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La Tribu Dani
En el Valle de
Baliem existen aproximadamente 30 clanes de la tribu dani, esparcidos
entre las montañas y las cuestas. Empíricamente no se ha podido
comprobar cuales son los orígenes y ancestros de esta tribu. Físicamente
son diferentes al resto de los indonesios, se caracterizan por el pelo
rizado y piel negra.
Sus costumbres, formas de vida, ritos y cultura en general se remontan a
la época del Neolítico y, a pesar de encontrarse a unos cuantos
kilómetros de la civilización, se niegan a cambiar su forma de vida.
Entre los ritos y costumbres el cerdo ocupa un lugar significativo para
los dani. Es el animal de culto, respetado y venerado, sólo se come en
ocasiones muy especiales como para los matrimonios, que se celebran de
forma colectiva cada cinco años, o para la muerte de alguien. Incluso es
tratado como miembro de la familia, vive en las cabañas con las mujeres
y los niños y, en algunas ocasiones, es amamantado por las mujeres.
El hombre dani es principalmente guerrero, sin embargo la virilidad
propia de un guerrero fuerte se contrapone a su forma de llevar las
relaciones sexuales. Hombres y mujeres viven en chozas separadas y el
hombre procura no frecuentar a las mujeres más que lo imprescindible, ya
que según su cultura las relaciones sexuales los debilitan.
La institución familiar es muy distinta a las de otras culturas, la
familia no es el núcleo ni la parte más importante de la organización
social en las tribus dani. Maridos y esposas viven separados. La vida es
llamada Sili. Mientras las mujeres viven junto a sus hijos pequeños y a
los cerdos en chozas que denominan ebelai, los hombres lo hacen con los
adolescentes varones en otras llamadas pilamo.
Los hombres se preocupan de cuidar sus tierras y los límites de éstas,
además de protegerla frente a los extraños. La mujer, por su parte, es
la que trabaja el campo, los huertos y construye las chozas.
La poligamia es común para los dani, la mujer la apoya, pero no está en
condiciones de practicarla. Cuando una mujer pierde a su marido es usual
que pase un tiempo sola.
Las mujeres dani tienen una baja tasa de fertilidad, tienen hijos una
vez cada 5 o 6 años y no pueden tener más de dos. Luego del nacimiento
de un hijo viene un largo periodo de abstinencia sexual para la mujer,
que puede durar 6 años o más. En este periodo el hombre puede visitar a
otra de sus esposas.
En relación con el trabajo, el hombre siempre es el que hace el trabajo
pesado. A pesar de ser un guerrero y ser esta su prioridad, el hombre
dani es el que limpia el terreno para los jardines que plantarán,
construye las vallas y cercas y otras estructuras más pesadas. La mujer
es relegada a trabajos más livianos, lo que no quiere decir que en
ocasiones realice trabajos más pesados. La única área donde hombre y
mujer son parecidos es en la guerra, ella está al lado del hombre.
La vestimenta de los dani es muy escueta, prácticamente no utilizan
ropa. Las mujeres, sin embargo, tienen diversas vestimentas según las
ocasiones: bailes, ceremonias rituales e incluso distintos vestidos para
recibir al hombre. Pero la vestimenta más importante para las mujeres es
aquella que utiliza el día de su matrimonio, denominada jogal.
Hombres y mujeres de la tribu dani tienen roles y funciones muy claros.
Mientras ellos son los guerreros fuertes y temidos, ellas cumplen la
función de madres, dueñas de casa y sustento alimenticio de la familia.
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