PLASENCIA
Plasencia es una ciudad situada en el norte de la provincia de
Cáceres. Con una población de alrededor de 45.000 habitantes, es el
segundo núcleo urbano más poblado de la provincia y cuarto de la
Comunidad extremeña. Se encuentra a 83 km de Cáceres, 126 km de
Salamanca, enlazados por la autovía A-66 y en algunos tramos por la
N-630 y a 245 km de Madrid, con la que estamos enlazados por las
autovías EX-A1 y A5.
Es ciudad
de servicios de la comarca del Valle del Jerte, famosa por sus
exquisitas cerezas y por su fiesta del cerezo en flor. Además está
rodeada por las comarcas que componen las serranías del norte de
Extremadura (La Vera, Valle del Alagón, etc.) y por el Parque
Nacional de Monfragüe. Enclavada en una hermosa zona natural y con
un interesante patrimonio histórico-artístico, empieza a despuntar
como destino turístico.
Fue
fundada por el rey castellano Alfonso VIII a principios del siglo
XII. La frase <UT PLACEAT DEO ET HOMNIBUS>, que quiere
decir "Para que agrade a Dios y a los hombres", es la divisa que
orla el escudo de la ciudad. El papa Clemente III crea el obispado
de Plasencia en 1189, poco después de la fundación de la ciudad. A
lo largo de la Baja Edad Media Plasencia vivió un floreciente
momento en el que se edificaron templos, conventos, casas solariegas
y hospitales. Desde finales del siglo XV, Plasencia acogería a lo
más nombrado de la nobleza extremeña, lo que propició que duques,
condes y marqueses residieran en la ciudad dejando, afortunadamente,
un gran legado histórico-artístico del que gran parte aún se
conserva. Su monumento más importante es su catedral. En realidad se
trata de dos catedrales adosadas, donde se funden los estilos
románico y gótico.