
Biarritz.-Al parecer poblada desde la prehistoria, su historia comienza oficialmente junto con la caza de la ballena a manos de los marineros que vivían en el Puerto Viejo. Con el tiempo, las ballenas fueron escaseando y con ello esta primitiva aldea entró en una grave crisis, cuyo resultado fue que algunos marineros se dedicaran a la pesca en Terranova y otros se convirtieran en corsarios. Puerto pesquero, vivió de la pesca de la ballena.
La emperatriz Eugenia, seducida por el encanto de
Biarritz, simple pueblo de pescadores de ballenas, hizo de esta ciudad una
estación balnearia de renombre, con villas suntuosas. La llegada de la nobleza cambió los
hábitos de la ciudad
Biarritz ha sido el centro de cita de la nobleza europea desde que en
1854 el emperador Napoleón III y su esposa compraron unas dunas frente
al mar.
Una de las zonas playeras con más yodo y algas de la costa atlántica. La
arena es especialmente fina y los servicios son perfectos.
Biarritz es una caja de sorpresas. Poca gente sabe que una de las
comunidades que contribuyeron al auge de la villa ballenera fueron los
nobles rusos fueron invitados por la emperatriz Eugenia a veranear. El
príncipe Romanoff aseguraba que el océano le recordaba al Mar Negro. La
diáspora se incrementó tras 1917
Los diezmos.-Efectivamente, entre 1059 y 1061 Raymond el joven emprendió la restauración de la sede, obteniendo de Fortún Sancho y de su hermano Loup Sancho, vizcondes de Lapurdi, la restitución de la iglesia, de sus dependencias y de parte de la villa. La riqueza de la sede baionesa fue aumentando con posteriores donaciones. Fue con el obispo Raymond de Martres (1120-1127) cuando se inició la época más floreciente de Baiona: en 1122 el duque Guillermo de Aquitania, de regreso de la victoria de Daroca, confirmó las donaciones y, entre otras, los derechos del obispado sobre las pesquerías fluviales y marítimas. Probablemente, en esta época Baiona obtendría una carta de franqueza, de la que sólo poseemos su confirmación en 1170 por Ricardo Corazón de León, a la sazón duque de Aquitania, concediendo, entre otras, la franqueza de todos los derechos a las pesquerías y caza de ballenas, fijándolos sobre los derechos que percibía el soberano sobre los navíos. Esta extensión de los intereses pesquero-comerciales baioneses por el litoral vasco, se vislumbra más nítidamente a fines del siglo XII, a través de textos como el fuero de fundación de San Sebastián o la concesión de algunos derechos sobre las ballenas capturadas en Biarritz a Vital de Biele, burgués de Baiona, por Juan «Sin Tierra» de Inglaterra, en 1199
Curiosidades.-Julio de 1590, a bordo de balleneros una tripulación formada por vascos, cazadores de ballenas, dan sus primeros golpes de remo sobre las aguas del río San Lorenzo en Canadá.
La pesca forma parte de las tradiciones de Biarritz: hasta el siglo XVIII, las ballenas fueron el principal recurso del pueblo. Un vigía apostado sobre los acantilados señalaba su respiración a distancia y ordenaba llevar al agua los balleneros. Actualmente, el pequeño puerto forma una especie de poblado adosado a la ciudad. De esta época se conservan los "crampottes", casas bajas construidas por los marineros.
En un documento de Burdeos de 1539, hallado por Bernard, también se habla de un «gallyon» para uso en Terranova, pero en este caso para la pesca de ballenas. El 8 de enero de aquel año el barco Serenne de Bourg, propiedad y armado en parte por Arnault de Estève seigneur de Longan cerca de Burdeos, fue fletado para el «viaje de Terranova» («voiage de terre-neufve») por un «marinier» de Biarritz, Laurens de Mortiques, que había de proveer «un gallyon bien aparejado para coger las ballenas» («ung gallyon bien apparelhé pour prendre les ballaines»)
Links.-
http://www.pyrenees-decouvertes.com/es/visites/lieux/biarritz/index.php
http://www.masmar.com/articulos/art/64,1281,1.html
Histoire Le temps des baleines
Biarritz http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/ocio/excursiones/200201/07/biarritz.html