Hospitalidad Ntra. Sra. de Lourdes

Diócesis de Plasencia


 

   ¿QUÉ ES LA HOSPITALIDAD?

Para continuar con el “Espíritu de Lourdes” durante todo el año, se creó en nuestra diócesis en 2001 la Hospitalidad de Ntra. Sra. de Lourdes, una asociación que agrupa a voluntarios y peregrinos enfermos y sanos.

   Existen más de 200 Hospitalidades diocesanas en todo el mundo y alrededor de 40 en España. Ligadas a una diócesis y en la mayoría de los casos a su peregrinación diocesana, a estas hospitalidades les incumbe acompañar a los peregrinos enfermos o discapacitados a Lourdes en el marco de las peregrinaciones nacionales o diocesanas y continuar esta labor de acompañamiento a lo largo del año. Es primordial hacer todo lo posible para conservar el espíritu hospitalario y en particular, mantener en el voluntariado el espíritu de familia.

  Durante la peregrinación, los hospitalarios prestan una atención muy especial para que cada uno pueda vivir plenamente la marcha. Después de la peregrinación, se organizan visitas, convivencias, viajes, encuentros, fiestas...

   La “Hospitalidad Nuestra señora de Lourdes” de la Diócesis de Plasencia, nació con la vocación de difundir y vivir el espíritu del mensaje de la Santísima Virgen a Santa Benardita, tanto en el marco de la Peregrinación como en nuestra vida cotidiana. 

   El Hospitalario es ante todo un creyente, un miembro vivo en la Iglesia y en primer lugar un peregrino, un peregrino activo que, habiendo entrado en una experiencia de fe, quiere que los demás participen en ella, un peregrino de Nuestra Señora de Lourdes comprometido en el servicio a los demás peregrinos, particularmente en el servicio de aquellos que tienen una mayor necesidad, porque están enfermos, minusválidos o son mayores

   El compromiso de la Hospitalidad es el de unas manos tendidas, unas manos abiertas que no harán más que significar la disponibilidad del corazón creyente, abierto a la solidaridad con los demás en la vida cotidiana, a la fraternidad, a la ayuda desde la vivencia del evangelio de Jesucristo, compartiéndolo con todos, con la gracias y dones del Espíritu Santo y la ayuda de Nuestra Señora