El patio de los naranjos se llenó para escuchar al ex-hermano mayor de las Tres Caídas
La Hermandad de la Viga celebró la fiesta de la Transfiguración del Señor desde su misma víspera, como suele desde hace ya muchos años, con el
tradicional Pregón de la Viga y la entrega del galardón Potencia a un cofrade ejemplar. Uno y otro argumento hicieron que se dieran la mano, en
el patio de los naranjos del primer templo diocesano, los cofrades de la sede catedralicia con los de la Hermandad de las Tres Caídas, cofradía
a la que pertenecen tanto el pregonero de este año, Pedro Pérez Rodríguez, como el veterano homenajeado, Diego Romero Fabiere.
El primer 5 de agosto de José Antonio Valenzuela como hermano mayor de la Viga contó en la intervención de Pérez con un precioso canto a algunos
de los valores que más genuinamente caracteriza a la cofradía del Lunes Santo jerezano. Tras presentación de uno de sus hermanos, el pregonero
desplegó una batería de sugerencias que, cuajadas del paladar cofrade que destila este ex-hermano mayor de la corporación de San Lucas. Las
calles del itinerario de la Hermandad de la Viga contaron con poema y tampoco faltaron otros ingredientes como la realidad del prodigioso
crucificado gótico como receptor de las visitas de las cofradías que hacen estación en la Catedral durante la Semana Santa, la Virgen del
Socorro y las madres en general o el pasaje de aquellos que veían “la mota de polvo en el ojo ajeno y no la viga en el propio”.
Fuente: Información de Jerez