Van tambien á esta region de Terranova por grasa llamada comunmente aceite de ballena, por hacerse del unto y grosura de las ballenas derretido en calderas Hay en aquella costa de la mar abundancia de estas ballenas, que pasan de una parte a otra; pero es dificultosa la pesqueria de ellas por los montes de nieve que se hallan en la rivera de la mar y sobre la misma mar en la parte que se hiela, y por los hombres salvages que alli habitan como barbaros sin casas y sin vestidos de paño, sino con solos pellejos de venados, y son de dos generos, unos se llaman esquimaos que son inhumanos, porque suelen dar asalto a los nuestros con sus arcos y flechas (de que son muy diestros) y matar y comerlos. Otros se llaman montañeses o canaleses, que conversan con los nuestros y dan aviso, cuando sienten que vienen los otros malos. Por ser tan peligrosa esta pesqueria de ballenas en Terranova, se ha dejado en algunos años, y se ha acudido a la costa de Noruega, que está cuasi debajo del norte, a donde hay mayor abundancia, y a algunos que fueron alla con sus navios les fue bien al principio, y a otros que fueron despues por la contradiccion que hallaron les fue su perdicion. El modo de matar las ballenas es con unas armas arrojizas que llaman arpones y chabalines que estando ellas descubiertas sobre el agua llegan los marineros con sus esquifes de cada doce o quince hombres hasta el puesto de hacer el tiro y entonces le arroja el arponero aquella arma con soga delgada, que llaman arponera atada a ella y lo resto pegado a un estache que es una maroma manual larga, y le va soltando, porque corre la ballena al fondo con el golpe y se le da soga sin despedir del esquite: y vuelve luego sobre el agua a tomar el resuello y tornar á herirle con otro harpon y juntándose otros esquifes, ayudándose unos á otros acaban de matarla con los chabalines; sino es que con la grande furia y fortaleza los lleve consigo en el esquife en grande trécho sin morir, por ser tan grande pescado, que suele acontecer algunas veces, y cortando los estaches de los arpones perder por aquella vez la ballena y volver cansados al puerto. Conocese estar muerta cuando se vuelve el vientre para arriba sobre el agua. Ha sucedido tambien acercándose a la ballena con el esquife herirla, y peleando con ella, esgrimir con la cola de tal manera, que con la gran ferocidad parte el esquife por medio y le echa á fondo con toda su jente: lo cual tambien se ha visto hacer no solamente con el golpe de la cola, pero solo el arrimo y aire de ella, y levantarlos en el aire y matarlos sin golpe: y asi andan entre ellas con grande peligro Hay ballena que tiene de largo cuarenta codos y treinta y cinco y treinta, y de grosor en proporcion. Traida al puerto y puesta en seco la hacen tajadas, y si es nueva la guardan en salmuera para comida de los franceses, y si vieja la derriten en hornos é hinchen de la grasa muchas barricas: y hay alguna que dá ciento y cuarenta de á diez y seis arrobas, y otras dan setenta, noventa y ciento conforme fueren en grandeza. Y tambien entra acá la lengua que tiene mucha sustancia, sino es que se presente á alguna iglesia devota por costumbre, como en la villa de San Sebastian que se da á la cofradia de San Pedro, y en Guetaria a la fábrica de la iglesia; esto es en las que matan en la Costa de Guipuzcoa, de que se dirá luego. Y es de notar que con estar descubierta la navegacion de Terranova y ser manifiesto el mucho provecho que de ella redunda sobre los de esta Provincia y no otros algunos osan ir allá. De esta grasa, que traen se abastecen algunas tierras de España, particularmente las de Navarra y Campos para alumbrarse y labrar paños y para algunas enfermedades del ganado, de que han hecho esperiencia y se han hallado bien. Llévase por mar á Flandes, Inglaterra y otras grandes Provincias. Suele valer la barrica de grasa á veinte ducados, y a mas y menos, y ha de ser cuatro quintales centenares, que son diez y seis arrobas, y esta medida se ha de cumplir sopena de veinte mil maravedis segun la ordenanza provincial del cuaderno. Algunos marineros de Guipuzcoa de las villas de Orio, Zarauz, Guetaria, Zumaya, Deva y Motrico, por no ir en tan larga navegacion y de tanto riesgo á Terranova acostumbran ir cada año por el mes de Octubre á la costa de Vizcaya y Asturias, a esperar las ballenas que pasan en el invierno á luengo de costa: y viéndolas van luego con sus esquifes y instrumentos con mucha presteza, y las matan, y traidas al puerto les sacan la grasa, é hinchen muchas barricas y vuelven a sus casas por Marzo bien aprovechados, Esto es demas de las que matan los que quedan en sus propias tierras, que tienen particulares atalayas. Aprovechanse tambien de la barba de la ballena que es bien conocida. Sálenle de la boca de entre las agallas hasta nueve piezas, y traen cantidad de ellas y las venden. En un tiempo valian mucho, ahora valen cuatrocientos reales, y sirven para telas, cabos de cuchillos y otras cosas. Algunos creen que el ambar sale de la ballena, que es esperma suya, como refiere Laguna sobre Dioscorides. Marco Paulo Veneciano afirma que sale de unos pescados en la Isla de Zancibar, y asi se halla sobre el agua en la costa del mar Cantábrico; pero lo mas cierto (segun el dicho Laguna) es betun, que nace en las Indias ó en la costa de Prusia cerca de Monte Regio en dos fuentes que lo rebasan y condensado con el frio inclemente de aquellas partes se arroja por la mar. Otros dicen, que es goma, que manan los alanos de Italia en la ribera del Po y en una isla del Occeano septentrional cerca de Dinamarca