Articulo
escrito por MVZ Cecilia Vignau
Ruíz
¿Tu
perro necesita psicoanalista?
Hipersensibilidad,
timidez, ansiedad, neurosis, son
algunas de las alteraciones
conductuales más frecuentes en
los perros. Todavía no tenemos
divanes especiales para ellos,
pero sí podemos ayudarlos a
vivir de manera más relajada.
El
primero en estudiar las neurosis
en los animales fue Pavlov,
quien descubrió los reflejos
condicionados o influenciados
por el medio ambiente. En el
curso de la neurosis se observa
un cambio en el comportamiento
así que los animales antes
equilibrados y tranquilos, se
vuelven excitables. Otras
alteraciones son:
HIPERSENSIBILIDAD
Estamos
hablando de animales muy
sensibles a cierto tipo de estímulos
como voces, ruidos, o disparos.
Se le denomina hipersensibilidad
general y puede ser de origen
genético, o congénito. La
hipersensibilidad congénita o
adquirida se corrige mediante un
tratamiento psicológico o
adiestramiento específico.
El
perro hipersensible tiene un
umbral de excitación bastante
bajo y ante un estímulo
negativo por encima de dicho
umbral la reacción se
manifiesta en un cambio en su
comportamiento.
La
hipersensibilidad la podemos
observar en todas las razas y es
una deformidad del carácter en
gran medida provocada por el
hombre cuando al criar una raza
abusa de la consanguinidad. Es
común que esta alteración se
presente en animales tímidos.
TIMIDEZ
Es
un problema común actualmente y
no específico de alguna raza.
La timidez en el perro viene
desde su ancestro el lobo, que
al ser un predador conoce el
valor de actuar con cautela y
evita exponerse a riesgos
innecesarios. Cuando son perros
sumamente sociables, decimos que
esta conducta tiene una base
aprendida.
La
timidez se manifiesta de dos
maneras: la forma no compensada
que es cuando el individuo
presenta inhibición,
desconfianza o miedo ante el
elemento intimidatorio con
manifestaciones físicas como
relajación de esfínteres e
incluso ataques de histeria. La
segunda forma consiste en la
agresión como respuesta
compensatoria. Es decir, la
timidez se manifiesta con
reacciones diferentes en dos
animales ante una misma situación
cuyo elemento en común es el
miedo. En el primer caso, al
acercarnos por ejemplo a saludar
al animal, éste va a estar
inhibido y denotará temor,
mientras que en la forma
compensatoria el perro tratará
de agredirnos al acercarnos.
Tratar
de determinar la causa de
timidez en un individuo
determinado no es tarea fácil
pues el origen puede ser externo
o genético. Lo que sí pueden
hacer los criadores es favorecer
la disminución de esta falla de
temperamento por medio del
apareamiento responsable y su
conocimiento de genética.
ANSIEDAD
Por
lo general la observamos en
perros que han sido privados de
libertad durante su etapa de
desarrollo y madurez, se
manifiesta en conductas
indeseables o manías como el
hipernerviosismo, destrucción
compulsiva, etcétera.
Intentar
adiestrar a este tipo de
animales sin permitirles
expulsar el exceso de energía,
sería contraproducente tanto
para el perro como para quien lo
entrena. Los ejercicios de
ataque son de gran utilidad para
descargar ansiedad. Pues
normalmente después de
realizarlos el perro se
encuentra relajado.
AGRESIVIDAD
Los
malos entendidos entre el perro
y su amo se producen por una
mala comunicación, pero también
hay factores hormonales; la
conducta sexual en ocasiones va
acompañada con comportamientos
agresivos, lo mismo la conducta
materna, cuando presenciamos
casos de canibalismo.
Las
principales causas de agresión
de los animales hacia el hombre
son: timidez agresiva, perros
que muerden porque tienen miedo;
exceso de instinto de caza y de
presa, en este caso prácticamente
no hay componente agresivo,
simplemente un exacerbado
instinto de perseguir y atrapar
lo que se mueve; aislamiento: la
falta de convivencia con otros
individuos, produce ejemplares
con dificultades
discriminatorias y en algunos
casos confusión mental;
entrenamiento inadecuado, el
perro puede ser entrenado
incorrectamente por
inexperiencia y falta de
conocimientos en psicología
animal por parte de su
entrenador. Este es el caso de
perros utilizados en guardia y
protección donde una misma
persona hace de guía o víctima
que de agresor, al invertir los
estímulos, el perro es incapaz
de hacer una diferenciación y
ha entrado en un círculo neurótico;
irresponsabilidad por parte del
propietario en el caso de
animales de guardia y protección.
TICS
Y ESTEREOTIPIAS
Se
definen como movimientos
involuntarios, convulsivos o
viciosos, pueden originarse como
secuela de una enfermedad
–como el moquillo– , que
afecte al sistema nervioso y
suelen ir acompañados por parálisis.
También se han observado
animales que tienen el tic de
lamer. En el perro, generalmente
los tics carecen de importancia
por lo que no suelen ser
tratados y suelen ser más
comunes en animales en
cautiverio.
Las
estereotipias suelen tener su
origen en una molestia, por
ejemplo en animales que se
automutilan, se presenta comezón
en un área determinada y la
conducta de rascado se perpetúa
al parecer por entretenimiento.
Una
verdadera atención de tu perro
que incluya sobre todo mucho
cariño es sin duda la mejor
terapia que puede recibir y, a
menos que el caso lo amerite
pues ¡llévalo con el
psicoanalista!
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