HONDARRIBIA.-Su tradición marinera se remonta a la época medieval. La Cofradía de Mareantes de San Pedro, fundada hace más de 600 años, nos ha legado numerosa y valiosa documentación de la actividad pesquera a lo largo de todos estos siglos. Destaca por su espectacularidad la pesca de la Ballena Franca, que antaño se acercaba a nuestras costas en  otoño, durante sus viajes migratorios.  Las ballenas(Eubalaena glacialis) llegaban desde los mares del Norte hasta el golfo de Bizkaia a invernar. En los periodos migratorios los pescadores de ballenas colocaban unos vijías en los montes cercanos al mar, como Jaizkibel, a la espera de que apareciera alguna: estos lugares se llamaban atalayas.
GUETARIA.-Anexionada Gipuzkoa al reino de Castilla, Alfonso VIII otorgó "Cartas Pueblas" para fundar la villa de Getaria hacia 1204. Enclavado en una pequeña península que termina en el monte de San Antón, conocido como el “Ratón de Getaria” debido a su peculiar forma, se encuentra el municipio costero de Getaria. A 30 km. al oeste de San Sebastián (Guipúzcoa), es uno de los puntos más bellos del litoral vasco. El 17 de Octubre 1505, Domingo de Lekeitio, vecino de Lekeitio, solicitó a los alcaldes de la villa de Guetaría que tomen testimonio de los testigos que presenta de cómo se le negó el quintal que habia ganado en la caza de la ballena,
ORIO.-Era en un principio, una parroquia denominada San Nicolás que estaba comprendida dentro del territorio asignado a la entonces villa de San Sebastián en su carta puebla de 1180. Para desarrollar el enclave portuario de Orio dependiente de Donostia, Juan I de Castilla, por privilegio dado en Burgos a 12 de julio del año 1379, otorgó Carta-puebla para la fundación de una villa con el nombre de Villarreal de San Nicolás de Orio, a cuyos pobladores otorgó el Fuero de San Sebastián. Un 14 de mayo de 1901 los arrantzales oriotarras cazaron la última ballena de raza vasca, también llamada franca, del Cantábrico. Los ingleses la denominaban ‘right whale’, ‘ballena correcta’, porque era lenta, dejaba aproximarse a las lanchas y producía mucho aceite, ‘sain’ en euskera.
motrico

MOTRICO.-El año 1200 Alfonso VIII y su esposa hicieron donación a la orden de Santiago de una ballena pescada en Motrico.

Redúcese a una: ensenada como de kilómetro y medio de largo y de poco más de ancho en su entrada, entre la punta de la Atalaya de San Nicolás a la de Burumendi.

El año 1200 Alfonso VIII y su esposa hicieron donación a la orden de Santiago de una ballena pescada en Motrico. Fernando III, el 28 de septiembre de 1237, emitió una cédula por la que se atribuía un tajo, desde la cabeza a la cola, de cada ballena pescada, además de reservarse la primera de todas
ZARAUZ.- Este antiguo asentamiento de cazadores de ballenas se convierte en una importante villa turística a partir del siglo XIX. Su elegante playa, la más larga de su provincia, acoge un tranquilo paseo marítimo, al borde del mar Cantábrico, adornado con numerosas esculturas vanguardistas. Su oleaje convierte a Zarautz en un paraíso para los amantes del surf. Su casco urbano depara al visitante importantes sorpresas como la torre gótica de Luzea, la iglesia medieval de Santa María la Real y el palacio de Narros, de estilo renacentista.
SAN SEBASTIAN.-Ya existía en la antigüedad un poblado marinero en las faldas del monte Urgull, llamado por aquel entonces Izurun y que en tiempos de los romanos vuelve a aparecer con el nombre de Easo, y hay que decir que por aquel entonces también existía un núcleo de agricultores en torno al Antiguo. Aquí es donde se encontraba la ermita dedicada a San Sebastián, al abogado contra las epidemias, y desde aquí es desde donde se extendió el nombre que más tarde tomaría la ciudad. Ya en el siglo XI Sancho el Sabio le otorgó el Fuero de Villa.

El fuero de San Sebastián, de la segunda mitad del s. XII, ya regula los derechos de aduana por las barbas de la ballena.

Una ordenanza de San Sebastián prohíbe, en 1415, la destilación del aceite de ballena dentro de los muros de la ciudad.

ZUMAYA-Villa fundada en 1358 con el nombre de Villagrana de Zumaya, situada a orillas del Cantábrico en la desembocadura del río Urola. Junto a la playa de Santiago,

Ya a finales del siglo XIV se construían naves en la ría. Un alto porcentaje de la población se dedicaba a la pesca y a la navegación.

En 1610 se fundó la Cofradía de Mareantes de San Telmo.