Antecedentes
El origen de esta Hermandad proviene de la devoción popular a una imagen de Cristo,
que estaba sobre una viga, de ahí su nombre. Ya se tienen noticias del establecimiento
de una Hermandad en el siglo XIV. Posteriormente, se conoce la existencia y creación
de una Hermandad del Cristo de la Viga, fundada el 17 de mayo de 1670, que sufrió
una reestructuración para una mejor línea de funcionamiento el 13 de enero de 1685.
El carácter de esta Hermandad no fue nunca propiamente penitencial, pero sí
demuestra una continuidad en la existencia de su dedicación al fomento del
Crucificado, que se extendió hasta el siglo XIX. Es notable el gran fervor popular
que el pueblo siempre ha tenido a esta imagen.
Los cofrades de la Piedad
Fueron los cofrades de la Hermandad del Santo Entierro y Nuestra Señora de la Piedad,
quienes, tras un período de poca actividad litúrgica, sacaron, por primera vez, en
el Lunes Santo de 1926 (26 de marzo), la imagen de este Crucificado, tras las
gestiones de Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio y su hermano Manuel, así
como del Conde de Puerto Hernoso. Casi durante veinte años sucedió así, aunque
existió el período desgraciado de la Guerra Civil que hicieron a las hermandades
imposibles sus salidas procesionales, continuando posteriormente desde 1939 a 1945.
En su recogida se procedía a la iluminación por medio de bengalas.
Constitución de la Cofradía
Así pues, lejano queda ya el año 1945 cuando los componentes de un fervoroso grupo de
devotos del Santísimo Cristo de la Viga se reunieron, en la ahora Sala de Hermandad
del Mayor Dolor, para conseguir afianzar de nuevo esta Hermandad y conseguir sacar
en procesión a la imagen con Hermandad propia. Manuel Soto Domecq fue elegido su
primer Hermano Mayor, aprobándose sus primeras Reglas el 16 de marzo de 1946, por el
Cardenal Arzobispo de Sevilla, D. Pedro Segura y Sáenz. Con la creación de la
Hermandad, se añade a la antigua y gran advocación del Cristo de la Viga el carácter
puramente penitencial.
Pudieron salir en procesión en la Semana Santa de 1946, el lunes Santo, 15 de abril,
con túnicas prestadas de la Hermandad del Santo Entierro, quien las había sacado en
estación de penitencia años anteriores, sin capas todo el cortejo, excepto los componentes
de la presidencia del único paso con el Cristo de la Viga, que llevaban capas del Santo Entierro
con el escudo de la Cruz de Jerusalén. Las insignias fueron prestadas por la Hermandad de
Ntra. Señora del Mayor Dolor.
Así fueron saliendo en procesión sucesivamente hasta que en 1948 ya vestían túnicas
negras propias de los hermanos del cortejo y túnicas negras con capa púrpura las
presidencias, también ya propiedad de la Hermandad. Estas túnicas se repartían en
una agencia de transporte, junto al Señor de la Puerta Real y posteriormente en la
calle Francos en la agencia de viajes Wagon Litz que dirigía Manuel González de la
Peña, "alma mater" de esta Hermandad. En 1952 estrenaría la Hermandad las capas de
color púrpura en todo el cortejo de nazarenos.
Cargos Honorarios
En los primeros momentos de la Hermandad se nombraron como Hermanos Mayores Honorarios
al Alcalde de la Ciudad, al Secretario del Ayuntamiento, al Abad de la Iglesia
Colegial, al Delegado de Hacienda, al Director del periódico local Ayer y a los directores
de los bancos de la ciudad, con lo que se relacionaba la Hermandad no sólo con las
autoridades civiles y religiosas, sino incluso económicas de Jerez. Posteriomente en
marzo de 1950 se otorgó el mismo cargo al Gobernador Civil de la provincia, y al año
siguiente, 1951, fue el Gobernador Militar el honrado con tal título. En 1965 tres
fueron los nombrados hermanos mayores a título honorífico: el R.P. Alfonso Ruiz
Mateos, el Obispo Vicario Monseñor Cirarda y en calidad de alcalde de la ciudad,
Miguel Primo de Rivera. Por último, en 1972 y como director del periódico local La
Voz del Sur, Alejandro Daroca del Val.
Una representación corporativa de todos estos
estamentos, sobre todo del Ayuntamiento, formaba parte del desfile procesional de
esta Cofradía hasta 1975, costumbre que se suprimió al año siguiente, 1976.
Participación en el Vía-Crucis
Con motivo de las Santas Misiones de 1952, los Padres Misioneros organizan un multitudinario Vía-Crucis
el domingo 24 de febrero en la plaza Reyes Católicos. De los 17 centros misionales salieron los respectivos
cortejos procesionales para coincidir todos a las ocho y media en la céntrica plaza. Al fondo de la plaza fueron
depositadas las imágenes que presidían dichos cortejos, entre los que figuraba el Cristo de la Buena Muerte de la
Compañía, el Señor de los Trabajos, el Santísimo Cristo de la Viga, el Santísimo Cristo de la Expiración,
el Cristo de los Pavones que se venera en la iglesia de San Miguel, la Virgen de Loreto, Nuestro Padre Jesús del
Prendimiento o Nuestra Señora de la Confortación, entre otras imágenes de nuestra ciudad. Ocupaban una amplía tribuna los
Padres Misioneros desde donde dirigieron el devotísimo Vía-Crucis. Tras la última estación se entonó el canto del
Perdón y una meditación puso fin al acto.
Posteriormente, el 6 de marzo de 1995 la imagen del Santísimo Cristo de la Viga presidió el Vía-Crucis organizado por la
Unión de Hermandades, que no salió a la calle y se tuvo que celebrar en el interior de la Catedral por motivo de la lluvia.
Salida Procesional de Ntra. Sra. del Socorro
Un punto importante en la vida de la Hermandad se produjo con la incorporación, en 1970, de la advocación de
Nuestra Señora del Socorro, Copatrona de Jerez desde 1610, como Titular de la cofradía.
La imagen de la Virgen del Socorro se encontraba situada en un Altar de la Pila Bautismal de la Colegial, casi desapercibida,
hasta que un grupo de jovenes cofrades logran consolidar, por los años 70, la advocación de la Virgen, organizando
una serie de actos en 1972.
En el año 1975 la cofradía del Cristo de la Viga, sacaba por primera vez el Paso de Palio,
al objeto de que Jerez recordara las viejas promesas, rogativas y gracias a la Señora.
Cartel Oficial
En 1976 una fotografía de Diego Romero Faviere del Cristo de la Viga con el fondo de la torre del campanario de la Colegial sirvió
de cartel oficial de la Semana Santa de Jerez de aquel año.
Nuevamente en el año 2006, el Cristo de la Viga anuncia a Jerez en Semana Santa.
La obra, primera fotografía digital que se utiliza en la historia de este anuncio gráfico oficial, recoge una imagen
nocturna que, tomada desde la torre de la Catedral, presenta la subida del paso del Cristo de la Viga por el Reducto
catedralicio enmedio de las tradicionales bengalas encendidas. El autor de la misma es Francisco Carlos Tenorio Segura.