Ruta 1: Lugo - CastroverdeIniciamos la ruta después de un buen desayuno en una de las cafeterías más antiguas de las ciudad, el Café del Centro, en la Plaza Mayor, en una de las zonas emblemáticas de la Muralla Romana de Lugo conocida como “La Mosquera”, único arco de protección completo que mantiene en la actualidad. Además podemos visitar la Catedral de Lugo. Muralla RomanaRodeando el monumento por la ronda que lleva su nombre nos separamos del centro de la capital por la calle Santiago, antigua N-540 que nos llevaba a Santiago de Compostela. A sólo 1,5 Km de la muralla y desviándonos por uno de los seis principales viales nacionales, la N-VI, encontramos las espectaculares Termas Romanas utilizadas en la actualidad como Balneario. Dejando las termas continuamos por la N-VI dirección Madrid para abandonarla a 2 km y volver a entrar en Lugo por la Avenida de Madrid hasta topar de nuevo con la Muralla y tomar dirección a la calle Montero Ríos que desemboca en la N-640 con destino final Oviedo. Seguimos unos 30 km y nos desviamos 300 m. a la izquierda para visitar unos de los mayores reductos del arte celta de Galicia, el Castro de Viladonga, en donde además han sido hallados numerosísimas muestra de esta época, como monedas, torques y vasijas que se hayan en el Museo Provincial de Lugo. Castro de Viladonga
Dejamos el castro y regresamos a la N-640 dirección Meira para apartarnos 4 km. antes del pueblo y tomar a la izquierda la LU-122 y a sólo 200 m. del cruce paramos a la derecha para observar la Laguna de Fonmiñá, lugar de “renacimiento” natural del Río Miño, y que aparece como nacimiento oficial del mismo. Volvemos a la LU-122 dirección a Meira a través, de nuevo, de la N-640 para, en el medio del pueblo, desviarnos a la derecha por la LU-750 y llegar al verdadero nacimiento del Río Miño, El Pedregal de Irimia. Pedregal de Irimia
Continuando por la LU-750 atravesamos la maravillosa Sierra de Meira. Después de 25 Km. llegamos al Cádavo Baleira donde podremos visitar lugares entrañables como la Fraga de Marronda. En el medio del pueblo nos desviamos a la izquierda por la C-630 por una de las carreteras más serpenteantes de Galicia y tras recorrer 28 km. descansaremos en el pueblo de A Fonsagrada para degustar uno de los platos típicos de la zona, el cocido gallego al que en esta zona se le añade el producto típico: el butelo, botelo o botillo. Para ello nos disponemos a tomar mesa y mantel en uno de los templos gastronómicos de la provincia: el restaurante Cantábrico. Tras la copiosa comida, un paseo por la zona para mejorar la digestión y admirar el paisaje que merece y mucho la pena. A Fonsagrada desde el aire
Es media tarde, momento de regresar a la capital de la provincia de nuevo por las curvas de la C-630, pero parando antes tras 37 km. para tomar un café en el municipio de CastroVerde y disfrutar de la Torre da Homenaxe en muy buen estado de conservación. Torre del Homenaje en Castroverde
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