Boletín Cofradiero

En agosto hablemos de cofradías (06/08/2009)

Algún lector, a la vista del título de hoy, pudiera pensar que las últimas calores –por otra parte propias de la época del año en la que estamos– y que venimos soportando de la mejor manera que podemos, pudieran haberme reblandecido las seseras hasta el punto de venir a hablar –recién estrenado agosto– de cofradías.

Para nada, y ello porque –a Dios gracias– los cofrades estamos todo el año de aquí para allá con todo aquello que esté relacionado con nuestras hermandades y cofradías. La razón es bien sencilla, nuestras corporaciones –las más antiguas de nuestra Iglesia Católica– viven intensamente, a lo largo todo el año, los distintos tiempos fuertes del Año Litúrgico (Adviento, Navidad, Cuaresma, Triduo Pascual y Pascua), así como todas las fiestas principales, por ejemplo, Inmaculada Concepción, Corpus Christi, Asunción de Nuestra Señora, Todos los Santos, etc., etc.

Pues bien, con motivo de la fiesta de la Transfiguración del Señor que celebramos ayer, la Antigua y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Viga, Nuestro Señor San Salvador y Nuestra Señora del Socorro anualmente organiza, el sábado siguiente a dicha festividad de su Sagrado Titular, el Pregón dedicado al Santísimo Cristo de la Viga. En la presente edición se cumple el veintinueve aniversario del mismo.

Servidor, en los últimos años, antes como Teniente Hermano Mayor y, actualmente como Hermano Mayor de mi Hermandad de Nuestra Señora de la Piedad y del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo –la cual se encuentra hermanada con la del Santísimo Cristo de la Viga y Nuestra Señora del Socorro– viene asistiendo en la fecha indicada al mencionado Pregón. Y les puedo asegurar que es uno de los actos más entrañables e íntimos de los que celebran nuestras hermandades. El lugar escogido es el Patio de los Naranjos de nuestra Catedral, el cual, escoltado por sus eternos y verdes naranjos –con el escenario presidido por la pintura del Santísimo Cristo de la Viga que don José Molina realizara en 1.996– se envuelve, con la caída de la tarde y el refrescar de la noche, de una atmósfera apacible y cautivadora.

Y así, como les decía, he asistido en los últimos años, y les puntualizo, como oyente de los bellos pregones ofrecidos por los diferentes exaltadores. Pero este año, mis hermanos de la Viga han tenido la ocurrencia de que el pregonero sea yo. Y a uno, que como diría mi buen hermano y amigo Antonio Montoro “le va la marcha” (por cierto, que el bueno de Antonio será mi presentador, si bien en la distancia al no poder dominar el don de la ubicuidad, haciendo lectura de la presentación Pepe Montoro García, padre de Antonio y Ex-Hermano Mayor de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte) y digo yo, le cuesta decir que no cuando el ofrecimiento viene de alguna de nuestras hermandades, pues estará (D.m.) mañana, a las nueve de la noche, en el Patio de los Naranjos de siempre, pero esta vez frente al respetable, que mayoritariamente –por razones obvias– es cofrade.

No puedo omitir que al finalizar el Pregón, como también es habitual, se entregará la reconocida distinción dentro del mundo de nuestras Hermandades y Cofradías de una Potencia para un Cofrade Ejemplar, que este año ha recaído en don José Andrades Borrego, cofrade de la Hermandad de las Sagradas Cinco Llagas de Cristo, al que le envío mi pública felicitación y un fuerte abrazo por el merecidísimo galardón que recibirá.

Como comprenderán ahora, el título de esta semana es más que oportuno, ¿a qué sí?

Informa: AndaluciaInformacion.es
Autor: Domingo Díaz Barberá

© Gótico Doliente 2009 | Última actualización: 02/08/2009 | GoticoDoliente@jerez.es