Boletín Cofradiero

La Viga se alza sobre un monte de muerte (03/04/2007)

Antes de que vistan su túnica los primeros nazarenos e incluso antes de que las calles del centro sepan del montaje de palcos, es posible conocer los estrenos que presentarán las distintas cofradías. Un detalle escapa a esas previsiones: las flores. La estética de los pasos se culmina en las horas previas a la salida procesional. Es ahí donde los equipos de Mayordomía adquieren su protagonismo.

Hace años, décadas incluso, la Hermandad del Santísimo Cristo de la Viga sorprendió a Jerez colocando cardos a las pies del crucificado. Ayer volvió a hacerlo, completando ese tradicional exorno con una cenefa de flor silvestre y un monte natural en el que se advertían incluso los restos de una caravela.

Tan acertado detalle terminó convirtiéndose finalmente en el centro de atención de la cofradía. Las hermandades proponen y las mayordomías disponen. Fue así como ayer, el Cristo de la Viga se alzó sobre un monte de pura y verdadera muerte, que acentuó aún más si cabe el sentido dramático del primero de los pasos de la cofradía radicada en la Santa Iglesia Catedral.

Sin abandonar el seguimiento puntual a las predicciones meteorológicas, la Hermandad del Santísimo Cristo de la Viga inició su itinerario procesional a las seis menos cuarto de la tarde, casi una hora antes de lo que lo hiciera el pasado año. Tras abandonar el reducto catedralicio, el cortejo nazareno buscó su reencuentro con los lugares en los que suele ofrecer su mejor estampa, esto es, los alrededores de la basílica del Carmen.

Cuando se habla de crisis de nazarenos, siempre se cita a esta cofradía ejemplo, cuando en honor a la verdad el número de nazarenos que ayer puso en la calle la Hermandad del Santísimo Cristo de la Viga poco tiene que envidiar al de muchas corporaciones. El cortejo, que puede presumir de vestir una de las túnicas más hermosas de toda la Semana Santa, estuvo ayer integrado por unos ciento setenta nazarenos.

Sea como fuere, lo cierto es que de unos años a esta parte el cortejo de la Hermandad de la Viga ha experimentado un sensible incremento que es justo reconocer.

El paso de misterio mantuvo la línea de años anteriores en lo que a su forma de andar se refiere, estando al mando de la cuadrilla José Luis Villaverde. Lejos quedaron los tiempos en los que el crucificado se presentaba a Jerez andando a paso corto y sobre los pies.

En el paso de palio de la Virgen del Socorro se estrenaron tanto Álvaro Barba Hidalgo como la Banda de Música Nuestra Señora de las Angustias, de la localidad sevillana de Sanlúcar la Mayor. La copatrona de Jerez estrenó un manto de terciopelo liso en color grana, un tono que ofrecía un hermoso contraste con el de los 1.600 tallos de rosas blancas que fueron dispuestos por las distintas jarras del paso. Pleno de sabor cofradiero fue el tránsito de la Virgen del Socorro por calles como Carpintería Baja, Carmen y Sedería, en busca de la angostura de Tornería. Al menos en este enclave, la hermandad seleccionó un repertorio de marchas clásicas para su paso de palio, manteniendo la tendencia ya observada el año anterior. En esta última calle, por ejemplo, pudieron escucharse Virgen del Valle, Nuestra Señora del Socorro (Orellana) y Nuestra Señora del Socorro (Gámez Laserna). La lluvia sorprendió a la cofradía cuando se encontraba ya en los últimos tramos de su itinerario, lo que obligó a acelerar un poco la recogida.

Fuente: Información de Jerez

© Gótico Doliente 2008 | Última actualización: 04/07/2008 | GoticoDoliente@jerez.es