Ese mismo año, concretamente el 27 de marzo de 1991, Miércoles
Santo, los miembros de la Hermandad celebran su primera salida procesional (en
la Procesión del Silencio), portando la imagen del Cristo de la Paz, una
imagen prestada a la Hermandad por la Congregación de las Hijas de María
Auxiliadora de Béjar, dado que en estos momentos ninguna de las imágenes
titulares de la misma se encuentra en condiciones de procesionar. Cabe
destacar un hecho importante en cuanto a la celebración de esta procesión; y es
que la imagen de Cristo que la Hermandad saca en su primera salida procesional
por las calles de Béjar lo hace con el nombre de Cristo de la Paz, nombre
que ha sido elegido por los hermanos y hermanas de la hermandad, y las
religiosas de la congregación salesiana, para conmemorar de esta manera la firma
de la Paz en la Guerra del Golfo.
Este mismo año, la Hermandad hace frente a la restauración de
la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno,
una escultura de cuerpo entero en talla de madera, vestida con túnica morada de
terciopelo, y que carga sobre su hombro izquierdo una gran cruz de madera.
Datada esta imagen en el Siglo XVIII, es de autor desconocido
y hay que decir que aunque cuenta con una gran devoción entre los fieles de la
ciudad, son muy pocos los datos que se poseen acerca de su origen y de cómo
llegó a la parroquia de Santa María, donde se le da culto.
Así pues, el día 15 de abril de 1992, ya se cuenta con la
imagen del Nazareno restaurada, con lo que la Hermandad puede cumplir el sueño
de sacarla en procesión a
hombros de doce hermanos de carga.
Han pasado 81 años desde la última vez que esta talla fuera
sacada de su urna para procesionar, habiéndolo hecho en aquella ocasión con
motivo de una rogativa.
Días previos a esta ansiada salida procesional, la Hermandad
ya ha afrontado la puesta en marcha de su primer
Vía-Crucis de la Antigua,
recorriendo en la noche del Viernes de Dolor las estrechas calles de este barrio
y los aledaños de la Muralla de Béjar.
Este es un acto solemne y emotivo que congrega a numerosos
fieles bejaranos que acompañan en su recorrido, con un gran silencio y
recogimiento, a los tres penitentes encapuchados, que cumpliendo una promesa
cargan al hombro sus pesadas cruces de madera, mientras el Cristo de la Agonía
inicia su lento caminar por este camino de la PASIÓN que es el Vía-Crucis.
Termina esta Semana Santa del año 1992 en la que las
novedades para la Hermandad han sido gratas y numerosas, con la celebración en
la noche del Sábado de Gloria, día 18 de abril, de la primera
Procesión del Encuentro.
En este acto procesional que, a partir de esta fecha, y en
años sucesivos, realizará la Hermandad de Jesús Nazareno y Nuestra Señora de las
Angustias en unión de la Cofradía de la Santa Vera Cruz.
Porta la Hermandad en esta ocasión la imagen de
Nuestra Señora de la Misericordia,
que es llevada a hombros por hermanas de carga exclusivamente, quienes conducen
a la Madre hacia la Plaza Mayor de la ciudad para que a las 12 de la noche se
encuentre, feliz y gozosa, con su Hijo Resucitado, imagen que es portada por los
cofrades de la Vera Cruz.
Sin embargo, no va a ser hasta el día 31 de marzo del año
1994 cuando la Hermandad por fin pueda ver cumplido su otro gran sueño , el
poder sacar en procesión el paso de
Nuestra Señora de las Angustias, conocido en Béjar con el nombre de La
Piedad.
En la fecha en la que es fundada la Hermandad, esta talla de
madera policromada, del siglo XVIII, y atribuida a Alejandro Carnicero, se
encuentra en muy mal estado de conservación, fruto del paso del tiempo, lo que
obliga a la Parroquia de Santa María La Mayor y a la propia Hermandad a
solicitar de la Junta de Castilla y León la restauración de este bello grupo
escultórico.
Por fin se encuentra La Piedad en condiciones de volver a
procesionar en nuestra Semana Santa.
Su última salida se había producido en 1921.
Han sido 73 años en los que los bejaranos no han podido
emocionarse con la singular belleza de esta imagen procesionando por sus calles.
Llega la noche de este esperado
Jueves Santo, marcando un hito
importante en la historia de la Hermandad: La Piedad vuelve a la calle, donde
esperan los fieles emocionados.
Las lágrimas caen por las mejillas de los más mayores. ¡La
emoción se hace patente!
33 Hermanos de carga, también muy emocionados, sacan la
imagen del templo, estrena sus andas de plata... y se la ve feliz.
Pero aún hay que esperar hasta el año 1997 para que la
Hermandad, que ha rescatado del olvido en la sacristía una menuda talla
policromada del siglo XVII, representando a
Jesucristo amarrado a la columna,
pueda ver todas sus imágenes titulares procesionando en la Semana Santa
bejarana.
La labor es ardua; hay que arreglar los dedos que faltan,
restaurar el pelo, las manos, la columna, preparar las andas... todo para
dejarla lista, y que por fin, en la noche del Miércoles Santo de este año, salga
a hombros de doce hermanos de carga, acompañando a la imagen de Nuestro Padre
Jesús Nazareno en la Procesión del Silencio.
La Hermandad ha conseguido en estos pocos años que Béjar
entera pueda disfrutar de las valiosas tallas que guarda la Parroquia de Santa
María la Mayor, y que sean muchos los fieles que vivan estos días de Semana
Santa con mucho más fervor.
Todas las imágenes tienen su día para procesionar, y en la
parroquia, los hermanos y hermanas viven la Semana Santa con mucha intensidad y
emoción.
Los actos se suceden: Jesús Nazareno tiene su Novena y su
Besa pies, los nuevos hermanos y hermanas tienen su ceremonia de
Imposición de Hábitos, y
hasta los nuevos hermanos recién nacidos reciben las aguas bautismales en la
solemne noche de la Vigilia Pascual.
Con todo esto es ineludible afirmar que TODOS los Hermanos y
Hermanas de la Hermandad de Jesús Nazareno y Nuestra Señora de las Angustias
llevamos nuestra Semana Santa en el
Corazón.