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Tana Toraja es un pueblo cristiano-animista de antiguos cazadores de
cabezas que conservan ritos ancestrales y una peculiar arquitectura.
Con la llegada de los holandeses, tuvieron que descender a los
valles y adaptarse a la agricultura basada en el cultivo del arroz.
Sus casas hechas en madera sobre enormes pilares: "tokang", están
muy decoradas con esqueletos de animales: principalmente, fauces y
cornamentas de bueyes, pinturas y motivos tallados. Cuanto más rica
la familia, más osamentas en la entrada. Los tejados tienen forma de
barco. Según lo que cuentan, este pueblo llegó del continente en
barco y los utilizaron como tejados, orientando las casas hacia el
norte, desde donde vinieron.
Son muy aficionados a las peleas de gallos, aunque están prohibidas.
Cuidan sus gallos masajeandolos para fortalecer sus patas y les
cortan y rocían con limón para que se acostumbren al sufrimiento y
aguanten las peleas hasta el final.
En el interior hay dos estancias separadas: la habitación del
matrimonio y el resto de la casa: cocina, comedor y resto de
dormitorio todo en uno. No entra casi la luz exterior y a pesar de
su altura externa, no hay mucha altura dentro. Las nuevas deben ser
diferentes por el interior, aunque el exterior se respeta la
tradición.
Mezclan los ritos animistas con los cristianos, dándole un sentido
especial a la muerte. De hecho, toda su vida gira entorno a ella.
La gente es bastante pobre y viven de la agricultura, básicamente
del cultivo del arroz. El proceso es totalmente manual y aunque
siguen los mismos pasos que en la antigüedad, hay algunas novedades,
como el hecho de hacer varias cosechas en el mismo año. A mayor
cosecha, peor calidad. Sólo mantienen una al año para el llamado
arroz baby, que es el destinado a los niños. Hay bastantes
variedades.
El mayor exponente de la riqueza de una familia es el número de
bueyes que tiene; los alimentan toda la vida, hasta que fallece
algún miembro. Para que engorden más, los atan e inmovilizan y así,
no gastan energías. Las cuerdas las atan a unos anillos colocados
dentro de la nariz.
El turismo es otra fuente de ingresos. Hay algunos hoteles y
bastantes restaurantes donde sólo van turistas. Hay bastantes guías,
y muchos puestos de souvenirs.
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