El cofrade y ex hermano mayor de las Tres Caídas, Pedro Pérez, pronunció el sábado el pregón dedicado al Cristo de la Viga, una de las citas tradicionales dentro del calendario cofrade y especialmente señalada por celebrarse en el mes de agosto coincidiendo con la festividad de la Transfiguración del Señor.
En el marco del patio de los naranjos de la Catedral, Pedro Pérez fue introducido por su propio hermano, Javier Daniel Pérez, para seguidamente ofrecer a la audiencia un pregón muy poético donde la imagen del Cristo de la Viga fue el epicentro de su obra junto a otros aspectos singulares de esta cofradía. Pedro Pérez no dejó escapar la oportunidad de mencionar cómo este pregón le llega coincidiendo con sus bodas de plata como costalero y de las sensaciones que le produce esta hermandad en las calles. Desde la dolorosa del Socorro, el recorrido de la cofradía en el Lunes Santo, hasta la misma túnica de los hermanos que la definió como una de las más hermosas de nuestra Semana Santa. En su exaltación también hubo momentos para la reflexión y el llamamiento al compromiso de los cofrades con el trabajo y el impulso de sus hermandades, todo junto con la formación.
Al hilo de esto, hizo un juego de palabras donde usó el pasaje evangélico "no veas la paja en el ojo ajeno y sí la viga en el propio" para poner al Crucificado de la Catedral en el objetivo de todo lo que tiene de bueno y de malo el día a día de las hermandades. Un momento especial fue la parte dedicada a la Virgen versos que dedicó a las madres como transmisoras de la devoción cofrade, con singular énfasis en la exaltación de estas y su importancia en el seno familiar. Pedro Pérez siempre tuvo al Crucificado en el texto de su pregón, de principio a fin, demostrando de esta forma su admiración por esta imagen " a la que visitan todas las cofradías al pasar ante ella en Semana Santa", dijo para llamar la atención sobre cómo el Cristo es historia de la ciudad y antes Él ha pasado siglos y siglos de devoción: " Está tatuado con la historia de Jerez", proponiendo que sea el Patrón de las hermandades jerezanas.
El pregonero se ofreció a su forma y con un pregón lleno de poesía, lo que ya evidencia una absoluta valentía al afrontar el reto de un atril que han ocupado los mejores exaltadores cofrades. El pregón al Cristo de la Viga tuvo como epílogo un sentido homenaje a Diego Romero Fabiere al que se le entregó una reproducción de las antiguas potencias del crucificado "para un cofrade ejemplar".
Fuente: Diario de Jerez