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INICIACIÓN A LA MÚSICA
Actualizada 30/04/2007 00:33
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acto 1º - escena I En
un reino imaginario se celebra en Palacio una fiesta con ocasión de haber
alcanzado el Príncipe Siegfrid la mayoría de edad. Esta celebración
constituye toda la 1ª escena de este 1er. acto.
Acto
1º - escena II El
Príncipe Siegfrid pasea solo por un bosque encantado y a orillas de un lago ve
a una bandada de preciosos cisnes blancos. Resulta que estos son en realidad
doncellas a las que un maligno hechicero de nombre Rotbart ha convertido en
cisnes, aunque cada media-noche y hasta al amanecer recobran su forma humana. El
Príncipe es estrechamente vigilado, sin que de ello se dé cuenta, por Rotbart
quién, pegándose a su sombra, intenta usar sus poderes para apartarlo del lago
y que no descubra el secreto del maleficio que pesa sobre las doncellas. Pero no
lo consigue. Y al recobrar los cisnes su forma humana, el Príncipe se enamora
de Odette, la Reina de los Cisnes a quién promete amor eterno. Esto podrá
llegar a romper el maleficio del que son víctimas Odette y sus compañeras. Acto
2º - escena I
En
Palacio tiene lugar una gran fiesta-recepción en la que se espera que el Príncipe
Siegfried elija como novia a una de las princesas que, procedentes de distintos
países (incluso de las lejanas Españas) se hallan presentes. Pero el Príncipe
está ausente y cuando finalmente aparece, solo a instancias de la Reina Madre
se decide a bailar sin gran entusiasmo con algunas de las princesas. Finalmente
confiesa a la Reina que su corazón ya tiene dueña. En ese instante se presenta
como invitado el hechicero Rotbart, acompañado de su hija Odile, físicamente
tan idéntica a Odette que Siegfrid cree que es Odette en persona la recién
llegada. Después de bailar con ella y sin advertir el engaño, comunica a la
Reina que esa es la que ha elegido como novia. La Reina da su consentimiento
ante los presentes, quedando así sellado el compromiso, y rota a la vez la
promesa de amor eterno que Siegfrid había hecho a Odette. Pero luego Siegfrid
escucha a lo lejos los lamentos de su "Cisne" y de pronto descubre el
engaño en el que ha caído. Desesperado corre hacia el lago de los cisnes. Acto
2º - ESCENA ii
Al
llegar al lago Siegfrid halla a Odette agonizante mientras Rotbart se regocija.
El Príncipe decide entonces morir junto con Odette uniéndose a ella en su trágico
destino. Nada podrá ya separarles pues más allá de la vida los poderes del
hechicero no les afectan. Como consecuencia de lo cual el maleficio
se vuelve en contra del malvado Rotbart quién cae fulminado
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