la decisión del concilio, pero la decisión aseguraba que las prioridades de Gondor iban a cambiar.

Se escogió un nuevo rey en el sur. Eärnil, el capitán victorioso que había derrotado al enemigo en dos grandes batallas, era descendiente de Anárion pero a varias ge­neraciones de distancia de Fíriel y sus hermanos en parentela. Prometió a Arnor que cuando hubiera asegurado las fronteras de Gondor mandaría la ayuda que le fuera posible. Pasarían treinta años antes de que tal ayuda fuera enviada, y enton­ces fue demasiado tarde.

Arvedui sucedió a su padre como rey de Arnor en 1964. Las guerras contra Angmar continuaron y el poder militar de Arvedui disminuía cada año. Tolkien no nos ex­plica nada de las batallas que hubo, pero parece que las pérdidas en el campo de batalla fueron difíciles de reemplazar. Cuesta tiempo y dinero entrenar y equipar a los soldados, y deben desviarse unos recursos considerables para alimentarlos y equiparlos en tiempo de guerra. Según caían más y más hombres, menos y menos futuros soldados podían ser reclutados. Y peor aún, si los jóvenes morían en la ba­talla, era más difícil que se casaran y produjeran hijos para defender la siguiente generación.

El final llegó en el año 1974. Arnor detectó una concentración masiva de tropas en Angmar y envió mensajes urgentes en busca de ayuda a Gondor. Eärnil finalmente entró en acción y envió una fuerza expedicionaria al norte bajo el mando de su hijo Eärnur. Pero reunir y equipar flotas y ejércitos requiere tiempo. Eärnil llamó a los Éothéod de los Valles del Anduin para que participaran en su expedición, y las na­ves no se hicieron a la mar hasta 1975. Durante el invierno de 1974-5 el Rey Brujo de Angmar lanzó un asalto final contra Arnor. Los soldados de Arvedui fueron de­rrotados. Los dúnedain fueron destruidos.

El rey huyó al norte con los restos de su guardia y dos de las palantiri del norte. Tuvieron que buscar refugio al norte de las Ered Luin, donde sus provisiones se agotaron y se vieron forzados a buscar la ayuda de los lossoth. Arvedui sobrevivió al invierno pero falleció cuando un barco enviado por Círdan al norte naufragó y se hundió. Los hijos de Arvedui, Aranarth y un hermano más joven, huyeron con un resto de su pueblo cruzando el Lhûn hacia el dominio élfico de Lindon. Con la ayuda de Círdan los dúnedain y todo lo que pudieron salvar de su reino resistieron más allá del río.

Las fuerzas de Angmar se arrojaron sobre Arnor. La Comarca fue saqueada y sus pobladores huyeron o se ocultaron. El  invierno debió ser especialmente duro y sin duda muchos murieron de frío y hambre. En la primavera cuando llegó la flota de Gondor Eärnur y Círdan reunieron un ejército para atacar Angmar. El Rey Brujo salió de Fornost para enfrentarse a los elfos y hombres, pero fue derrotado. Se re­tiró hacia Angmar pero un ejército élfico llegó de Imladris y las fuerzas de elfos y hombres aplastaron los restos del poder del Rey Brujo. Angmar quedó en ruinas y nunca se levantó de nuevo. El Rey Brujo huyó del norte.

Tras la guerra la población hubo de reanudar sus vidas, y Aranarth pasó cuatro años sopesando sus opciones. Tharbad, el antiguo puerto fluvial, probablemente sobrevivió a la guerra intacto, aunque pudo haber sido sitiado. Bree también pudo haber evitado lo peor de la guerra. Pero la Comarca había sufrido mucho y los dúnedain habían sido expulsados de las Quebradas del Norte, donde había vivido du­rante miles de años. El pueblo de Aranarth era muy escaso para poder reestablecer el reino.

Alguna gente parece haber sobrevivido en Cardolan fuera de Tharbad, pero Tolkien no menciona ninguna ciudad. Vivían probablemente en granjas y aldeas aisladas, más pequeñas de lo que sería nunca Bree. Quizás no era posible encontrar más que unas pocas docenas en ninguno de estos lugares. Los dúnedain no podían volver a Fornost. La ciudad había sido destruida por el Rey Brujo  y habitada por sus cria­turas. Se necesitarían muchos años y hombres para limpiar la ciudad, pero Ara­narth no disponía de esos hombres.

Aranarth se instaló en Imladris y en 1979 tomó el título de Capitán de los Dúnedain del Norte. Al mismo tiempo los jefes de los clanes en la Comarca eligieron un Thain que ocupara el puesto del rey y los dirigiera en su defensa contra amenazas exter­nas. Las tierras de Bree parecen haber decidido también manejar ellas mismas sus propios asuntos, aunque no hay ninguna mención a ningún individuo o autoridad como el Thain de la Comarca o el Capitán de los Dúnedain.

¿Dónde pudo haberse establecido el pueblo de Aranarth? Tharbad se ofrece como una posibilidad, pero los dúnedain, aunque escasos en número habrían sido una importante carga económica para la economía de la ciudad. Es concebible que en un principio se dispersaran por Eriador, algún asentándose en Bree, algunos en Tharbad. Algunos habrían permanecido cerca de Lindon y otros habrían acompa­ñado a Aranarth a Imladris. Tolkien dice solo que se convirtieron en un pueblo se­creto y errante.

El problema que presenta esta descripción es que si los dúnedain debían permane­ces en secreto no podían pasar mucho tiempo viajando cerca de las tierras habita­das. Asumiendo que los dúnedain fueran verdaderos nómadas habrían tenido que vivir en campamentos, manteniendo rebaños (ovejas, vacas, o caballos, al menos) y habrían necesitado una gran extensión de tierra en la que moverse.

Había tierras abiertas al este de las Colinas del Tiempo, pero en esa región solo habían vivido criaturas malignas desde que los hobbits las abandonaran hacia el 1300. Las tierras ancestrales de los dúnedain, las Colinas del Atardecer al norte de la Comarca y las Quebradas del Norte, estabas vacías, pero los pueblos nómadas no acostumbran a moverse a través de colinas. Si los dúnedain fueran solo semi­nómadas, entonces podrían vivir confortablemente en las colinas, pero creo que existen mejores posibilidades.

Tolkien dice que al final de la Tercera Edad ningún otro hombre [excepto los de Bree] se había afincado tan al oeste, ni a menos de cien leguas de la Comarca; pero en las tierras salvajes más allá de Bree había nómadas misteriosos. La gente de Bree los llamaba los Montaraces, y no sabía de dónde venían. (SA 1, IX:3) Estos montaraces iban de un lado a otro hacia el sur y el este, casi hasta las Montañas Nubladas, pero ahora eran pocos y rara vez se los veía.

Las tierras al sur de la Comarca se describen como grandes llanuras en un ensayo publicado en los Cuentos Inconclusos: Las amplias tierras divididas por el Gwathló en las regiones llamadas por los númenóreanos Minhiriath (“Entre los Ríos”, Baranduin y Gwathló) y Enedwaith (“Pueblo Medio”) eran en su mayoría llanuras abiertas y sin montañas (...) En tiempos de la Guerra del Anillo, las tierras estaban todavía cubiertas de bosques en algunos lugares, especialmente en Minhiriath y el sureste de Enedwaith; pero la mayor parte de las llanuras se extendían en vastas praderas. Desde la Gran Peste del año 1636 de la Tercera Edad, Minhiriath había quedado casi desierta, aunque unos pocos cazadores furtivos vivían en los bosques (...) Pero en días antiguos, en tiempo de las primeras exploraciones de los núme­nóreanos, la situación era muy diferente. Minhiriath y Enedwaith estaban cubiertas por bosques que casi nunca se interrumpían... (CI 2, IV, Ap. D:3-5).

El único bosque de importancia en Minhiriath es Eryn Vorn, que se extiende por el cabo justo al sur de las bocas del Baranduin. Algunos de los gwathuirim huyeron a esos bosques cuando Sauron destruyó el gran bosque en la Guerra entre los Elfos y Sauron (1695-1701 SE). Tolkien nunca dice que esos hombres hubieran aceptado el gobierno de los reyes de Arnor, pero parecen haber sido muy pocos para poder amenazar a Arnor- Solo uno de los Altos Reyes, Valandur, falleció de muerte violenta (en 652) pero no se dan más detalles sobre el suceso. Pero, aunque pudo haber luchado contra los gwathuirim de Eryn Vorn, parece más probable que luchara contra los hombres malignos que habitaban el noreste de Eriador.

Pueden haber sobrevividos más bosques en Minhiriath, en particular a lo largo de la ribera del Gwathló o similares al Bosque Viejo, pero Eryn Vorn parece ser lo que Tolkien tenía en mente al hablar de esos cavadores furtivos. En el apéndice A de El Señor de los Anillos Tolkien dice que En los días de Argeleb II llegó la peste a Eriador desde el sureste, matando a la mayor parte del pueblo de Cardolan, especialmente en Minhiriath (...) El fin de los dúnedain de Cardolan ocurrió en este tiempo, y los malos espíritus salidos de Angmar y Rhudaur entraron en los túmulos desiertos y se instalaron allí.

La ausencia de lugares habitados (por hombres) al oeste de Bree implica que no había ciudades en el Eryn Vorn, pero los gwathuirim se dice que pertenecían al mismo pueblo del que había surgido el Pueblo de Haleth en la Primera Edad. Estos edain se establecieron en el bosque de Brethil y vivían apartados unos de otros en haciendas familiares. Es razonable inferir que los gwathuirim vivían de forma similar en Eryn Vorn. Estaban muy alejados de las criaturas malignas que asolaban en norte de Eriador y no necesitaban vivir juntos tras empalizadas en ciudades como los hombres del Bosque Negro.

Y no hay ninguna razón para asumir que estos hombres era salvajes o en modo alguno hostiles hacia los hobbits, especialmente los fuertes que se habían establecido a lo largo del Baranduin tras migrar hacia el norte desde las Tierras Brunas. De hecho, si los gwathuirim de Eryn Vorn eran similares de algún modo a sus lejanos parientes dunlendinos, podrían haber sido amistosos con los hobbits. Aunque Tolkien no dice que los fuetes hubieran interactuado con los dunlendinos, trajeron a la Comarca palabras y nombres extraños que implican una fuerte influencia dunlendina.

La comunicación entre la Comarca y los gwathuirim tras la caída de Arnor podría ser la razón principal por la que los montaraces mantenían una guardia en los Vados de Sarn, el lugar donde el antiguo camino de Tharbad a Lindon cruzaba el Baranduin. Por supuesto, hasta que Tharbad quedó desierta en 2912 podría haber habido, además, cierto comercio con la Comarca. Pero la presencia de hombres en Minhiriath parece explicar por qué los montaraces estaban activos en las tierras al sur de Bree. Mantenían una supervisión de lo que sucedía allí.

Pero también es posible que algunos dúnedain vivieran en Minhiriath, criando caballos en las llanuras, o pastoreando ovejas u otros animales. Estos serían escasos en número, y quizás no fueran el mayor grupo de dúnedain, pero habrían dado apoyo a los montaraces estacionados en los Vados de Sarn y ayudado a controlar la región.

Cuando Frodo fue herido por el Señor de los Nazgûl en la Cima de los Vientos, Aragorn dejó a los hobbits solos durante la noche. Cruzó al sur del camino y buscó athelas, la hierba curativa que había sido traída desde Númenor en la Segunda Edad. Ahora sólo crece en los sitios donde ellos [los númenóreanos] acamparon o vivieron hace tiempo, dice Aragorn a los hobbits cuando vuelve. ...entre los matorrales de allá lejos al sur del Camino; las encontré en la oscuridad por el olor. (SA, 1, XII:12)

Los dúnedain nunca vivieron en la Cima de los Vientos. La colina había estado fortificada en otro tiempo –lo cual significa que debía haber estacionada una tropa de soldados en la torre juntamente con la palantir, pero ¿por qué habría athelas creciendo entre los matorrales al sur del camino? ¿Cuán lejos marchó Aragorn, que necesitó varias horas para encontrar la planta y volver? Puede que durante los siglos en que los dúnedain lucharon por la posesión de la palantir hubiera un campamento en algún momento al sur de la colina. O quizás hubo una ciudad al sur. O tal vez algunos dúnedain errantes permanecieron en la región tras la caída de Arnor.

Que los dúnedain volvieran al norte de Cardolan es bastante lógico. Estarían cerca del camino, que les permitía un fácil acceso a Bree, Imladris y la Comarca. Los enanos que viajaban por él podrían ayudarles en labores de herrería (si paraban en sus viajes para tales menesteres, y si los dúnedain los requerían). También habrían estado relativamente cerca de las “tierras baldías” de Eriador donde había que contener a las criaturas malignas. No tan cerca como para estar amenazados, pero lo bastante cerca para tenerlas bajo control.

Tolkien nos dice muy poco sobre las tierras alrededor de Bree. Aragorn menciona la Posada Olvidada, a un día de viaje (siguiendo el camino) al este de Bree, y en el Concilio de Elrond dice que Cebadilla Mantecona vive a menos de una jornada de camino de ciertos enemigos que le helarían el corazón, o devastarían la aldea, sin no montáramos guardia día y noche. ¿Quiénes son esos enemigos? ¿Qué hay a una jornada de camino de Bree donde puedan habitar tales enemigos, excepto quizás las Quebradas de los Túmulos?

Las tierras al sur de la Cima de los Vientos y el camino hacia el este son descritas en su mayoría como regiones más arboladas que las tierras al norte del camino, pero principalmente arbustos y árboles raquíticos crecían en grupos apretados en medio de amplios espacios naturales. (SA, 1, XII:16-17) Estas son las Tierras Solitarias de El Hobbit,  donde no vive nadie. Aunque los dúnedain habían vivido allí en otro tiempo, no podían estar allí durante la Guerra del Anillo.

Por tanto el único lugar lógico que nos queda donde pudieran vivir los dúnedain es al otro lado del Mitheithel, el río Fontegris. El Último Puente estaba a unas 300 millas al este del puente del Brandivino (también conocido como el Puente de los Arcos de Piedra), justo al norte de Los Gamos. 300 millas son unas 100 leguas. El Fontegris fluye hacia el suroeste hasta su confluencia con el Sonorona, el Bruinen de Imladris. Juntos forman el Gwathló y las tierras entre ellos se conocen como el Ángulo. En los días antes de la aparición de Angmar muchos fuertes vivieron allí bajo el gobierno de los reyes de Rhudaur.

El norte de Rhudaur era una tierra de colinas y bosques. La región al norte del Ángulo, desde el camino, era llamada el Bosque de los Trolls. Aragorn torció hacia el norte a esta zona tras cruzar el Último Puente, y erraron muchos días en los valles y bosques hasta que volvieron al camino cerca del Vado del Bruinen. Fue en el Bosque de los Trolls donde Bilbo y los enanos encontraron a tres trolls de piedra que habían bajado hacia el sur desde las Landas de Etten para aterrorizar el distrito. El Hobbit señala que los trolls habían aterrorizado a toda la gente que vivía en el distrito.

¿Qué gente? ¿Quiénes eran? Cuando Tolkien escribió originalmente El Hobbit no pudo tener los dúnedain en mente porque la historia de Arnor y Gondor aún no había sido compuesta. Por otro lado, se supone que había muchos elfos viviendo en Eriador, pero no oímos de ellos cerca de Bree o la Comarca (excepto por la Compañía Errante que cruza la Comarca). Es totalmente posible que la gente del distrito fueran elfos. Pero si había elfos viviendo al norte del camino en el Bosque de los Trolls (cerca del vado de Bruinen, no en toda la región) ¿no podría haber habido dúnedain viviendo cerca?

Tolkien nos dice que a partir de Arahael, hijo de Aranarth, los hijos de los Capitanes de los Dúnedain se educaron en Imladris. Elrond tenía en custodia las últimas heredades de Arnor, que le fueron entregadas por Aranarth (el Anillo de Barahir, el Cetro de Annúminas, la Estrella de Elendil, y los fragmentos de Narsil), y muchos de los Capitanes de los Dúnedain parecen haber muerto en la zona. Aragorn I fue muerto por lobos en 2327, que al parecer no habían sido vistos en Eriador durante muchos años. Debían haber cruzado las montañas desde las Tierras Salvajes.

Arassuil, Capitán entre 2719 y 2794, lideró a los dúnedain en una guerra contra los orcos de las Montañas Nubladas. Los orcos empezaron a atacar Eriador, y algunos se aventuraron hacia el oeste hasta la Comarca. Los hijos de Elrond, Elladan y Elrohir, marcharon con los dúnedain contra los orcos. Arador fue muerto por trolls en las landas de Etten al norte de Imladris en 2930, y su hijo Arathorn II murió tres años después cazando orcos con los hijos de Elrond.

Aunque los dúnedain no tienen porque haber vivido cerca de Imladris, parece significativo que Aragorn pudo contar con ellos para explorar las tierras en los dos meses después del concilio de Elrond. Y más tarde cuando Halbarad condujo hacia el sur una compañía de treinta montaraces hasta Rohan, dijo que lo había hecho ya que habían llegado mensajes a Elrond diciendo que los dúnedain tenían que reunirse con Aragorn en Rohan. Elladan y Elrohir marcharon con la compañía de Halbarad, así que quizás fueron ellos los que llevaron el mensaje y se encontraron en algún punto de Eriador.

Pero parece más posible que los montaraces que Halbarad reunió estaban ya cerca de Imladris. Si, como Legolas sugiere, la llamada vino de Galadriel, solo habrían pasado unas semanas desde que Aragorn marchara de Lórien: desde el 16 de febrero al 6 de marzo (cuando los dúnedain encontraron a Aragorn) hay apenas tres semanas. A duras penas tiempo suficiente para que un mensajero llegara a Imladris y para que Halbarad reuniera los hombres que pudiera y marchara al sur hasta Rohan.

En la versión original del cuento de Aragorn y Arwen (publicada en Los Pueblos de la Tierra Media) Tolkien dice En los días finales de la última edad [> Antes del fin de los Días Antiguos], antes de la Guerra del Anillo, había un hombre llamado Dirhael [> Dirhoel] y su mujer era Evorwen [> Ivorwen], hija de Gilbarad, y vivían en una fortaleza oculta en las tierras salvajes de Eriador; pues eran del antiguo pueblo de los dúnedain, que habían sido en otro tiempo reyes de hombres, pero ahora habían caído en días oscuros.

¿Qué era esa fortaleza oculta en las tierras salvajes de Eriador? El pasaje correspondiente del cuento publicado es mucho más breve, como en todas las partes de los apéndices donde Tolkien hubo de recortar para la publicación. En el cuento Gilraen deja Imladris (mucho después que lo hiciera Aragorn) y vuelve con su pueblo en Eriador, pero vivió sola, y Aragorn la visitó en el año 3007 (el tenía 76 años entonces, y ella sólo 100).

Una fortaleza es un lugar segura, una fortificación. En esencia, Dirhael y su familia vivían en algún tipo de asentamiento fortificado. ¿Era una ciudad, o quizás una simple hacienda, como las de los gwathuirim de Brethil y quizás de Eryn Vorn? Tales haciendas se semejarían a la casa de Beorn, uno o varios edificios  rodeados por una cerca alta.

Pero una cerca no es mucha fortificación. Una empalizada o una ciudad fortificada parece más posible, y las riberas del Bruinen podrían fácilmente haber sostenido una ciudad. Si los dúnedain se asentaron en el Ángulo algún tiempo después de que Aranarth se estableciera en Imladris habrían estado cerca de los elfos.. De hecho, cuando la Compañía del Anillo marchó de Imladris cruzaron el vado de Bruinen y torcieron hacia el sur, dejando el camino detrás. La primera parte de su viaje fue a través de tierras que Aragorn conocía (...) aun en la oscuridad.

Había crecido en Imladris, así que es razonable inferir que había vagado por las colinas cercanas a la casa de Elrond. Pero si los dúnedain vivían en algún sitio de la vecindad, Aragorn y los montaraces habrían pasado muchos años atravesando la zona en sus viajes hacia y desde sus hogares secretos.

¿Contradice la descripción de Tolkien de los dúnedain como un pueblo secreto y errante la presencia de una ciudad o un grupo de aldeas en algún sitio cerca de Imladris? No lo creo. Los montaraces ciertamente recorrían todo Eriador. Visitaban las ruinas de Fornost Erain, según dice Gandalf, vigilaban las fronteras de la Comarca y Bree, y marchaban con los hijos de Elrond contra orcos y trolls en las tierras orientales.

Ya vivieran algunos dúnedain al sur de la Comarca o no, parecen haber pasado mucho tiempo viajando por esos lugares. Varios montaraces habían visitado la Cima de los Vientos un día o dos antes que Aragorn y los hobbits llegaran allí (y después de la lucha de Gandalf con los Nazgûl).

Aragorn mismo pasó mucho tiempo viajando. Cuando Frodo preguntó a Cebadilla sobre Aragorn el posadero le dijo que el montaraz había estado yendo y viniendo con frecuencia en primavera, pero desaparecía por un mes o un año de la misma forma. Cuándo Aragorn explicó a Frodo porqué no sabía donde estaba Gandalf, dijo que había partido de viaje a atender sus propios asuntos. Vine al oeste con él en la primavera, dice Aragorn en “Trancos”. Nos encontramos por última vez el primero de mayo, en el Vado de Sarn, en el curso inferior del Brandivino. Me dijo que los asuntos contigo habían ido bien, y que partirías para Rivendel en la última semana de septiembre. Sabiendo que é estaba a tu lado, me fui de viaje a atender mis propios asuntos.

Aragorn había desaparecido durante casi cinco meses. Nos sabemos donde fue, a quien vio, o que hizo, pero Gandalf llegó a Hobbiton el 12 de abril, de forma que Aragorn y él debieron pasar por Bree hacia el 10 de abril. Aragorn debió pasar de nuevo a principios de mayo. Parece ser que volvió a Imladris, o quizás a su pueblo. Algunos aficionados han especulado que quizás fue a buscar los fragmentos de Narsil, que miles de años antes Elrond había profetizado que serían reforjados cuando reapareciera el Anillo Único.

En el análisis final seguimos sin saber donde vivían los dúnedain. Las praderas llanas de Minhiriath podrían sostener un pueblo errante con animales. Los dúnedain ciertamente tenían caballos, pues la compañía de Halbarad cabalgó en ellos hasta Rohan (y trajeron a Aragorn su propio caballo, Roheryn). Tenían ropajes que podían o no haber obtenido de su propio pueblo. Si los dúnedain criaban ovejas habrían sido capaces de vestirse con lana. Pero también podrían haber comprado ropas de la Comarca o de Bree (o de Tharbad antes de 2912), o quizás incluso de los elfos. Y los dúnedain también llevaban armaduras y tenían armas de buena factura. ¿Se abastecían ellos mismos o venía este equipo de elfos o enanos?

Pese a todo, una fortaleza secreta no habría sido fácil de establecer en Minhiriath, y la estrecha relación con Imladris parece indicar que había más dúnedain en Eriador oriental que en Eriador occidental. Añadamos a eso que no había ningún asentamiento humano fuera de Bree ni más cerca de 300 millas de la Comarca, y es difícil sugerir que pudiera haber hombres viviendo más cerca de esa distancia, a menos que fueran dúnedain viviendo en el Ángulo o más allá.

 

 



[i] Nota del traductor: En mi opinión aquí Michael Martínez comete un error. Tal y como aparece en los Apéndices, la línea sigue siendo reyes de Arthedain hasta los días de Arvedui, pese a que en tiempos de Argeleb I (1349-1356) ya reclamen todas las tierras de Arnor, al haber fallado la descendencia directa de Elendil tanto en Rhudaur como en Cardolan. No se vuelve ha hablar de reyes de Arnor tras Eärendur hasta los días del rey Elessar.

[ii] Nota del traductor: A mi entender la incomunicación fue únicamente política, difícilmente total.